Ciudad Juárez: la población civil es la víctima

Un policía cuida la escena del crimen en Juárez
Image caption Un grupo de hombres armados asesinó a 13 jóvenes e hirió a 15 en Ciudad Juárez, este viernes.

El asesinato este viernes de 13 jóvenes que participaban en una fiesta en Ciudad Juárez, Chihuahua, demuestra que la ciudadanía se ha convertido en una de las principales víctimas de la disputa de carteles por controlar el tráfico de drogas en la región.

En los últimos meses la violencia en esa ciudad fronteriza alcanzó niveles no vistos en México, a pesar de que en dicho lugar el gobierno aplica una estrategia especial contra la inseguridad.

De hecho, las autoridades han capturado a algunos de los delincuentes más peligrosos de la zona, algunos vinculados con el estallido de un auto bomba en julio pasado.

Pero el saldo no parece positivo para la sociedad civil. Esta semana cientos de médicos marcharon en la ciudad para exigir un alto a los secuestros y extorsiones en su contra.

Y días antes organizaciones internacionales denunciaron abusos del Ejército en su lucha contra carteles de narcotráfico.

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Analistas dicen que los esfuerzos oficiales no parecen mejorar la vida en la población.

"La sociedad y especialmente los jóvenes están pagando una cuota muy alta de sangre, de miedo, de libertad, de infierno", le dijo a BBC Mundo Antonio Ortega Sánchez, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia Penal.

Por lo pronto, el Ministerio de Gobernación condenó la muerte de los jóvenes, y anunció que la Procuraduría General de la República (PGR) participará en la investigación del caso.

Respuesta inmediata

Horas antes de la matanza de jóvenes, el Ministerio de Seguridad Pública había detenido a 14 integrantes de la pandilla conocida como La Línea, una de las más violentas de Chihuahua y vinculada con el Cartel de Juárez.

Miembros de ese grupo son responsables de la muerte de una funcionaria del consulado de Estados Unidos en la ciudad, que provocó una alerta de viaje a México por parte de la Casa Blanca.

El coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal, Luis Cárdenas Palomino, dijo incluso que la banda "está prácticamente desmantelada, sólo faltan tres o cuatro integrantes de la organización" por capturarse.

El ataque a los jóvenes pudo ser una respuesta de la delincuencia organizada para atemorizar a los habitantes de Ciudad Juárez, señaló Ortega Sánchez.

"Sólo aplicando la ley se va a resolver el problema, es la única alternativa", advirtió.

Avances en seguridad

La Fiscalía de Chihuahua dijo que un comando armado es responsable del asesinato de los 13 jóvenes, y reconoció que hasta ahora se desconoce la causa de la masacre.

Image caption Los asesinados tenían entre 16 y 25 años, según las autoridades locales.

Los fallecidos tenían entre 16 y 25 años y en el incidente resultaron heridas al menos otras 15 personas. La policía encontró más de 70 cascos de bala en el lugar de los hechos.

La masacre se produjo cerca de la medianoche en una zona fronteriza cuando un grupo de unos diez hombres que llegaron en dos autos abrió fuego en una fiesta que se realizaba en dos domicilios contiguos, informaron las autoridades

Los atacantes escaparon sin que se produjeran arrestos.

No es la primera vez que un grupo de jóvenes es asesinado mientras participa en una fiesta.

En enero pasado 15 personas murieron en la colonia Villas de Salvárcar, de una forma parecida al ataque de este fin de semana.

El atentado obligó al gobierno a aplicar un inédito programa contra la inseguridad, con acciones militares y de atención social.

En una reciente evaluación de la estrategia, el presidente Felipe Calderón reconoció que la violencia no ha cesado, aunque también existen avances que tal vez no son tan impactantes como los ataques de la delincuencia organizada.

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