México: veinteañera dirige la policía en región disputada por narcos

Marisol Valles, jefa de policía en Práxedis G. Guerrero, Chihuahua
Image caption Marisol Valles es la única que aceptó el cargo de jefa de la policía en un peligroso municipio de México.

Tiene 20 años de edad, es madre de un niño pequeño y también es la jefa de la policía en Práxedis G. Guerrero, Chihuahua, uno de los municipios más peligrosos de México.

Se trata de Marisol Valles García, la única que aceptó el cargo en ese municipio. Lo hace, afirma, porque tiene la esperanza de cambiar en algo la vida de su comunidad.

Una tarea que se antoja difícil. La policía de Práxedis cuenta con 12 integrantes, de los cuales sólo tres tienen armas. El resto son mujeres que se dedican fundamentalmente a tareas de prevención.

La seguridad de la zona, que según autoridades mexicanas es terreno en disputa de los carteles de Juárez y Sinaloa, está a cargo del Ejército.

Es el respaldo de la joven estudiante de la carrera de Criminología, quien confiesa que le atemoriza su nuevo trabajo.

"El miedo es algo que está presente, pero creo que podemos hacer algo por nuestra comunidad", dijo en entrevista con Radio Red de Ciudad de México.

Marisol dice que fue la única a quien el alcalde José Luis Guerrero ofreció el cargo, porque confía en su capacidad para sacar adelante al cuerpo policíaco, al que han renunciado la mayoría de sus efectivos.

Valores familiares vs. violencia

Práxedis G. Guerrero es un municipio de unos 3.000 habitantes en la frontera entre México y Estados Unidos.

Forma parte del llamado Valle de Juárez, una zona con varias poblaciones rurales donde en los últimos dos años ha habido un éxodo de personas que huyen de la violencia generada por la guerra entre carteles de narcotráfico, y que ha causado la muerte a más de 6.000 personas en los últimos dos años.

De hecho, el municipio se encuentra a unos 100 kilómetros de Ciudad Juárez, considerada la ciudad más peligrosa del país.

La violencia es una constante en la región, que algunos llaman "el triángulo de la muerte".

Hace unos días fue asesinado el comisario municipal de El Porvenir, un pueblo que pertenece a Práxedis G. Guerrero. En el ataque también murió su hijo.

En esa comunidad, donde incluso el párroco de la iglesia católica tuvo que huir por amenazas de narcotraficantes, la nueva jefa de policía pretende aplicar lo que llama "el programa de seguridad" del municipio, que consiste básicamente en prevenir delitos.

Para terminar con la estela de violencia, Marisol Valles pretende recurrir a la unión familiar.

"Las mujeres policías recorren las delegaciones y van casa por casa para hablar de prevención, fomentar valores de la familia".

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