Osama bin Laden y el juicio de la Historia

Los diferentes rostros de Bin Laden Derechos de autor de la imagen
Image caption Los diferentes rostros de Osama bin Laden

La muerte del hombre más buscado del mundo, Osama bin Laden, acaparó la atención de los medios de comunicación de todo el orbe. BBC Mundo se pregunta cómo lo juzgará la historia.

Hacía varios años que la gente especulaba con que Osama bin Laden había muerto, ya fuera de una enfermedad renal crónica o destrozado por una bomba en su escondrijo de Tora Bora, a fines de 2001, cuando Estados Unidos había puesto en práctica su respuesta a los atentados del 11 de septiembre.

El misterio fue solucionado cuando un soldado del comando de las fuerzas especiales de Estados Unidos dio muerte a Bin Laden durante el allanamiento de su residencia paquistaní de Abbottabad.

Para impedir que su tumba se convirtiera en un santuario islámico, los restos de Bin Laden fueron arrojados al mar.

Impedir el mito

Según el historiador británico Michael Burleigh (autor del libro Sangre y Rabia, un historia cultural del terrorismo ), este último hecho subraya la importancia de los mitos y los símbolos en cualquier guerra.

Burleigh dice que, durante mucho tiempo se había argumentado que, ya fuera vivo o muerto, Bin Laden se convertiría en el héroe de poster mítico del islam extremista a nivel mundial, de la misma forma en que el revolucionario argentino Ernesto"Che" Guevara lo fue para la izquierda juvenil internacional, mucho tiempo después de que la CIA y sus asociados del gobierno boliviano lo ultimaran, en 1967.

Desde el 11 de septiembre, Bin Laden había tenido una importancia más simbólica que operativa para al-Qaeda, indica.

Derechos de autor de la imagen bbc
Image caption El refugio en Abbottabad de Osama bin Laden tenía todos el aspecto de una fortaleza.

Aunque se comunicaba mediante correos, como aquellos que Estados Unidos consiguió rastrear hasta Abbottabad, la verdad es que un control operativo cotidiano habría requerido la internet y teléfonos satelitales, todo lo cual habría atraído la presencia de avionoes no tripulados Predator en cuestión de minutos.

"Aunque el reemplazante de Bin Laden, el cirujano egipcio Ayman al-Zawahiri, continúa vivo, su figura envejecida y corpulenta carece absolutamente de carisma y, además, su principal preocupación, derrocar al régimen de Mubarak en su tierra natal, perdió toda validez desde los sucesos de la llamada Primavera Árabe".

Bin Laden y al-Qaeda

El experto dice que aunque Bin Laden se ufanaba de su genio estratégico, e indudablemente tuvo éxito en inspirar a jóvenes musulmanes a seguirlo, la verdad es que el derrocamiento del gobierno talibán, en Afganistán, por parte de Estados Unidos, fue un desastre para él y su organización.

"Esto lo forzó a confiar en actores secundarios afiliados, cuyas prioridades respondían más a sus propias necesidades que a los objetivos de al-Qaeda".

En los últimos nueve años, el núcleo de al-Qaeda ha sido marginado de manera progresiva, al punto que ya no importaba tanto si Bin Laden era capturado o ultimado, mientras que la guerra incesante ha llevado a secciones del talibán a llegar a algún tipo de acuerdo con el gobierno de Kabul.

Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Seguidores de Bin Laden llevan a cabo un funeral simbólico en la ciudad de Peshawar.

El historiador británico le dijo a la BBC que la muerte de Bin Laden puede acelerar ese proceso de acercamiento. Pero, señaló, el legado de Bin Laden en el largo plazo era más imponderable

"Por cierto, Bin Laden será visto por historiadores futuros como uno de los mayores villanos simbólicos de la historia moderna. Aunque, puramente en términos de cifras de muertos, no se encuentre en la misma clase de genocidas que Saddam Hussein, Hitler, Stalin o Mao".

Agrega que, en ciertos ámbitos, Mao continúa como héroe de poster debido a cierto tipo de implacabilidad revolucionaria.

"Sin embargo, es altamente improbable que se olviden muy pronto las tres mil personas asesinadas el 11 de septiembre, una matanza que relega a muchas otras a segundo plano, la que consiguió en una sólo día la misma cantidad de muertos que el conflicto de Irlanda del Norte acumuló después de treinta años".

Más importante es la cuestión de si Bin Laden se hundirá en una relativa oscuridad, en el futuro, entre los jóvenes musulmanes de todo el mundo; de hecho, su efigie había desaparecido ya de las camisetas de la gente en Pakistán y los territorios palestinos hace mucho tiempo.

¿Quiénes lo lloran?

Aparte de algunos grupos islámicos fácilmente excitables de Pakistán, sólo la facción palestina extremista Hamas parece lamentar la desaparición de Bin Laden.

Ciertamente, el que Bin Laden permanezca en un nicho relativamente marginal dependerá en gran medida de si los movimientos en pro de reformas seculares en el Medio Oriente pueden lograr más que la airada violencia representada por el islamismo extremista, indica el historiador.

En esa eventualidad, Bin Laden puede experimentar una resurrección constante como mito, de la misma manera que el Che Guevara parece cautivar la imaginación de quienes no habían nacido todavía en los 60.

Nunca hay que subestimar la susceptibilidad de la gente ante tales mitos románticos, advierte Burleigh.

"Dado que Bin Laden no tuvo un lugar en las revueltas de la llamada Primavera Árabe, el mito, por el momento, parece estarse apagando.

"Al-Qaeda ha estado tratando apresuradamente de ponerse a la altura de acontecimientos que le pasaron por el lado y que no fue capaz de anticipar.

"Aparte del caos, la destrucción y la muerte, es imposible ver qué aporta Al-Qaeda a la mesa de discusiones en el sentido de iniciativas prácticas.

El historiador Michael Burleigh finalmente afirma: "los jóvenes árabes quieren ponerle fin a la corrupción, la tiranía y desean empleos y libertades de las que disfruta occidente sin la participación retrógrada de un demente apátrida que pensaba que la vida para los musulmanes era perfecta en el Siglo XIII".

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.