Las denuncias contra Trump de violar el embargo contra Cuba (o cómo la isla apareció en medio de la carrera presidencial en Estados Unidos otra vez)

La portada del último número de Newsweek Derechos de autor de la imagen Newsweek
Image caption La portada del último número de Newsweek habla de la "conexión Castro" con Trump.

En la carrera presidencial estadounidense entre Hillary Clinton y Donald Trump se habló mucho de México, del conflicto en Medio Oriente, de Rusia y China, pero de Cuba no se dijo gran cosa.

Hasta este jueves...

Cuando faltan 39 días para las elecciones en Estados Unidos, el "factor Cuba" irrumpió en medio de la campaña entre demócratas y republicanos.

¿El motivo? Las denuncias contra Donald Trump de presunta violación del embargo estadounidense a la isla caribeña publicadas en la revista semanal Newsweek.

El equipo de Trump ya negó las acusaciones y Hillary Clinton no perdió la oportunidad de sacar provecho de la publicación al acusar a su contrincante de poner sus intereses por encima de las leyes de su país.

Como sea, por primera vez en esta campaña (y como tantas otras veces en elecciones anteriores), Cuba aparece en medio de una carrera presidencial estadounidense.

Derechos de autor de la imagen AP
Image caption El martes, Donald Trump visitó el café Versailles, uno de los puntos de encuentro emblemáticos del exilio cubano en Miami, Florida.

68.000 dólares

La publicación neoyorquina colocó el siguiente titular en la portada de su último número: "La conexión Castro: cómo una compañía de Trump violó el embargo de Estados Unidos contra Cuba".

El reportaje afirma que el millonario intentó hacer negocios vinculados al turismo en la isla en 1998, pese a las restricciones impuestas por EE.UU.

De acuerdo a Newsweek,la empresa Trump Hotels & Casino Resorts, con conocimiento del magnate, contrató a una consultora para que explorara las posibilidades de "posicionarse" en la isla.

Es así que, según la publicación, la firma Seven Arrows Investment mantuvo reuniones en La Habana con funcionarios gubernamentales cubanos, banqueros y empresarios.

Newsweek menciona documentos que señalan que US$68.000 fueron gastados en aquella incursión a la isla.

También cita a un exempleado de Trump que, a condición de anonimato, asegura que el actual candidato tenía pleno conocimiento de la misión en Cuba.

No vayas en contra de ellos...

Una de las "reglas de acero" de los candidatos republicanos desde hace más de medio siglo es consentir al exilio cubano afincado en el estado de Florida.

Ese grueso bloque de personas (y votos), que optó por Miami en lugar del castrismo gobernante en la isla desde 1959, estuvo históricamente del lado del bando republicano debido a su postura anticomunista.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Hace dos semanas, Trump adelantó que revertirá el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba en caso de ser electro presidente.

"No vayas en contra de la comunidad cubana de expatriados de Florida. Es una de esas reglas de acero que los candidatos presidenciales republicanos han obedecido desde el ascenso de Fidel Castro", explicó el periodista de la BBC en Estados Unidos Anthony Zurcher.

El reportero añade que, aparentemente, "es otra regla que Donald Trump acaba de romper".

En 1998, el embargo cubano se encontraba en plena vigencia y recién fortalecido con la Ley Helms-Burton.

De confirmarse que el candidato republicano exploró la posibilidad de invertir en la isla en ese año, Trump no sólo habría ido contra la ley, sino contra sus recientes intervenciones en las que reniega del acercamiento entre Cuba y Estados Unidos.

Cada voto es valioso

Florida es uno de los llamados "estados clave" o "estados indecisos" que serán decisivos para definir quién ganará las elecciones.

Es un estado en el que, como señala Anthony Zurcher, "cada voto es valioso".

No por nada Trump estuvo en el barrio de Miami que se conoce como la pequeña Habana el último martes, tomando un café en el emblemático Versailles, el punto de encuentro del exilio cubano.

Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption En las últimas semanas, Trump ha multiplicado sus encuentros con la comunidad hispana en Estados Unidos.

Dos semanas antes, también en Miami, el magnate millonario prometió revertir todo el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba en caso de resultar electo presidente.

"Apoyaremos al pueblo cubano en su lucha contra la opresión del comunismo", dijo aquella vez Trump.

El republicano aseguró que, si gana las elecciones, revertirá lo que calificó de concesiones de Obama a la isla "a menos que el régimen de los Castro acceda a nuestras demandas".

En este aspecto, Trump no es tan distinto a sus predecesores republicanos.

Al igual que él, los últimos candidatos republicanos George W. Bush, John McCain y Mitt Romney también se tomaron un café en el Versailles durante la campaña.

"Profundamente preocupado" y otras reacciones

Las consecuencias de la publicación de Newsweek, a pocas semanas de la elección del 8 de noviembre, todavía son difíciles de calcular.

Uno de los primeros en expresar su inquietud fue el senador republicano cubanoestadounidense Marco Rubio.

"Espero que la campaña de Trump responda algunas preguntas sobre esto, ya que si lo que dice el artículo es cierto, y no estoy diciendo que lo sea, yo estaría profundamente preocupado", dijo el político que compitió contra Trump en la primaria republicana.

Después de las primarias, Rubio manifestó su apoyo a la campaña del actual candidato republicano.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Al igual que Trump ahora, otros candidatos republicanos también visitaron a la comunidad cubanoestadounidense en Florida para ganar su respaldo.

El bando demócrata, en cambio, no perdió el tiempo en sacar provecho de la publicación que compromete al millonario.

La propia Hillary Clinton acusó a Trump de "poner sus intereses personales y comerciales por delante de las leyes, valores y las políticas de Estados Unidos" al intentar ingresar al mercado cubano.

Desde el equipo de Trump, por ahora, las respuestas fueron pocas.

La vocera del candidato republicano, Kellyanne Conway, se limitó a decir que se conoce de algún movimiento económico en 1998, pero que Trump nunca invirtió dinero en Cuba.

Palabras más, palabras menos, así fue como, una vez más, la isla quedó en medio de una de las elecciones presidenciales más importantes del mundo.

Contenido relacionado