Elecciones en EE.UU.: ¿cuáles son realmente los vínculos entre la campaña de Donald Trump y Rusia?

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Image caption Trump comentó que podría no seguir las directrices de la OTAN si Rusia invadiera los países bálticos.

El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que "le cae bien" Vladimir Putin, pero a su vez ha negado tener inversiones en Rusia.

Aunque el magnate de bienes raíces no ha reconocido públicamente tener vínculos con Moscú, existen varios lazos de su campaña con Europa del Este.

Como el que tiene el jefe de la misma, Paul Manafort, con el exmandatario ucraniano y conocido aliado de Putin, Viktor Yanukóvich.

Una investigación del Buró Nacional Anticorrupción ucraniano citada por el diario estadounidense The New York Times señaló que Manafort supuestamente recibió US$12 millones en efectivo entre 2007 y 2012 por parte del partido pro-ruso del ex primer ministro ucraniano.

El abogado de Manafort negó las acusaciones y dijo que el asesor político, quien asumió en marzo el liderazgo de la campaña de Trump, "no había recibido esos pagos en efectivo".

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Image caption Paul Manafort trabajó de cerca con políticos afines a Putin en Ucrania.

Lo que se sabe con certeza es que Manafort trabajó de cerca con Yanukóvich, que fue expulsado del gobierno en 2014.

El cuestionamiento llega a pocas semanas del escándalo desatado por Trump tras animar a Moscú a hackear el correo electrónico de su rival demócrata, Hillary Clinton.

Muchos expertos se han preguntado en los últimos días sobre los lazos de Trump con Rusia, en medio de los temores de que Moscú pueda estar tratando de interferir en las elecciones de EE.UU.

¿Pero existen realmente vínculos entre el magnate neoyorquino y Moscú?

1. ¿Un equipo proPutin?

Aunque Paul Manafort ha pasado décadas como consejero político en Europa del Este, su nombre surgió esta semana dentro de una investigación sobre una posible red de corrupción que buscó saquear activos del país e influenciar en las elecciones durante el gobierno de Yanukóvich.

El Buró Nacional Anticorrupción ucraniano encontró libros de contabilidad ilegales que reflejaban supuestos desembolsos monetarios a una lista de destinatarios que incluían a Manafort y a otros funcionarios electorales entre 2007 y 2012.

Los funcionarios señalaron al New York Times que todavía deben determinar si el asesor político en realidad recibió los US$12 millones en efectivo que aparecen reflejados en dichos documentos.

El consejero de política exterior de Trump, Carter Page, ha sido cuestionado en otro momento por su cercanía a Rusia.

Según Josh Marshall, uno de los periodistas que cuestiona los vínculos de Trump con Rusia, este tiene "profundos y continuos lazos financieros y laborales" con Gazprom, la multimillonaria empresa de energía rusa.

"No es exageración decir que no puedes estar involucrado con Gazprom al alto nivel que lo ha estado Page sin estar completamente alineado con las políticas de Putin", escribe Marshall.

Pero en una respuesta crítica a Marshall, el autor Jeffrey Carr asegura que Page "dejó Gazprom en 2007 y ha ganado muy poco dinero en Rusia desde entonces".

2. La filtración de correos

Una filtración de correos del Comité Nacional del partido generó algo de caos durante la Convención Demócrata el pasado 24 de julio en Filadelfia.

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Image caption La presidenta del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman Schultz, dijo que renunciaría a causa de la filtración de correos.

El periódico The New York Times informó que "investigadores habían concluido que el comité había sido atacado por dos agencias de inteligencia rusas".

De acuerdo a la página The Daily Beast "muchos funcionarios de EE.UU. sospechan que fue un intento deliberado para influir en las elecciones presidenciales a favor de Donald Trump".

Trump y sus ayudantes negaron cualquier conexión y no hay evidencia que vincule al candidato con la filtración.

Sin embargo, Trump hizo un llamado a Rusia que no ayudó a calmar las aguas, desatando la indignación del Partido Demócrata y la condena de algunos republicanos.

"Rusia, si estás escuchando. Espero que puedan encontrar los 30.000 correos que están faltando", dijo Trump. "Creo que serían altamente reconocidos por nuestra prensa".

Trump aludía a unos correos que la ex secretaria de Estado no entregó a los encargados de una investigación sobre su correspondencia electrónica cuando era secretaria de Estado alegando que tenían detalles personales.

