Brexit: qué dicen las elecciones europeas sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea

Líder del Partdo del Brexit, Nigel Farage. Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Nigel Farage, líder del Partido del Brexit, es la voz más representativa en Reino Unido de aquellos que quieren dejar la UE incluso sin acuerdo.

Las elecciones europeas se vivieron en Reino Unido como dos grandes batallas.

La primera para los votantes del Leave, quienes en el referéndum sobre la permanencia del país en la Unión Europea (U.E.) votaron por abandonarla y que se sienten defraudados porque aún no lo han hecho.

La segunda fue para quienes votaron por quedarse, los partidarios del Remain, que esperan que la decisión de dejar la UE pueda todavía revertirse, tal vez incluso mediante un segundo referendo.

El resultado de la primera de esas luchas ha sido decisivo y anticipado por los sondeos. La segunda ha arrojado conclusiones más complejas y enrevesadas, pero que podrían tener un impacto importante sobre lo que pase con el Brexit de aquí al 31 de octubre, fecha de la salida oficial del Reino Unido de la UE.

Los 'brexiters' votan por el Partido del Brexit

Antes de las elecciones generales de 2017 donde los conservadores capitalizaron el voto de los que optaban por salir de la U.E., muchos votantes del Leave habían apoyado al UKIP (el Partido por la Independencia de Reino Unido por sus siglas en inglés) encabezado por Nigel Farage.

Y en esta ocasión han vuelto a votar en masa por Farage, líder de una formación fundada recientemente y claramente a favor del divorcio con las instituciones europeas: el Partido el Brexit, que obtuvo un 32% de los votos y se sitúa cinco puntos por encima de los resultados que alcanzó el UKIP en las elecciones europeas de 2014.

Tuvo mejores resultados en las áreas con mayoría de votantes a favor de dejar la UE en el referéndum de 2016 que en aquellas donde se rechazó la salida del país.

Eso se traduce en un menor apoyo en las áreas más favorables a quedarse en la Unión, como Londres o Escocia, donde el Partido del Brexit obtuvo el 18 y el 15% de los votos respectivamente, que en el resto de Inglaterra donde logró un 36% y en Gales, un 32%, regiones estas que sirvieron de base para que venciera el sí al Brexit en la consulta de 2016.

Varapalo para los conservadores ('tories')

Pero los votos hacia el Partido del Brexit, han supuesto una pérdida de apoyo notable a los conservadores, que han conseguido solo un 9% de los sufragios.

Por lo general, los partidos en el gobierno no salen bien parados en las elecciones europeas. Los votantes aprovechan la oportunidad para dar muestra de su descontento sin que su voto pueda mandar al partido a la oposición.

Sin embargo, en esta ocasión el rechazo ha sido mucho peor que el obtenido antes por cualquier otro gobierno en una elección europea. Fue cuando el laborismo logró solo un 15% de los votos en los comicios de 2009, durante los días más oscuros de la presidencia de Gordon Brown.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Los conservadores no lograron quedar como el partido más votado en ninguna de las áreas en las que presentaba candidatos a estas elecciones europeas.

Además, este ha sido el peor resultado que los conservadores han obtenido en una elección nacional.

El apoyo fue minoritario en todas partes: no logró ser primero en ninguno de los territorios en los que había candidatos conservadores.

Esto contrasta mucho con lo que ocurrió en las elecciones generales de 2017, cuando obtuvo un apoyo mayor en áreas partidarias de dejar la UE que en las de quienes se oponen.

El resultado parece confirmar el mensaje de las encuestas de opinión de que el partido ha perdido la confianza de muchos votantes.

Sin embargo, por dramático que pareciera, el resultado de la batalla entre el Partido Conservador y el Partido de Brexit era algo que ya habían anticipado los sondeos.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Algunos analistas creen que la previsión de un mal resultado de los conservadores en los comicios europeos precipitó la salida de Theresa May.

En efecto, los políticos comenzaron a reaccionar entre el jueves, día de la votación en Reino Unido, y el domingo, jornada dedicada al inicio del contaje de papeletas.

Podría decirse incluso que contribuyó a la caída de la primera ministra Theresa May el pasado viernes, mientras que muchos de los candidatos para reemplazarla sostienen que el 31 de octubre debe ser un plazo firme y definitivo para que Reino Unido salga de la Unión Europea.

El resultado de las elecciones europeas simplemente garantizará que este debate continúe.

Victoria para los liberales demócratas

La segunda de las batallas en estas elecciones fue la librada entre los partidos que quieren que Reino Unido permanezca en la Unión Europea.

Durante la campaña, las encuestas sugerían que los laboristas, que han tenido una posición un tanto equívoca sobre su apoyo a un segundo referendo habían perdido el apoyo de los votantes a favor de permanecer en la UE a favor de formaciones como el Partido Liberal demócrata o el Partido Verde.

Sin embargo, no queda claro si los liberales demócratas conseguirían arrancarle el segundo puesto a los laboristas.

En esta ocasión, no queda duda de que ganaron la batalla al partido liderado por Jeremy Corbyn.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Los liberales demócratas habían perdido muchos votos en las últimas citas con las urnas tras apoyar algunas medidas duras del gobierno conservador de Cameron entre 2010 y 2015.

El partido obtuvo el 20% de los votos, su mejor resultado en unos comicios europeos. El Laborismo consiguió solo el 14%.

