El cólera, enemigo milenario

La epidemia de cólera en Haití una vez más pone de manifiesto el fracaso de la salud pública para combatir una de las enfermedades más antiguas pero más fácilmente tratables del mundo.

Image caption Más de 200 personas han muerto por el brote de cólera en Haití.

El cólera es una infección diarreica intestinal causada por el consumo de agua o alimentos contaminados con la bacteria Vibrio cholerea.

A pesar de que puede tratarse exitosamente, el cólera puede matar en unas cuantas horas. Se calcula que unas 120.000 personas mueren a causa de la infección y unos 5 millones resultan afectadas cada año en el mundo.

El agua limpia y la sanidad son esenciales para reducir el impacto de la enfermedad, por eso los brotes a menudo ocurren en zonas donde ha ocurrido un desastre o en áreas donde la gente vive hacinada y sin medidas básicas de higiene.

La gente contagiada sufre de diarrea severa y si ésta contamina las tuberías, las reservas o abastecimientos de agua, fácilmente puede contagiar a otras personas.

Además, la infección también puede propagarse consumiendo alimentos que han sido lavados con agua contaminada.

Se cree que el foco del reciente brote en Haití fue un río de la región de Artibonite, donde la gente de ese departamento solía bañarse, lavar su ropa y beber su agua.

Los habitantes de Artibonite ahora saben -para muchos demasiado tarde- que el agua debe hervirse antes de consumirse. Las campañas de información que llegaron este fin de semana a la región también alientan a las personas a lavarse las manos después de ir al baño y a tomar otras medidas básicas de higiene.

Sobrepoblación

La región central de Artibonite no resultó directamente afectada por el terremoto que sacudió a Haití en enero, pero muchos de los que perdieron sus hogares se trasladaron a vivir allí.

Eso significó que muchas familias que ya vivían en condiciones sobrepobladas, se vieran en la necesidad de vivir con incluso más gente.

La propagación de la enfermedad está estrechamente vinculada a la infraestructura sanitaria de una comunidad. Por eso las áreas de mayor riesgo de la infección incluyen los barrios pobres de zonas urbanas así como los campamentos de personas desplazadas o refugiados.

Pero la epidemia de Artibonite no sólo ha puesto de manifiesto la falta de agua potable y de una infraestructura sanitaria adecuada, sino también la limitada disponibilidad de un simple y barato tratamiento que puede salvar vidas, las sales de rehidratación oral (SRO).

El cólera causa diarrea y vómito que conducen a deshidratación severa, la cual puede matar rápidamente si no se le trata.

"Lo más aterrador de esta enfermedad es lo rápido que puede matarte" dijo a la BBC el doctor Koji Nakashima de la organización Partners in Health, que trabaja en Haití.

"Cuando los pacientes llegan al hospital ya no responden. Y es que no tienen los recursos para llegar hasta aquí rápidamente, vienen en burro o a pié. Es un ambiente sumamente difícil", agrega.

En efecto, la enfermedad que afecta tanto a niños como adultos, puede matar en horas.

Cerca del 75% de las personas infectadas con la bacteria no desarrollan síntomas a pesar de que el patógeno puede estar presente en sus heces hasta por 14 días después de la infección, potencialmente contagiando a otras personas.

Pero los individuos que sí desarrollan síntomas -20% puede mostrar diarrea severa y deshidratación grave- pueden ser tratados con éxito con SRO o en casos más avanzados con una terapia intravenosa y antibióticos.

Incremento

Image caption Las medidas de higiene son básicas para prevenir la enfermedad.

Según la Organización Mundial de la Salud el número de casos de cólera continúa aumentando en el mundo. Desde 2004 a 2008, dice la organización, ha habido un aumento de 24% en la incidencia de la enfermedad.

Tan sólo en 2008 se informó de más de 190.000 casos en 56 países, pero la cifra podría ser incluso mayor debido a que no todas las personas afectadas son diagnosticadas.

Más de mil millones de personas no tienen acceso a agua potable en el mundo y unos 2.500 millones no cuentan con sistemas adecuados de sanidad. Así que es probable que el cólera siga siendo un desafío de salud pública.

Actualmente hay dos vacunas disponibles contra el cólera pero ambas sólo ofrecen protección a corto plazo, ambas requieren de dos dosis, y su costo y distribución es para muchos inaccesible.

Por eso, tal como señala la OMS, mientras una comunidad no cuente con un sistema adecuado de sanidad, la prevención debe seguir siendo el arma más efectiva para el control de esta enfermedad.

"Hay una necesidad urgente de establecer un enfoque coordinado, concertado y pragmático para el control del cólera" afirma la doctora Claire-Lise Chaignat, directora del Grupo Global de Control de Cólera de la OMS.

"La prevención, la preparación y las actividades de respuesta junto con un sistema eficiente de vigilancia son clave", agrega la funcionaria.

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