Tres obispos anglicanos se convierten al catolicismo

Tres ex obispos anglicanos
Image caption Ex obispos anglicanos Newton, Burnham y Broadhurs se convirtieron al catolicismo.

Tres obispos anglicanos, descontentos con la ordenación de mujeres, fueron ordenados sacerdotes católicos en la catedral de Westminster.

Su ordenación marca la inauguración de una sección especial de la Iglesia Católica para estos anglicanos.

Keith Newton, Andrew Burnham y John Broadhurst desarrollarán funciones en la sección conocida como ordinariato.

El padre Newton ha sido elegido como el líder del Ordinariato de Nuestra Señora de Walsingham, un santuario que, según Robert Piggot, corresponsal de Asuntos Religiosos de la BBC, es visitado por católicos y anglicanos.

Según el padre Newton, un medio centenar de clérigos anglicanos podría unirse a la Iglesia Católica en los próximos meses

Bienvenida

El ordinariato fue establecido por el papa Benedicto XVI como el hogar para anglicanos desafectos de la Iglesia de Inglaterra, especialmente por su decisión de ordenar obispos a mujeres.

El ordinariato recibirá a sacerdotes casados, quienes no podrán llegar a la jerarquía de obispos, y preservará algunas tradiciones y prácticas anglicanas.

Como obispos, los tres nuevos católicos supervisaban parroquias que no tenían contacto con mujeres sacerdote.

Como algunos otros clérigos tradicionalistas en el ala católica de la Iglesia de Inglaterra, los ex obispos anglicanos creen que, en la Iglesia Anglicana, no se toman las suficientes providencias para evitar que los tradicionalistas no caigan bajo la jurisdicción de mujeres.

Hogar, oficina, sueldo

Los tres nuevos católicos enfrentarán no pocas preocupaciones en su nueva religión.

El padre Newton dijo, en noviembre pasado, que no le importaba abandonar su estatus de obispo, pero que reconocía que su integración al nuevo grupo planteaba algunas preocupaciones.

Image caption Los católicos por la ordenación de mujeres también se manifestaron frente a la catedral de Westminster.

La Iglesia de Inglaterra les advirtió a los clérigos que deseen abandonarla que tendrán que encontrar formas alternativas de financiamiento y planes de jubilación.

La Iglesia Católica en Inglaterra y Gales tiene un fondo para ayudar al ordinariato de unos US$375.000 y ha dicho que tendrá que encontrar más financiamiento de tipo caritativo.

Los clérigos tendrán que buscar un trabajo para ganarse la vida y mantener a sus familias.

No podrán llevarse ni las casas ni las oficinas, que pertenecen a la Iglesia Anglicana.

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