Sarah Huckabee Sanders: Trump anuncia la salida de su portavoz de la Casa Blanca

Sarah Sanders mira a Donald Trump en la Casa Blanca, con los ojos llorosos, tras anunciar su salida de la Casa Blanca, este jueves día 13 de junio. Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Sarah Sanders se mostró emocionada al hablar de su paso por la Casa Blanca,

Se va una "guerrera".

Así definió el presidente Donald Trump a su secretaria de prensa, Sarah Huckabee Sanders, al anunciar su salida de la Casa Blanca.

Sanders volverá a Arkansas, el estado en el que nació, a finales de junio, después de "servir" como máxima portavoz del gobierno de Trumpdesde julio de 2017.

Es "una persona especial, una magnífica, magnífica mujer", destacó el mandatario este jueves.

"Es una guerrera, todos somos guerreros, lo tenemos que ser".

Sanders, de 36 años, ha sido una firme defensora del gobierno de Trump e incluso llegó a señalar que Dios "quería que Donald Trump se convirtiera en presidente".

La portavoz mantuvo una difícil relación con la prensa y a menudo repetía las alegaciones de "fake news" esgrimidas por el presidente.

Su credibilidad fue puesta en cuestión en varias ocasiones durante un mandato presidencial combativo con los medios, que relegó las habituales conferencias de prensa de la Casa Blanca a una cosa del pasado.

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Image caption Trump anunció que Sarah Sanders abandonará su puesto a finales de junio.

"Un honor"

En su despedida pública, la portavoz se mostró emocionada y alabó al presidente y a su equipo.

"Esto es algo que atesoraré para siempre. Voy a seguir siendo una de las más destacadas y leales defensoras del presidente", dijo con la voz entrecortada.

Servir a su país y a este presidente ha sido "el honor" de su vida, destacó Sanders, y consideró que si algo se puede equiparar a ello en cierto modo es la labor de ser madre de tres hijos.

Sanders dijo que esperaba con ganas poder pasar más tiempo con su familia.

Su última rueda de prensa fue hace 94 días, el 11 de marzo; la secretaria fue la que menos intervenciones de este tipo dio de todos los trabajadores que ocuparon este puesto, 13 antes que ella, según el American Presidency Project.

El presidente Trump ha optado durante su mandato por ser su propio jefe de comunicaciones, con sus declaraciones diarias en Twitter o sus comentarios espontáneos a los periodistas entre el ruido del helicóptero presidencial Marine One en el jardín sur de la Casa Blanca.

La portavoz ya era redundante

Análisis de Anthony Zurcher, periodista especializado en política estadounidense de la BBC

Sarah Huckabee Sanders ha sido una defensora incondicional de Donald Trump durante casi dos años. Es solo que gran parte de esa defensa no acabó ocurriendo en la sala de ruedas de prensa de la Casa Blanca, el tradicional enclave para su puesto.

La presidencia de Trump ha sido poco convencional en muchos aspectos. La continuada erosión del rol del secretario de prensa es solo una parte pequeña pero notable de ello.

En los últimos meses, Sanders pasó la mayor parte de su tiempo apareciendo en el canal de televisión Fox News, contestando preguntas que le gritaban los periodistas en la entrada de la Casa Blanca, y hablando sobre detalles mundanos off the record.

Tratar de explicar las repentinas decisiones del presidente, sus anuncios sorpresa sobre políticas, sus inesperados cambios y contradicciones aparentes en una plataforma formal nunca fue tarea fácil y Sanders -con la aparente bendición del presidente- al final dejó de intentarlo.

El presidente, de hecho, es su propio secretario de prensa y director de comunicaciones.

Sanders será reemplazada en algún momento, pero sin duda el equipo del presidente echará de menos su presencia. La realidad, sin embargo, es que mientras el hombre en la cúspide sea el que tome las decisiones, nada cambiará.

Sanders es la última de una larga lista de personas de la administración Trump que han abandonado sus puestos desde que el mandatario tomó posesión del cargo y de los pocos asesores de campaña que aún continuaba.

Su paso por la Casa Blanca no estuvo exento de polémica y fue acusada de mentir a los periodistas.

Después de que Trump despidiera al director del FBI James Comey en mayo de 2017, Sanders dijo que había "escuchado por parte de un sinfín de miembros del FBI que estaban agradecidos por la decisión del presidente".

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Image caption "Ha hecho un trabajo increíble", dijo Trump sobre Sarah Sanders.

Pero le dijo al fiscal especial Robert Mueller, durante su investigación sobre si hubo colusión entre la campaña de Trump y Rusia, que se le había ido "la lengua" con ese comentario, y que no tenía base alguna.

Sanders es hija de Mike Huckabee, quien fue gobernador de Arkansas de 1996 a 2007.

Trump recordó ese pasado en su despedida y por Twitter consideró que su ya exempleada sería una gobernadora "fantástica".

"Espero que decida presentarse a la carrera para convertirse en gobernadora de Arkansas", señaló el mandatario.

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