El partido dirigido por Sir Vince Cable no solo venció a los laboristas, sino que logró ser el primero en las áreas partidarias por permanecer en la UE, especialmente en Londres.

Los liberales demócratas, en pleno proceso por elegir un nuevo líder, esperan que estos resultados sean una señal de recuperación de la dramática caída que sufrieron tras haber formado parte del gobierno de David Cameron entre 2010 y 2015.

Pero ellos no fueron los únicos defensores de un segundo referendo sobre el Brexit a los que les ha ido bien en esta cita con las urnas.

El Partido Verde, con el 12% de los votos, cosecha su mejor resultado en unas europeas desde 1989. Pero en su caso, el apoyo fue solo un poco superior en las zonas favorables a quedarse en la UE.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption En Reino Unido, tradicionalmente el electorado se inclina por los partidos más pequeños en las elecciones europeas.

En Escocia, el SNP (Scotish National Party, en contra de Brexit) dirigido por Nicola Sturgeon, ganó nada menos que el 38% de los votos, su mejor resultado en la historia de unas europeas.

En Gales, Plaid Cymru (Partido de Gales, también en contra de Brexit) igualmente tuvo cierto éxito con un 20% de los votos, el porcentaje más alto desde 1999.

Los laboristas pierden votos

Aunque no ha sido tan devastadora como la de los conservadores, la pérdida de votantes de los laboristas puede llevar a la necesidad de un replanteamiento tan profundo como el que vive hoy el gobierno británico.

El intento del partido por mantener tanto a los partidarios del Remain como del Leave parece haber provocado la fuga de los votantes de ambas opciones.

Si bien el voto a los laboristas cayó en las áreas con más partidarios a permanecer en la UE, el partido también sufrió un descenso de hasta once puntos entre los votantes que apoyan la ruptura.

Ya ha habido señales de que los laboristas podrían decantarse por un "voto de confirmación" (confirmatory vote en inglés), en el cual, cualquier acuerdo con la UE, debe someterse a votación en un segundo referendo.

Esperan que esta postura les ayude a revertir la pérdida de votantes que se fueron a los liberales demócratas o a los verdes, sin perder demasiado terreno entre su minoría de partidarios por romper con la Unión Europea.

De ser así, sería la primera vez desde el referendo de 2016 que gobierno y oposición tienen posturas tan alejadas sobre el Brexit.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption La falta de definición sobre la postura del Partido Laborista ante el Brexit ha provocado una fuga de votos hacia otras formaciones, creen algunos analistas.

Por otro lado, el último de los partidos creados en favor de un referéndum, Change UK (Cambio Reino Unido), liderado por Heidi Allen, ganó solo el 3% de los votos.

Incluso en Londres, donde albergaba sus mayores esperanzas, no obtuvo más que el 5% de los sufragios.

Es probable que el partido tenga que buscar algún tipo de acuerdo con el Partido Liberal Demócrata en lugar de intentar seguir luchando por el mismo perfil de votante.

Inevitablemente, el resultado ha hecho que los euroescépticos digan que el resultado muestra que los electores están dispuestos a abandonar la UE incluso sin acuerdo.

Y los partidarios de un segundo referendo dicen que el resultado indica que los votantes quieren una nueva consulta.

En la práctica, parece más acertado decir que el resultado confirma que los votantes están divididos y polarizados entre las dos grandes opciones: irse de la Unión Europea o permanecer en ella.

En general, el 35% de los votantes favorecieron a formaciones como el Partido del Brexit o el UKIP, para quienes no supone un problema una salida de la Unión sin acuerdo.

Pero otro 35% de los votantes respaldaron a partidos que claramente apoyan un segundo referéndum: los liberal demócratas, los verdes y Change UK.

Si además se a incluye Plaid Cymru (con el 1%) y al SNP ( con el 3,5%), el apoyo a una nueva consulta popular sería de algo más del 40% de los votantes.

Derechos de autor de la imagen PA
Image caption Ann Widdecombe, del Partido del Brexit (y antes una importante figura de los conservadores) celebra la victoria del partido en el sudeste de Inglaterra.

Así que lejos de proporcionar un veredicto claro, el resultado simplemente subraya lo difícil que será encontrar una solución al Brexit que satisfaga a una mayoría clara de votantes.

Mientras tanto, el mal resultado tanto de los conservadores como de los laboristas generará dudas sobre el futuro del sistema bipartidista del país.

Las elecciones europeas, por supuesto, no son lo mismo que una elección general, donde durante mucho tiempo los votantes han mostrado una mayor disposición a votar por partidos más pequeños.

Sin embargo, el problema que ha causado tanto a unos como a otros en esta cita con las urnas, el Brexit, no va a desaparecer a corto plazo.

En realidad, tanto los conservadores como los laboristas han reconocido que necesitan manejar el problema mucho mejor de lo que lo han hecho hasta ahora.

De lo contrario, los votantes también podrían recurrir a otros partidos en las próximas generales.

Sobre esta pieza

Esta pieza de análisis fue encargada por la BBC a expertos que trabajan para una organización externa.

Sir John Curtice es profesor de política en la Universidad de Strathclyde. Trabajó con Stephen Fisher, profesor asociado de sociología política de la Universidad de Oxford; Patrick English, profesor asociado de análisis de datos de la Universidad de Exeter y Eilidh Macfarlane, estudiante de doctorado en la Universidad de Oxford.

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Contenido relacionado