Brexit: la UE acuerda retrasar la salida de Reino Unido del bloque

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Image caption Theresa May consiguió una prórroga para el Brexit, pero no tan larga como había solicitado.

Los líderes de la Unión Europea acordaron posponer el Brexit más allá del 29 de marzo, fecha prevista para el abandono de Reino Unido del bloque.

Aunque la primera ministra británica, Theresa May, había solicitado una prórroga hasta el 30 de junio, la UE ofreció hasta el 22 de mayo, solo si el Parlamento aprueba el acuerdo de "divorcio" la próxima semana.

Si los diputados no aprueban tal acuerdo, la UE aceptará un retraso más corto, hasta el 12 de abril, para darle tiempo a Londres de señalar cuál es el camino a seguir.

Hasta esa fecha tienen los británicos además para aclarar si participan en las elecciones al Parlamento europeo, previstas del 23 al 26 de mayo.

Y es que esa elección ha sido el principal obstáculo que se ha encontrado la idea de prorrogar el Brexit más allá de la fecha estipulada inicialmente, el 29 de marzo.

Opciones sobre la mesa

En una conferencia de prensa, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo que Reino Unido tiene hasta el 12 de abril para indicar si presentará candidaturas en las elecciones del Parlamento Europeo.

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Image caption Macron es de línea crítica con el aplazamiento del Brexit, mientras Merkel siempre fue favorable a flexibilizar la fecha para evitar un Brexit duro.

"Todas las opciones siguen sobre la mesa (...), el gobierno británico todavía puede conseguir un acuerdo, que no haya acuerdo, una prórroga larga o revocar el Artículo 50", dijo Tusk en referencia al instrumento que regula la salida de los países del bloque.

Pero si los británicos no se presentan a las elecciones europeas, "la opción de una extensión larga automáticamente se vuelve imposible", dijo Tusk.

¿Elección clara?

Así que para definir el futuro del Brexit y cuándo se producirá, si es que se produce, la pelota vuelve a estar en el tejado de los parlamentarios londinenses.

May debe convencer a los parlamentarios de que el acuerdo negociado con Bruselas es mejor que un "Brexit duro", como se conoce a la salida no pactada.

Para ello, eso sí, debe salvar la oposición del presidente del Parlamento, John Bercow, a volver a votar algo que ya han rechazado los diputados, si no hay "cambios significativos".

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Image caption La suspensión del Brexit es un escenario posible, en teoría, sin embargo, May rechaza esa opción.

En Bruselas, May dijo que ahora los diputados tienen una "elección clara".

Es decir, pueden aceptar el acuerdo y cumplir la voluntad expresada por los británicos en el referéndum en que hace tres años votaron a favor de abandonar la UE "de manera ordenada" o proponer candidatos para las parlamentarias europeas.

"Haré todo el esfuerzo para asegurar que podemos dejar la UE con un acuerdo y seguir adelante", prometió.

Hasta el jueves, una petición en el sitio web del Parlamento británico para que se cancele el Brexit había reunido más de dos millones de firmas.

Pero May dijo que la gente había votado para irse y que se les había dicho que se respetaría su decisión.

Acuerdo de May y la UE

Entre otras cosas, el acuerdo establece un período de transición que tiene como objetivo darles a las partes tiempo para ajustarse y negociar los términos de su nueva relación.

Dicho período de transición se extendería hasta el 31 de diciembre de 2020 y durante el mismo no habría mayores cambios en la relación entre Reino Unido y la Unión Europea.

El acuerdo también define cuánto dinero le debe pagar Reino Unido a la Unión Europea para honrar los compromisos adquiridos como miembro del bloque: unos 39.000 millones de libras (casi US$50.000 millones).

Y, en el mismo, las partes también se comprometen a mantener los derechos para los ciudadanos británicos que actualmente viven y trabajan en otros países de la UE, y para los ciudadanos europeos que viven y trabajan en Reino Unido.

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Image caption May dijo que se respetará la decisión de los que votaron a favor del Brexit, como estos manifestantes que llevan carteles que dicen "Votamos por irnos".

El punto de la polémica, sin embargo, es el "backstop" de Irlanda del Norte, una "salvaguarda" para evitar la instalación de una frontera física entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.

La ausencia de barreras físicas entre Irlanda e Irlanda del Norte -una de las cuatro naciones que conforma Reino Unido- es una de las bases del acuerdo de paz que puso fin a años de violencia independentista.

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, dijo que había "trabajado incansablemente" para negociar el acuerdo de salida y responder a las solicitudes de Reino Unido de mantener abierta la frontera con Irlanda del Norte.

"Esto cierra el paquete completo. No hay más que podamos hacer", señaló Juncker.

Para evitar los chequeos fronterizos entre Irlanda e Irlanda del Norte, May y la UE acordaron que tras el periodo de transición, si no han alcanzado un tratado de libre comercio, Irlanda del Norte siga integrada en algunos aspectos del mercado común europeo.

Al mismo tiempo, mientras se negocia el tratado comercial, todo Reino Unido seguiría en la unión aduanera.

Eso ha resultado inaceptable para la mayoría de los parlamentarios británicos, que temen que la salida de la unión aduanera quedaría a merced de la voluntad de Bruselas.

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