EE.UU.: voces progresistas muestran su fuerza en Washington

Manifestante con un cartel que dice "Di no al no".
Image caption A la marcha asistieron grupos muy diversos.

Decenas de miles de personas de todo el país llegaron a Washington para marchar en favor de una agenda política progresista que incluye el apoyo a los derechos civiles, la salud y la educación pública, la lucha sindical, y la reforma migratoria.

Bajo el lema de "una nación trabajando unida", la concentración convocada por más de 400 organizaciones tuvo como objetivo principal demostrarle al país y a los políticos que las fuerzas progresistas siguen en pie de lucha y listas para salir a votar en las elecciones legislativas de noviembre.

"Hoy marchamos, mañana votamos" dijo enérgicamente el reverendo Jesse Jackson, veterano de la lucha de los derechos civiles ante la multitud aglomerada bajo un intenso sol frente al monumento a Lincoln.

Con consignas como "sí a la educación, no a la guerra", "trabajo, educación, justicia" y "todavía queremos el cambio", activistas, estudiantes, y trabajadores manifestaron su respaldo a las reformas implementadas por la administración del presidente Barack Obama y su intención de votar a favor de candidatos que favorezcan esta misma agenda.

"Marchamos hoy porque hay demasiadas personas sin buenos trabajos para mantener a sus familias", reiteró Marc Morial, director de la liga urbana, entidad que está pidiendo que el gobierno invierta en un plan para crear 3 millones de empleos.

Tea Party

Image caption Los manifestantes expresaron un claro rechazo a los grupos de extrema derecha y a las políticas del Tea Party.

Aunque los organizadores de la movilización insistieron en que el evento no era una respuesta directa a la marcha reciente del comentarista conservador de Fox News, Glenn Beck, los manifestantes expresaron un claro rechazo a los grupos de extrema derecha y a las políticas del Tea Party.

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"Tenemos que trabajar unidos, somos un país diverso de 300 millones de habitantes, tenemos todas las religiones, todas las razas...lo que necesitamos es trabajo, no divisiones, ni extremistas' dijo a BBC Mundo Nells Devader, un maestro de matemáticas que viajó desde Nueva York.

Para demostrar la diversidad de su movimiento, y marcar la diferencia con la marcha del Tea Party, los organizadores se aseguraron de incluir en el programa oficial a judíos, musulmanes y cristianos, al igual que a inmigrantes, obreros, estudiantes, desempleados, artistas y hasta DJ´s de música rap.

Una de las causas que motivó a miles a movilizarse fue la lucha por una reforma migratoria y un programa de legalización para millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

"Yo quiero hablar de los que lavan los platos en los restaurantes, de los que mantienen a sus familias haciendo la limpieza, las mujeres que cuidan de nuestros niños y las familias que recogen nuestra cosecha", dijo ante los manifestantes el congresista demócrata Luís Gutiérrez, el único político electo invitado como orador por su defensa de los inmigrantes.

"Ellos vienen a este país para hacer nuestro trabajo a pesar de enfrentar la discriminación y la deportación", reiteró Gutiérrez insistiendo en que una reforma migratoria es posible a pesar de los obstáculos.

Cerca del congresista, un grupo de jóvenes vestidos como prisioneros protestaban contra las redadas y las deportaciones masivas que afectan a centenares de miles de familias al año.

Bloque unido

Image caption Los organizadores aseguraron que más de 175.000 personas asistieron al evento.

A pesar de la variedad de las causas promovidas, los diversos grupos representados aseguraron que se estarán movilizando para salir a las urnas en noviembre como un bloque unido, y en apoyo a los demócratas que están en peligro de perder su estrecha mayoría en el Congreso.

Encuestas recientes y las victorias de candidatos respaldados por el Tea Party, indican que las fuerzas que eligieron a Barack Obama y a la mayoría demócrata están perdiendo popularidad en un país políticamente dividido.

Incluso a la hora de las manifestaciones se palpa esta división. Los organizadores de la manifestación progresista aseguraron que más de 175.000 personas asistieron a su evento. Por su parte, Beck asegura que la marcha reciente donde compartió el escenario con la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin tuvo miles más de seguidores.

La Policía Nacional de Parques, que coordina las manifestaciones que se realizan en la zona de monumentos de Washington se abstuvo de dar números oficiales para no entrar en la controversia. Los políticos por su parte, tendrán que esperar hasta noviembre, para saber cual de estos movimientos tiene mayores números a la hora de votar.

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