Gobierno de Hong Kong da por "muerta" la polémica ley de extradición a China que provocó semanas de protestas

Carrie Lam, líder ejecutiva de Hong Kong. Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption La líder ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, reconoció que el gobierno había fracasado en el proyecto de ley pero no dijo expresamente que la propuesta se retiraba, como demandan los manifestantes.

La líder ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, anunció este martes que el controvertido proyecto de ley que hubiese permitido la extradición a China continental y que generó semanas de protestas en el territorio administrativo especial "está muerto".

En una conferencia de prensa, Lam admitió que el trabajo del gobierno en el proyecto de ley había sido un "fracaso total", pero tampoco dijo que se había retirado por completo, como han demandado los manifestantes.

El proyecto de ley provocó semanas de disturbios en la ciudad y el gobierno ya lo había suspendido de forma indefinida.

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Image caption Las protestas contra la polémica ley han continuado en Hong Kong casi un mes después de que se iniciaran las primeras manifestaciones.

"Aún persisten dudas sobre la sinceridad del gobierno o si el gobierno reiniciará el proceso en la Asamblea Legislativa", dijo Lam a los periodistas.

"Así que reitero aquí, no hay tal plan. El proyecto de ley está muerto".

Anteriormente Lam había anunciado que la polémica ley "moriría" en 2020, una vez finalizado el actual mandato legislativo.

Sin embargo, quedan dudas sobre si esta decisión del gobierno hongkonés contentará las demandas de los manifestantes.

¿Qué significa?

Rupert Wingfield-Hayes, BBC, Hong Kong

La declaración que ha hecho Carrie Lam es, en efecto, de gran impacto. "La ley está muerta", dijo. La expresión no deja mucho espacio a dudas, pero tampoco ha atendido la demanda real de los manifestantes: que se retire de inmediato la ley de extradición, ampliamente rechazada.

En cambio, a lo que se ha comprometido es a permitir que el proyecto de ley permanezca en el limbo hasta que finalice el mandato legislativo actual y que luego, morirá.

El objetivo parece claro. Las enormes protestas callejeras en Hong Kong han continuado durante casi un mes. Solo el pasado domingo 100.000 personas salieron a las calles de nuevo. Y hasta los líderes de los partidos políticos pro-Pekín han comenzado a cuestionar la idoneidad de la administración de Lam y la ineptitud de su respuesta ante la crisis generada por la controvertida propuesta legislativa.

Así que Lam se ha visto obligada, una vez más, a dar marcha atrás y a admitir que el intento de su gobierno de aprobar el proyecto de ley de extradición ha sido un "fracaso total". La pregunta ahora es si será suficiente.

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Image caption Hong Kong tiene su propia asamblea legislativa y goza de cierta independencia con respecto a China por el acuerdo que Londres firmó con Pekín sobre el traspaso de la antigua colonia británica.

"Decir que el proyecto de ley está muerto es una descripción política, no un lenguaje legislativo", le dijo el legislador del Partido Cívico Alvin Yeung a la BBC, subrayando que el proyecto de ley todavía está, técnicamente, en proceso de segunda lectura.

"No tenemos idea de por qué la jefe ejecutiva se niega a pronunciar la palabra "retirar"", cuestionó.

Una de las principales figuras del movimiento de protesta, el activista estudiantil Joshua Wong, reiteró en su cuenta de Twitter la demanda de que el proyecto de ley sea "retirado formalmente" y acusó a la líder ejecutiva de usar un juego de palabras para "mentir al pueblo de Hong Kong".

Quienes se oponen a la norma propuesta por el ejecutivo hongkonés aseguran que socavaría la independencia judicial del territorio y podría utilizarse para atacar a los que se oponen al gobierno chino.

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Image caption Joshua Wong, líder estudiantil en las protestas de 2014, también ha liderado muchas de las manifestaciones contra la polémica ley y la líder ejecutiva Carrie Lam.

Hong Kong, una antigua colonia británica, es parte de China, pero se gobierna bajo un sistema llamado "un país, dos sistemas", lo que le garantiza cierto nivel de autonomía con respecto a Pekín.

Tiene su propio sistema judicial y un sistema legal separado del de la China continental.

El proyecto de ley provocó manifestaciones masivas que continuaron incluso después de que el gobierno lo suspendiera. Algunas de las protestas se volvieron violentas. El pasado 1 de julio, los manifestantes entraron en la Cámara Legislativa de Hong Kong después de un asedio de una hora.

Algunas demandas de los sectores críticos del ejecutivo en Hong Kong exigen que Lam renuncie y que la policía no procese a los arrestados durante las protestas.

En las manifestaciones callejeras más recientes, miles de personas salieron a la calle el 7 de julio en un área muy frecuentada por los ciudadanos de la China continental, en un intento de explicarles sus preocupaciones sobre el proyecto de ley.

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