La industria del porno semiparalizada por el riesgo de contagio de VIH

Actriz porno
Image caption Algunos actores han decidido hacerse las pruebas de VIH voluntariamente.

La multimillonaria industria cinematográfica del porno en California, Estados Unidos, está semiparalizada luego de que uno de sus actores diera positivo en una prueba de VIH.

Según el corresponsal en ese estado, David Willis, varias compañías productoras han detenido las filmaciones.

Mientras tanto, médicos de la Fundación de Salud Médica de la Industria para Adultos (AIM, pr sus siglas en inglés) se han dado a la tarea de localizar y examinar a los 20 o más individuos que han actuado en las cintas con la persona infectada.

Algunos han decidido hacerse las pruebas voluntariamente.

Vea también: Pánico en la industria del porno por caso de VIH/SIDA

"Gran alarma"

La AIM se encuentra en un discreto edificio de los suburbios del valle de San Fernando, al norte de Los Ángeles, epicentro de la industria de entretenimiento para adultos en EE.UU.

Desde que se conoció que uno de los actores más famosos del género dio positivo en una prueba de VIH, el movimiento en la clínica se ha incrementado.

"La gente está asustada y ¿quién puede culparla?", dijo Jennifer Miller, ex estrella porno que ahora ayuda a dirigir el centro asistencial.

"Decir que estamos en estado de pánico sería una exageración, pero sin duda hay una gran alarma."

Ni la identidad ni el sexo de la persona infectada con VIH (el virus que causa el sida) han sido revelados.

Pero conocedores de la industria dicen que es un hombre y hay rumores de que pudo haber participado en películas tanto gays como heterosexuales.

La tormenta

Image caption De los 100 sitios en internet más populares en EE.UU., al menos cinco son portales de pornografía gratis.

Hace algunos años, en pleno apogeo, el cine porno daba medios de subsistencia a 6.000 personas y se dice que generaba ganancias anuales de hasta US$14.000 millones (más que la industria cinematográfica principal de Hollywood).

Luego vino la tormenta.

Mientras aumentaba la piratería en internet, las ventas de DVDs (la principal fuente de ingresos) se derrumbaron.

Y otro elemento se agregó a la mezcla, uno que ni siquiera los empresarios de la industria para adultos vieron venir: los aficionados entusiastas.

De los 100 sitios en internet más populares en Estados Unidos, al menos cinco son portales de pornografía gratuita.

Y son las recámaras de los suburbios —y no el valle de San Fernando— las que sirven de telón de fondo.

"Durante décadas asumimos que el porno era a prueba de la recesión", dice Steve Javors, editor asociado de la revista Adult Video News.

"No sólo el porno gratis en internet le ha hecho un hueco a las ganancias. El problema es que, cuando la gente se acostumbra a conseguir algo por nada, ¿cómo logras que luego paguen por ello?".

Porno vs. condones

Ese desafío sería aún mayor —según argumentan los productores de pornografía— si los actores masculinos fueran obligados a usar condones.

Aunque las leyes de seguridad laboral en California exigen el uso de preservativos, hay una creencia generalizada de que estos "matan" las ventas. Por lo tanto, la norma es ignorada en gran medida.

Activistas para la prevención del sida se han comprometido a utilizar este susto como incentivo en su campaña para endurecer las sanciones contra aquellas empresas que incumplen la legislación.

Sin embargo, algunos intérpretes creen que debería ser una cuestión de elección personal.

"Riesgo calculado"

Una actriz británica que se mudó a California en búsqueda de una carrera como cantante y bailarina hizo su primera actuación en una película para adultos a los 49 años y ahora trabaja a tiempo completo bajo el nombre artístico de Magdalene St. Michaels.

En ninguna de sus escenas sus parejas han utilizado un condón, pero el riesgo de contagiarse el VIH no la asusta.

"Hay más probabilidad de contraer una enfermedad al ligarse a alguien en un bar que al rodar porno", dijo.

"Por lo menos todos en la industria se someten a análisis regularmente. Siempre va a haber un ligero riesgo en lo que hacemos. Pero es un riesgo calculado y todos estamos conscientes de ello".

La industria pornografica insiste en que, mediante la identificación del artista afectado por una enfermedad de transmisión sexual —y la consecuente puesta en cuarentena de sus parejas en la pantalla—, la AIM mitiga la necesidad de usar condones.

Pero algunos, como la ex estrella porno Darren James, aseguran que una prueba mensual no es suficiente.

Un llamado

Image caption Algunos han reiterado su llamado para que el uso del preservativo sea un requisito en la industria.

Hace seis años, después de pasar una prueba realizada por la AIM, James contrajo el VIH y les contagió la enfermedad a otras tres estrellas del cine porno antes de ser diagnosticado.

A la luz de los sucesos de la semana pasada, ha reiterado su llamado para que el uso del preservativo sea un requisito.

Mientras tanto, la AIM aseguró que ha llevado a cabo las pruebas sobre todos los que trabajaron con el último intérprete que contrajo el VIH.

Sin embargo, podrían pasar dos semanas antes de que se conozcan los resultados.

"Para los interesados y sus seres queridos, podrían ser las dos semanas más largas de sus vidas", dice Willis.

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