"El nuevo chiste es que Rusia filtró los desastrosos correos de los demócratas, que nunca debieron ser escritos (estúpidos), porque le caigo bien a Putin", tuiteó Trump.

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Image caption Trump ha negado varias veces sus vínculos con Rusia.

3. Cambios al manifiesto republicano

El Comité Nacional Republicano cambió su postura sobre Rusia por la presión del equipo de Trump en los días previos a la convención realizada Cleveland, en el estado de Ohio, al noreste de EE.UU., en julio.

Un delegado propuso una enmienda pidiendo que EE.UU. provea al este de Ucrania con "armas letales de defensa" para su lucha contra los rebeldes apoyados por Rusia.

De acuerdo al Washington Post, los aliados de Trump presionaron para suavizar esta solicitud y los republicanos se comprometieran a solo proveer "asistencia apropiada".

Fue el único cambio sustancial que pidió el equipo de Trump y sucedió cuando este le dijo a The New York Times que podría no seguir con los compromisos de su país con la OTAN si Rusia invadiera los países bálticos.

Sin embargo, The Washington Post señaló que esta posición, si bien está fuera de sintonía con los principios republicanos, sí tiene precedentes en Washington:

"El presidente Obama decidió no autorizar(enviar armas letales a Ucrania), pese a las recomendaciones de hacerlo de altos funcionarios del Departamento de Estado y el ejército", escribió Josh Rogin en un artículo de opinión.

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Image caption Putin describió a Donald Trump como "talentoso" y "excepcional".

4. Lazos financieros

Trump ya no hace negocios con muchos bancos de EE.UU., sino que, según argumenta Josh Marshall, el magnate "ha estabilizado y reconstruido su imperio financiero con una fuerte confianza en capital ruso".

Esto incluye "financiamiento de fuentes cuestionables en Rusia y Kazajistán", de acuerdo a una demanda descubierta por The New York Times.

Pero Trump ha dicho que tiene "cero inversiones en Rusia".

Como escribe Julia Ioffe en la revista Foreign Policy, muchas compañías buscan negocios en Rusia, y Trump no llegó a hacer incursiones significativas en ese país.

"El hecho de que Trump, después de tantos intentos y con intenciones tan tibias hacia el país, no fuera capaz de construir nada en Rusia, cuando Ritz Carlton, Kempinski, Radisson, Hilton y muchas cadenas occidentales de hoteles sí fueron capaces, habla sobre su falta abismal de conexiones con rusos influyentes", escribió.

No es inusual para las compañías de bienes raíces recibir inversiones rusas significativas, pero no hay evidencia de que las ideas políticas de Trump hayan sido compradas.

"La correlación no prueba la causalidad. Solo porque algunos financistas quieran influir en gente poderosa no significa que realmente lo hagan", escribe Daniel Drenzer en The Washington Post.

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Image caption Un mural en Lituania muestra a Trump y a Putin besándose.

5. 'Bromance'

Putin calificó a Trump como "brillante" y "muy talentoso". En muchas ocasiones Trump ha hablado con admiración sobre la fuerza política de Putin.

"Lo que tenemos es un tipo de bromance (palabra que nace en inglés de la unión de hermano y romance, para referirse a relación cercana, no sexual, entre dos hombres) entre Putin y Trump", dijo el consejero de Hillary Clinton, Jon Podesta, en televisión, cuando le preguntaron sobre el hackeo de correos del Partido Demócrata, diciendo que no hay ninguna conexión conocida entre los dos.

El presidente Barack Obama dijo a la cadena NBC que no sabía si el hackeo venía de Rusia, pero añadió: "Lo que sí sé es que Donald Trump ha expresado admiración por Putin en repetidas ocasiones".

"Creo que Trump ha tenido una cobertura favorable en Rusia", agregó.

Julia Ioffe, de Foreign Policy, ha reportado que al Kremlin no le gusta Clinton y ve la presidencia de Trump como una opción más alineada con sus intereses.

Pero eso no significa que Trump esté confabulado con Putin. No es ilegal hablar elogiosamente de un adversario estadounidense o compartir valores políticos similares.

Juzgando por los últimos sondeos, tampoco es un factor decisivo para los votantes estadounidenses.

*Esta nota es una actualización de una versión anterior.

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