Por qué esta ha sido una de las mejores semanas para Donald Trump desde que llegó a la Casa Blanca

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Image caption "Absuelto". Trump mostró uno de los diarios que reseñaron el resultado del juicio de impeachment al que fue sometido.

Donald Trump ha cantado victoria en una de las semanas más cruciales de su mandato como presidente de Estados Unidos.

Durante un discurso de una hora en la Casa Blanca este jueves, Trump echó mano a la prensa que tanto suele vilipendiar para destacar el desenlace del juicio político que enfrentaba en el Senado.

"Trump absuelto", leía en grandes caracteres la portada del diario The Washington Post que el mandatario mostró con sus dos manos, ante aplausos de sus partidarios.

Lejos de detenerse allí, Trump lanzó duros ataques contra sus opositores que lo sometieron a un impeachment acusándolo de abuso de poder y obstrucción al Congreso.

"Fue malvado, corrupto, policías sucios, filtradores, mentirosos", dijo sobre el proceso. "Esto nunca debería pasarle a otro presidente".

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Image caption Un día después de concluido el juicio en el Senado, Trump habló ante la prensa en la Casa Blanca.

Para Trump, su acto de "celebración" —como él mismo lo definió— fue el momento culminante de una semana en la que también pronunció un discurso electoralista ante el Congreso, mostró control sobre su Partido Republicano y mejoró en sus índices de aprobación.

Para completar el panorama, la oposición demócrata se muestra caótica en la búsqueda de un candidato que pueda detener en las elecciones de noviembre a un presidente que parece más poderoso que nunca detrás de su segundo mandato.

"Trump está en una posición muy fuerte", señala Joshua Sandman, un profesor de Ciencia Política en la Universidad de New Haven experto en la presidencia de EE.UU.

"Fue una semana favorable para él", le dice Sandman a BBC Mundo.

"Nada malo"

La pregunta de cómo parar a Trump ha sido puesta sobre el tapete por sus críticos desde su llegada a la Casa Blanca.

Pero la cuestión cobra un significado especial ahora, después de que el presidente sobreviviera al juicio político, el resorte más excepcional que tenía la oposición para vencerlo.

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El momento en que Nancy Pelosi rasga una copia del discurso de Trump

Incluso senadores demócratas como Sheldon Whitehouse han admitido que la absolución de Trump lo envalentonará en su carrera por la reelección.

"¿Qué derrotará finalmente a Donald Trump?", preguntó el diario The New York Times este jueves en el título de su editorial.

El periódico señaló que el presidente "puede hacer lo que sea necesario para ganar la reelección, y el Partido Republicano lo respaldará".

El alineamiento de los republicanos detrás de Trump quedó en evidencia cuando apenas un senador de ese partido, Mitt Romney, votó el miércoles contra el presidente en el cargo de abuso de poder que enfrentaba por pedir al gobierno de Ucrania que investigara a rivales políticos suyos a cambio de liberar casi US$400 millones en ayuda de seguridad al país.

Varios senadores republicanos admitieron que los hechos por los que el presidente estaba acusado eran indebidos, pero igual votaron por liberarlo del proceso.

Algunos, como la senadora Susan Collins, sugirieron que Trump había aprendido la lección y sería "mucho más cauto" en el futuro.

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Image caption Trump sostuvo mítines de cara a su reelección incluso durante el proceso de impeachment en su contra.

Pero el presidente evitó mostrar algún tipo de arrepentimiento, a diferencia de lo que hizo el demócrata Bill Clinton cuando fue absuelto por el Senado en un juicio político en 1999 y dijo lamentar "profundamente" sus acciones.

"Pasamos por el infierno injustamente, no hicimos nada malo", dijo Trump al presentar su absolución como una vindicación total de su conducta.

Aludió a diversas investigaciones que ha enfrentado, como la que marcó la primera mitad de su mandato por la interferencia rusa en las elecciones de 2016, como persecuciones políticas para derrocarlo.

También se despachó contra el senador republicano Romney por haber votado en su contra, llamándolo "candidato presidencial fallido", y contra Nancy Pelosi, la demócrata que lidera la Cámara de Representantes, calificándola de "persona horrible".

"Los derrotaré de nuevo"

Trump ya había expuesto su estilo agresivo el martes durante su discurso anual del Estado de la Unión frente al Congreso.

Allí evitó darle la mano a Pelosi, quien más tarde rompió las hojas del discurso presidencial, notoriamente molesta.

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Image caption Trump dejó con la mano extendida a Pelosi en su aparición ante el Congreso del 4 de febrero.

"La negativa a estrechar la mano de Nancy Pelosi envió una señal de desprecio político a la oposición, algo que a muchos estadounidenses no les gusta", señala Sandman. Pero agrega que eso quedó "neutralizado" por la actitud posterior de la demócrata.

A su juicio, Trump dirigió ese discurso a sus votantes, en especial los de clase trabajadora, evangélicos y conservadores. "Fue un discurso más bien de campaña política", sostiene. "Fue efectivo, sí, en el sentido de apelar a su base".

El presidente destacó por ejemplo la situación económica de EE.UU., con una tasa de desempleo en su nivel más bajo en medio siglo (3,5% a diciembre de 2019), como uno de los logros de su mandato —y un pilar para su campaña de reelección.

Esta misma semana, la encuestadora Gallup señaló que el rating de aprobación de Trump subió a 49%, el mayor que esa firma ha registrado para el actual presidente.

"Si el índice de aprobación más alto de Trump está siendo impulsado por estadounidenses que le otorgan crédito por las mejoras en la economía, su apoyo puede aumentar a lo largo del año", indicó la encuestadora.

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Image caption Los enredos de los demócratas en su votación de Iowa fueron ridiculizados por Trump.

Claro que Trump está lejos de ser un presidente ampliamente popular. De hecho, su apoyo proviene casi exclusivamente de republicanos y hasta ahora nunca ha registrado una aprobación de una mayoría de encuestados por Gallup, algo inédito para un presidente de EE.UU.

Como indicaron varios senadores durante el proceso de impeachment, el veredicto final sobre su presidencia saldrá de las urnas en noviembre.

Caos demócrata

Otro hecho favorable a Trump esta semana fue el desorden total en que comenzó la competencia interna demócrata para elegir a un candidato presidencial entre varios postulantes con posturas más o menos a la izquierda.

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Image caption Los estadounidenses tendrán una elección presidencial el 3 de noviembre próximo.

Los resultados definitivos de los caucus del estado de Iowa el lunes se han retrasado llamativamente y dos aspirantes, Pete Buttigieg y Bernie Sanders, se declararon ganadores por separado.

La confusión llegó a tal extremo que el presidente del Comité Nacional Demócrata, Tom Perez, reclamó este jueves un recuento total.

Esto ocurría mientras Trump lanzaba su mensaje triunfal desde la Casa Blanca, con un tono más desafiante que nunca hacia sus críticos: "Los he derrotado toda mi vida", sostuvo, "y los derrotaré de nuevo".

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