Por qué se entienden tan bien Donald Trump y Emmanuel Macron (y qué impacto puede tener ello para el mundo)

Washington Derechos de autor de la imagen EPA
Image caption Los Macron acudieron este martes a la Casa Blanca.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien llegó este lunes a Washington, es el primer líder europeo en realizar una visita de Estado bajo la presidencia de Donald Trump.

Ambos hombres -que no proceden del ámbito de los partidos tradicionales- han desarrollado una inusual relación personal, pero ¿qué hay detrás de esa conexión?

Las relaciones de Emmanuel Macron han llamado la atención más de una vez.

Semanas después de haber asumido sus funciones, el mandatario francés dejó de lado a los tradicionales aliados franceses y eligió al líder ruso, Vladimir Putin, como su primer invitado extranjero.

Tiene previsto visitar Moscú el próximo mes, a pesar de haber ordenado recientemente un ataque aéreo contra Siria, país aliado de Rusia.

Derechos de autor de la imagen AFP/Getty
Image caption Ambos mandatarios mantuvieron un cordial encuentro en septiembre de 2017 antes de la Asamblea General de la ONU.

Su enfoque ha causado a veces algunos roces diplomáticos. El más reciente fue con Ankara, alimentado por la sugerencia de que Francia podría mediar entre Turquía y los kurdos.

Pero nada ha acaparado tanto la atención como su "conexión" con Donald Trump.

Cercanos pese a las diferencias

Existe una diferencia de edad entre ambos hombres, así como en sus visiones y valores políticos, sus estilos, personalidades, bagajes culturales, intereses y en el uso de los medios.

Aun así, el Elíseo describe sus relaciones como "muy cercanas" y los dos hombres realmente lo son.

Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption El presidente Trump asistió en 2017 a la conmemoración de un nuevo aniversario de la Toma de la Bastilla en París.

Hablan a menudo y francamente por teléfono y parecen tener una genuina relación.

Nuevo contacto europeo

Esa relación ha puesto a Francia por delante de Alemania y Reino Unido, para transformarla en el contacto primario de Estados Unidos en Europa.

La salida británica de la Unión Europea y las políticas alemanas en comercio e inmigración, contribuyeron a allanarle el camino a Macron.

Derechos de autor de la imagen AFP/Getty
Image caption La relación de Macron con Trump ha puesto a Francia por delante de Alemania y Reino Unido.

No ha pasado inadvertido que es él y no Theresa May o Angela Merkel quien esté realizando la primera visita de Estado durante la presidencia de Trump.

También hay razones personales para esa nueva sintonía franco-estadounidense.

Tanto Macron como Trump sacudieron los sistemas políticos de sus países.

A su manera, ambos hablan abiertamente de lo que piensan y a ambos les gusta proyectar una imagen de fuerza. Tampoco es un inconveniente, dicen algunos en EE.UU., que Macron sea hombre y sea considerado apuesto.

A Francia quizás le ha resultado más fácil adaptarse a la presidencia disruptiva de Trump, precisamente porque no ha tenido la cercanía de Alemania y Reino Unido con los recientes presidentes estadounidenses.

Intereses mutuos

Francia es pragmática en su relación con Washington.

Mantiene una alianza sostenida en intereses mutuos más que una visión moral común del mundo.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption El acuerdo nuclear con Irán es uno de los temas en los que Macron y Trump mantienen diferencias.

Esos intereses mutuos están dominados por la seguridad y la lucha contra el terrorismo.

Francia necesita a EE.UU. por su lucha internacional contra el terrorismo y, como dicen los analistas, París se ha convertido en la mejor apuesta de Washington, ante la reticencia británica a las campaás militares después de la guerra en Irak.

El enfoque de Trump en seguridad ha ayudado a Macron con su propia agenda en Europa.

El líder estadounidense ha sido enérgico en pedirles a los miembros de la Unión Europea que asuman un papel más importante en su propia seguridad e incrementen sus gastos en defensa al 2% del PIB.

Macron, que ha prometido que Francia alcanzará ese objetivo en 2025, desea que Europa tenga más autonomía en las áreas de seguridad y defensa.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Macron no ha logrado persuadir a Trump de adoptar una postura favorable al Acuerdo de París contra el cambio climático.

Está impulsando su Iniciativa de Intervención Europea con los recursos comunes y objetivos estratégicos que le permitiría ejecutar sus propias misiones, como ahora hace Francia.

Influencia en duda

En un país donde tanta proximidad con EE.UU. puede ser políticamente peligrosa para un presidente, Macron necesita tener algo más para mostrar.

Recientemente dijo haber convencido a su contraparte estadounidense de permanecer en Siria, pero fue rápidamente desmentido por la Casa Blanca.

Hasta ahora, a pesar de las crecientes expectativas, no hay muchas evidencias de que la influencia del el líder francés haya surtido efecto en temas clave como el cambio climático, el acuerdo nuclear con Irán o el estatus de Jerusalén.

Oportunidad

Esta visita puede ser una oportunidad para hablar de esas diferencias, con la esperanza de acordar "un documento con recomendaciones", antes del retiro estadounidense del acuerdo nuclear con Irán, previsto para el próximo mes.

Macron también hablará con Trump de los aranceles estadounidenses al acero y al aluminio producido en la UE, el conflicto en Siria y la controvertida decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

Pero incluso sin una influencia concreta en esos temas, la relación con Trump tiene un valor intrínseco para Macron.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption El reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel es otra de las diferencias entre Trump y Macron.

Macron inició su presidencia con el compromiso de restablecer el estatus francés en el exterior y darle sentido a la misión de Francia en el mundo.

Él cree que esos grandes objetivos son clave para que su país recupere su sentido de identidad nacional y optimismo.

Su estrecha relación con Donald Trump, incluso sin mucha influencia política, eleva el perfil global de Francia y aumenta su influencia en otros lugares.

Caminos de riesgo

El sello distintivo de la diplomacia de Emmanuel Macron son sus potentes conexiones personales combinadas con marcadas diferencias políticas, algo que en ocasiones representa un delicado malabarismo.

Las relaciones del presidente Trump pueden ser impredecibles. Los analistas destacan que Macron se ha cuidado de no criticarlo personalmente.

Si las decisiones de Trump afectan directamente los intereses de Francia, Emannuel Macron podría convertirse en un blanco de críticas mucho más dañinas: las del electorado francés.

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Contenido relacionado