Tres años de prisión para ex bróker de Société Générale

Jerome Kerviel
Image caption Kerviel deberá ir a la cárcel y pagar indemnización.

La Justicia francesa declaró culpable este martes a Jerome Kerviel, el ex agente de mercados de Société Générale, de haber causado pérdidas al banco francés de cerca de US$6.000 millones.

Un tribunal condenó a Kerviel a cinco años de prisión -de los que dos están exentos de cumplimiento- y dictaminó que pague US$6.750 millones por daños y perjuicios al banco al estimar que se trata del único culpable de falsear la información del sistema informático para tomar posiciones ficticias por montos extraordinarios.

El ex agente bursátil, que causó un agujero a Société Générale arriesgando hasta US$70.000 millones en los mercados financieros, realizó transacciones y tomó decisiones que estaban "fuera de su competencia", según dijeron los jueces encargados del proceso en la lectura de la sentencia.

Kerviel, de 33 años, hizo uso indebido de un sistema informático para realizar inversiones arriesgadas que en 2008 hicieron tambalear uno de los mayores bancos de Europa.

Vestido con un traje negro y camisa blanca y único acusado en este juicio que se llevó a cabo entre el 8 y el 25 de junio, llegó al Palacio de Justicia un cuarto de hora antes de la lectura de la sentencia.

Como explica el corresponsal de negocios de la BBC Mark Gregory, se trata de la la mayor pérdida ocasionada por un operador financiero en la historia.

Lea también: Francia: juicio emblemático para el mundo de las finanzas

Responsabilidad compartida

Los jueces también apuntan al banco en su sentencia como responsable indirecto de lo sucedido.

Kerviel dijo que sus ex jefes en Société Générale lo alentaban a realizar las apuestas bursátiles, poco antes de que estallara la crisis financiera global.

Según la sentencia, aunque reconoce que el banco no tenía conocimiento de lo que estaba sucediendo, la inadecuada política de riesgos de sus directivos fomentaba la especulación de sus brokers (corredores de Bolsa).

Además, sus sistemas informáticos no contaban con los controles suficientes. El banco francés no fue capaz de reaccionar a las 74 alertas que le había enviado su sistema de control.

Los abogados de Kerviel argumentaron que esa actitud del banco excedía la incompetencia, que Société Générale tenía una cultura de infringir las reglas y que deliberadamente hizo la vista gorda en aras de ganar dinero.

El banco niega enérgicamente que ese fuera el caso.

El caso Kerviel ha asestado un duro golpe a la reputación de una de las instituciones financieras más prestigiosos de Francia, apunta Gregory, de la BBC.

Contenido relacionado