España y los judíos sefardíes: quién se beneficia de la decisión de ofrecer la nacionalidad a esta comunidad

Planilla de aplicación. Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Los solicitantes debían probar conexiones judías de varios siglos atrás y pasar una serie de exámenes.

Decenas de miles de judíos sefardíes quieren recuperar la nacionalidad española que sus antepasados perdieron hace cinco siglos.

Son los descendientes de los judíos contra quienes los Reyes Católicos firmaron en marzo de 1492 un edicto de expulsión, obligando a decenas de miles a dejar el país en las siguientes décadas y poniendo así fin a 1.500 años de presencia en la Península Ibérica.

El pasado lunes 30 de septiembre, tras una convocatoria abierta durante cuatro años, España cerró el plazo para que miembros de esta diáspora pudieran solicitar la nacionalidad.

En total, el Ministerio de Justicia y el Consejo General del Notariado españoles recibieron unas 153.767 solicitudes, 72.000 solo en el último mes, la mayoría de América Latina.

De entre ellos, alrededor de33.000 llegaron de México, 28.000 de Colombiay 22.000 de Venezuela.

También llegaron peticiones de Argentina (7.000), Estados Unidos (5.400) e Israel (4.900), aunque en la lista figuran más de 60 países.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Los judíos fueron expulsados en masa de España en 1492, durante el reinado de los Reyes Católicos, Fernando e Isabel.

Diversas asociaciones de la diáspora calculan que hay al menos dos millones de sefardíes en el mundo.

Por acceder a la nacionalidad española, no pierden la suya.

Aunque la concesión no es automática y hasta el día del cierre del plazo, solo 6.000 sefardíes habían sido reconocidos como españoles por el Ministerio de Justicia.

Una vez presentada la solicitud, los aspirantes debían acudir a un notario en España para que certificara la validez de los documentos que avalaban su origen sefardí.

Además, tenían que pasar un examen que acreditara su conocimiento del español (salvo los procedentes de un país hispanohablante) y de la realidad social española.

A quién beneficia la medida

"En la actualidad tenemos 40.000 judíos viviendo en México, de los cuales se puede estimar que son sefardíes cerca de 25.000", le dijo a BBC Mundo Alejandro Rubinstein, presidente del Comité de Genealogía y Demografía del Centro de Documentación Judío de México.

Que la mayoría de las solicitudes de nacionalidad española procedieran de México se explica, según Rubinstein, por la situación política del país.

"No creo que esta medida beneficie a los sefardíes mexicanos en su vida diaria, sino más bien como un salvoconducto en casos extremos", explica Rubinstein.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption La comunidad judía en México asciende a 40.000, de los cuales se estima que 25.000 son sefardíes.

Rocío Sánchez, una genealogista colombiana, le dijo a la agencia AFP que la mayoría de los solicitantes que conoce son "jóvenes, entre 25 y 35 años, y casi todos profesionales".

El pasaporte español es uno de los que más facilidades de movimiento ofrecen.

Ocupa, con el de Francia y Suecia, el cuarto puesto en el ranking de los mejores pasaportes para viajar sin visa publicado esta semana por la consultora británica Henley & Partners.

Permite la libre circulación y residencia en los Estados miembro de la Unión Europea y no requiere visa para entrar a 186 países.

Los pasaportes de México, Venezuela y Colombia -de donde proceden gran parte de las solicitudes de nacionalidad española- ocupan los lugares 23, 38 y 43 en el ranking de Henley & Partners.

Los sefardíes a los que se les otorgue la nacionalidad española no necesitan ir a naturalizarse a España, la ceremonia podrá tener lugar en el consulado español de sus países de residencia.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption El de España, ocupa con el de Francia y Suecia, el cuarto puesto en el ranking de los mejores pasaportes para viajar sin visa publicado esta semana por la consultora británica Henley & Partners.

Pero el proceso de concesión de la nacionalidad no está siendo fácil y a 1 de octubre de 2019 solo 31.222 solicitantes (un 20% del total) se habían nacionalizado.

A 30 de septiembre de 2019, de las 7.549solicitudes de sefardíes venezolanos tramitadaspor el Ministerio de Justicia solo se había otorgado la nacionalidad española a 1.626. personas.

Y de las 3.367 tramitadas de Colombia, se otorgaron 362.

Y en México, unos 815 sefardíes obtuvieron la nacionalidad de las 8.128 solicitudes que se gestionaron.

Esto, según Rubinstein, se debe a un "control estricto por parte de las autoridades españolas, ya que tener un apellido español o de origen sefardí no significa haber descendido de sefardíes".

