"No hay necesidad"

Edward Mafong escribe en su computadora
Image caption Mafong fue abordado por un traficante de personas en la frontera.

“Los carteles de la droga y las organizaciones del tráfico de contrabando nos estudian a nosotros tanto como nosotros los estudiamos a ellos”, indicó a BBC Mundo Edward L. Mafong, agente especial asistente a cargo de la Oficina de Asuntos Internos del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

“Ellos estudian a los individuos para saber cuáles son sus puntos débiles”, agregó Mafong. “¿Cuál es ese punto débil; es sexual, financiero, material? Ellos se preguntan si con ofrecerle un yate a un agente van a conseguir lo que buscan y si es el caso, esa va a ser la oferta de los carteles”.

La autoridad con la que el agente del CPB habla sobre cómo operan los narcotraficantes en la frontera para corromper a los agentes estadounidenses se basa en su propia experiencia.

Poco después de empezar a trabajar como inspector en el puerto de entrada a EE.UU. en San Ysidro –frente a la ciudad mexicana de Tijuana- fue abordado por un traficante.

Una oferta

“Yo estaba ahí procesando vehículos y hablando con la gente y se me acercó un hombre joven y había un pasajero en el auto y me dijo: 'Oye en esto se puede hacer mucho dinero'”.

La oferta, agregó Mafong, “me tomó de sorpresa porque yo era nuevo y no sabía de qué estaba hablando y le pregunté, y él me dijo, 'bueno, si podemos hacer arreglos y dejar que crucen estos extranjeros podríamos hacer mucho dinero'”.

Pero la respuesta del entonces inspector fue anotar todos los datos sobre el vehículo y las personas en su interior, lo que ahuyentó al individuo.

“Ese fue mi error, porque al hacer eso, lo alertó a pensar para qué yo estaba anotando toda esta información”, admitió el agente.

Añadió que “nunca le dije que no, pero ellos sintieron temor al yo tomar su información”.

Mafong reportó el incidente a sus superiores con la intención de poder atrapar a los traficantes. Lo que nunca se le ocurrió fue aceptar una oferta de esa naturaleza.

“Creo que es por mi crianza. Nunca cruzó por mi mente (aceptarla)”, aseguró a BBC Mundo. “Lo que pensé de inmediato fue: ¿cómo detengo a estas personas?”.

Sin razón

El encargado de Asuntos Internos en los diferentes puertos del condado de San Diego consideró que los agentes de aduanas no tienen razón para corromperse.

“A nosotros nos pagan bien, podemos mantener a nuestras familias. No hay necesidad de estar haciendo tratos por el otro lado como esos. Aquí nos fijamos mucho en el tema de la corrupción y recuerdo que entonces también era algo que nos enseñaban; a estar alertos ante la corrupción”.

Pero Mafong reconoce que no todos los que trabajan en la CBP comparten sus criterios de honestidad.

“Otras personas podrían verlo como una oportunidad. Todo depende de sus circunstancias”, agregó.

Las debilidades

Indicó que existen empleados disgustados con sus trabajos, “o personas que tienen una esposa y una novia y necesitan dinero y pueden tener más tentación que un individuo con solvencia financiera y con una orientación familiar”.

Y esas son las debilidades que aprovechan los traficantes, destacó.

“Si el punto débil es las finanzas, bueno pues le ofrecemos dinero. Si su punto débil es las mujeres, los favores sexuales, ellos van a atacar eso de alguna manera. Van a presentar una situación en la que el individuo va a caer”, dijo Mafong.

El agente de aduanas admitió que los traficantes son muy ingeniosos en cuanto a los métodos que utilizan para corromper a los empleados de la CBP.

“Yo recuerdo cuando trabajaba en el Puerto y uno veía a los individuos del lado del sur (mexicano) observándonos con binoculares”, reveló.

Mafong añadió que “hemos encontrado cuadernos en vehículos con información sobre los inspectores. Y es que están tomando nota de todo, de cómo opera el inspector, si es lento o si es rápido, si le gusta hablar con las mujeres”.

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