División de Sudán podría sentar un precedente en África

Sudanés del sur baila durante congregación política
Image caption Casi cuatro millones de personas se han registrado para votar en el referendo. La mayoría está a favor de la división.

Este domingo el pueblo de Sudán del Sur participa en una consulta popular para definir si se convierte en una nación separada. Según los observadores, el voto favorecerá el rompimiento con Jartum para convertirse en el estado número 54 de África, una medida que podría fomentar otros movimientos separatistas en la región.

La consigna adoptada por la Unión Africana -el organismo que representa el continente- es sencillo: África debe unirse.

En los años 60, los líderes que promovieron la independencia de los países africanos se enfrentaron a un terrible dilema.

La mayoría de las fronteras que heredaron habían sido trazadas por las potencias europeas que se dividieron el continente entre ellos, durante lo que se conoció como la "rebatiña por África".

Estas fronteras separaban grupos étnicos, dividían pueblos y hasta familias. Los países mezclaban indiscriminadamente hombres y mujeres que tenían diferentes idiomas y religiones.

No obstante, los líderes africanos decidieron aceptar estas fronteras: borrarlas hubiera enfrentado a las nuevas naciones las unas contra las otras. Las fronteras de la independencia fueron consideradas sacrosantas.

"Paranoia"

Siendo eso así, ¿qué efecto tiene el referendo en Sudán sobre este principio?

Sudán del Sur no sería el primer país de la post independencia en ser reconocido en África. Eritrea se separó de Etiopía en 1993. Sin embargo, los eritreos argumentarían que ellos habían sido en estado independiente bajo la colonia italiana y que el emperador etíope Haile Selassie había violado la resolución de Naciones Unidas cuando el territorio fue anexado como otra provincia de Etiopía en 1962.

Así que, se dice, Eritrea no quiebra el mandamiento de África respecto a nuevos estados. Pero un buena cantidad de territorios podría sostener que tienen los argumentos necesarios para una secesión.

Estos incluyen Somalilandia, que se independizó de Somalia durante apenas tes días en los años 60. Hay movimientos que luchan por mayor autonomía en la región de Casamance en Senegal, el la región de Cabinda en Angola, o partes de la República Democrática del Congo, como Katanga.

No podemos olvidar que el líder libio, Muammar Gadaffi, hizo un llamado para la división de Nigeria. También hay gran preocupación en Jartum de que la independencia del sur podría conducir a la desintegración del país, teniendo en cuenta que algunos en la región de Darfur están exigiendo ser independientes.

La emergencia de Sudán del Sur bien podría aumentar la paranoia de los líderes africanos, comenta Knox Chitiyo, director del programa para África del instituto Royal United Service.

"La independencia de Sudán del Sur forzará a los gobiernos a fijarse más en las preocupaciones y quejas de las zonas marginales. Es probable que las regiones que desde hace un tiempo amenazan con la secesión reciban mayor atención de parte de los líderes africanos", señala.

Convergencia económica

También hay presiones que tienden a llevar el continente hacia una mayor integración. Las fuerzas del mercado están uniendo estrechamente a los africanos.

Image caption Tropas de Uganda conforman parte de la misión de paz de la Unión Africana en Somalia.

Patrick Smith, editor del boletín informativo Africa Confidential dice: "La unión africana no está en riesgo. La integración africana está siendo guiada por grandes fuerzas del mercado, a medida que las economías del continente se desarrollan y suplen la creciente demanda en Asia".

Estas tendencias han recibido el apoyo de desarrollos institucionales.

El Banco de Desarrollo Africano e instituciones como el Banco Mundial están interesados en apoyar proyectos que incrementan el comercio regional.

También buscan reducir el impacto negativo de tarifas fronterizas y aranceles aduaneros.

La Comunidad del Este de África, por ejemplo, está avanzando en la reducción de las restricciones al comercio y el empleo, aunque el proceso sea tortuosamente lento.

También ha habido progreso hacia la dotación de la Unión Africana con una capacidad militar que provenga de fuerzas regionales.

Ya hay tropas africanas en zonas de conflicto, incluyendo Darfur y Somalia. La crisis en Costa de Marfil representa el próximo examen para ver que tan desarrollado está el sistema y hasta dónde está preparada la comunidad internacional para apoyar las instituciones como el grupo de África Occidental, Ecowas.

Todas las naciones del continente continúan reconociendo a la Unión Africana como el organismo que los representa en el escenario global.

Definitivamente la comunicad internacional no querría ver un África partiéndose en fragmentos.

Occidente ha tomado pasos extraordinarios para asegurar al gobierno sudanés de que no verá la independencia del sur como el inicio de la desintegración del estado.

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