Beneficio diplomático

No es la primera vez que España lanza una iniciativa de este tipo.

En 2007, durante el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, entró en vigor una ley que permitía que descendientes de españoles emigrados durante la Guerra Civil y el franquismo obtuvieran la nacionalidad.

A raíz de aquella medida y solo contando hasta 2011, año en que cambió el gobierno, obtuvieron la nacionalidad española medio millón de latinoamericanos, de acuerdo a cifras oficiales.

Ahora, "en el espíritu de la ley de 2015 hay una especie de resarcimiento histórico con la comunidad sefardí", le explicó a BBC Mundo Santiago Palacios, doctor en Historia Medieval por la Universidad Autónoma de Madrid.

"Entiendo que se buscaba una forma de compensar un sufrimiento que los sefardíes han manifestado durante siglos en su literatura, poesía y canciones".

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Durante el gobierno de Zapatero se ofreció la nacionalidad a los descendientes de españoles que emigraron en el siglo XX.

En este sentido, el profesor señala que para España es un beneficio "puramente simbólico, incluso diplomático, que quizás ayude a mantener, por ejemplo, buenas relaciones con Israel, un aliado histórico".

"Llama la atención, y es algo que hemos comentado medievalistas, que esto se haya producido con la comunidad sefardí, pero no con los moriscos, que sufrieron procesos similares y que ahora residen en el Magreb; una comunidad mayoritariamente musulmana", comenta Palacios.

Rubinstein, el genealogista, concuerda en que la medida de España es una "conciliación".

Pero no el motivo real de los que, al menos allí, procuran la nacionalidad española. Para estos "lo que importa es ser comunitarios (europeos), y si España es el vehículo, bienvenido", dice.

Expulsión en masa

Sefarad es el topónimo con el que la tradición judía ha identificado a la península Ibérica. Y es por ello que sus descendientes tanto de Portugal como España se conocen como judíos sefardíes.

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption El barrio judío de Toledo fue uno de los más importante de la Edad Media española.

Durante los siete siglos que los musulmanes dominaron casi la totalidad de la península en la época antigua, la comunidad judía floreció y convivió tanto con ellos como con los cristianos.

La ciudad de Toledo fue uno de los grandes ejemplos de esta convivencia en que los maestros judíos aportaron el conocimiento oriental en el Medioevo europeo.

Los historiadores consideran que en España existían cerca de 200.000 judíos antes del destierro, que fue la consecuencia de la conquista católica de Granada en 1492.

Tras la expulsión, los judíos sefardíes se ubicaron principalmente en el norte de África, los Balcanes, Turquía y posteriormente en América Latina.

Procesos similares de expulsión se dieron Europa, como por ejemplo en Inglaterra en el siglo XIII. Sin embargo, estas comunidades fueron retornando poco a poco en varios períodos migratorios.

Pero no sucedió de manera similar en España, donde en 2012 la Biblioteca Virtual Judía registraba algo menos de 12.000 judíos, menos de la mitad que en Italia (27.000) y muy lejos de Reino Unido y Francia, que por entonces tenían 290.000 y medio millón, respectivamente.

Según el profesor Palacios, se debe a que "la Inquisición en España persiguió no solo a judíos, sino también a judíos convertidos al cristianismo que no lo practicaban de la forma correcta hasta la época de la Ilustración, prácticamente hasta el siglo XIX".

"De hecho, la comunidad judía que se asienta en el siglo XX en España no es de origen sefardí, sino que fueron emigrantes de persecuciones en el este de Europa", explica Palacios.

Búsqueda de raíces

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Andrés Villegas espera vivir una "vejez agradable" en España.

El colombiano Andrés Villegas espera tener una "agradable vejez" en España, dijo a la agencia de noticias francesa AFP.

Buscó registros en una iglesia de Colombia, rastreando su ascendencia y examinando archivos de la Inquisición en Cartagena, entonces colonia de España y que castigaba a cualquiera que practicaba ritos judíos.

De esa forma encontró que uno de sus ancestros, el capitán Cristóbal Gómez de Castro, quien nació en 1595, había sido perseguido por propagar el judaísmo.

Por su parte, Ángel Calderón, un argentino sefardí que vive en Bogotá, alabó al rey español por la medida.

"El hecho de que el rey Felipe haya reconocido cuánto se equivocaron y que somos bienvenidos, es algo que repara el daño causado por una injusticia histórica", dijo a AFP.

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Contenido relacionado