Marcus Ball, el joven que quiso llevar a los tribunales a Boris Johnson, favorito a ser primer ministro en el Reino Unido, por "engañar al público" sobre el Brexit

Marcus Ball Derechos de autor de la imagen @MarcusJBall/Twitter
Image caption Marcus Ball tiene 29 años y estuvo tres preparando el caso.

*Esta noticia fue originalmente publicada el 1 de junio y actualizada el 7 de junio tras conocerse la victoria de Johnson.

Desafiar al exministro de Exteriores de Reino Unido -y el favorito para suceder a Theresa May en el liderazgo del Partido Conservador y en el puesto de primer ministro- parecía una hazaña imposible. Pero un joven de 29 años estuvo tres años preparando el caso hasta pedir que declare ante un tribunal.

El activista Marcus Ball llegó hasta el final para que Boris Johnson, el principal promotor de la campaña a favor del Brexit (la salida de Reino Unido de la Unión Europea) se viera obligado a comparecer ante un tribunal.

Pero el viernes 7 de junio la justicia británica le dio la razón a Boris Johnson, librando al exalcalde de Londres de la posibilidad de un juicio.

Ball, que había recaudado más de US$370.000 en una campaña de financiación colectiva, acusaba al político británico del "evidente mal uso de estadísticas oficiales", y presentó una demanda ante la Corte de Magistrados de Westminster, en Londres, en donde iba a tener lugar una audiencia preliminar.

Su objetivo era que Johnson rindiera cuentas ante un tribunal por afirmar que a los británicos les costaba semanalmente 350 millones de libras (unos US$442 millones) pertenecer al organismo europeo, una cifra que se convirtió en el eslogan de la campaña en 2016.

El activista reclamó que Boris Johnson "sabía que (esa cifra) era falsa" y que "la enunció repetidamente, en un intento de engañar al público".

La cifra fue usada por la campaña "Leave" (pro-Brexit) antes, durante y después del referendo (el 23 de junio de 2016) y fue el argumento central del controvertido mensaje para "recuperar el control" sobre la economía británica.

Un famoso autobús de campaña aseguraba que el dinero podía usarse para "financiar nuestro NHS", el sistema de sanidad pública británica.

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Image caption La campaña del Brexit aseguró que a Reino Unido le cuesta "350 millones de libras" pertenecer a la UE.

En la página web de Marcus Ball se lee que es un escritor y conferenciante internacional con más de nueve años de experiencia.

Ball dijo que nunca hubo un caso igual en el mundo y que esperaba "sentar un precedente".

El joven fundó una empresa llamada Brexit Justice Limited en junio de 2016 para "hacer justicia" sobre el Brexit.

Su finalidad, aseguraba, era "hacer que sea ilegal en Reino Unido que un representante electo mienta al público sobre asuntos financieros".

Una fuente cercana a Johnson dijo que el caso era "un intento políticamente intencionado para revertir el Brexit" por parte de Ball, y que "pone en riesgo nuestra democracia".

Los abogados argumentaron que era una "estrategia publicitaria".

El editor político de la BBC Norman Smith aseguró que las acusaciones no podían venir en un momento peor para Johnson, y que sus críticos las usarían probablemente en su contra para bloquear su carrera para convertirse en el próximo líder "tory" (conservador) y primer ministro del país.

El exministro de Exteriores (2016-2018), que también fue alcalde de Londres (de 2008 a 2016) enfrentaba tres acusaciones de conducta indebida en cargos públicos durante el tiempo que estuvo promoviendo la campaña pro-Brexit en 2016 y 2017.

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Image caption Boris Johnson "engañó al público", argumenta Ball.

"Declaración infame"

Lewis Power QC, quien representaba a Ball, dijo que la conducta de Johnson fue "irresponsable y deshonesta".

"La democracia pide liderazgo responsable y honesto de quienes ejercen cargos públicos", declaró.

Power dijo que Johnson "tergiversó repetidamente la cantidad que Reino Unido envía a Europa (a la Unión Europea) semanalmente", y que se trató de una "declaración infame".

En cambio, el parlamentario conservador Jacob Rees-Mogg le dijo a la BBC que consideraba que la demanda de Ball era "inapropiada" y que era "un grave error tratar de usar el proceso legal para resolver cuestiones políticas".

Dominic Casciani, corresponsal de Asuntos Internos de la BBC, afirmó que los abogados de Johnson podrían estar investigando cómo cuestionar la legalidad de la demanda y que el caso terminara envuelto en una serie de litigios legales y apelaciones. Los expertos legales vaticinaron desde un principio que el caso no se alargaría demasiado en el tiempo.

Image caption Ball quiere que Johnson rinda cuentas a la sociedad británica sobre su comportamiento.

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