Sarkozy, protagonista ausente en Cannes

Nicolas Sarkozy y Carla Bruni Derechos de autor de la imagen reuters
Image caption Sarkozy dijo que evitará ver la película para "proteger su salud mental".

Una tradición francesa de mantener los temas actuales del poder lejos del cine será desafiada con un filme sobre el presidente Nicolas Sarkozy a proyectarse en el Festival de Cannes que se inauguró este miércoles.

La película "La Conquête", que trata del ascenso al poder de Sarkozy mientras su segundo matrimonio se desmoronaba, genera gran expectativa antes de su estreno fuera de competencia en Cannes y en cines franceses.

El propio presidente francés ha dicho que evitará ver el trabajo del director Xavier Durringer, para proteger su "salud mental".

La primera dama francesa, Carla Bruni, que también aparecerá en la pantalla de Cannes con su papel secundario en la última película de Woody Allen, dijo estar "un poco inquieta" por el filme sobre su esposo.

Según trascendió, "La Conquête" muestra un Sarkozy impulsivo y egocéntrico pero también preocupado por su matrimonio, y muchos se preguntan si tendrá algún efecto en la pobre popularidad del presidente.

"Una Ferrari"

A diferencia de otros países, las películas sobre temas de poder y la vida privada de los jefes de Estado son atípicas en Francia.

Sin embargo, la costumbre de los medios franceses de guardar discreción sobre la vida íntima de sus presidentes comenzó a cambiar desde que Sarkozy llegó al poder en 2007, se divorció de su anterior esposa Cecilia y se casó con Bruni.

Ese cambio conyugal fue algo inédito para un jefe de Estado y "La Conquête" trata precisamente sobre el deterioro de la relación de Sarkozy con Cecilia mientras se abría paso hacia el palacio del Elíseo.

La película basada en un guión de Patrick Rotman, autor de varios documentales políticos, será estrenada el 18 de mayo en Cannes y hasta ahora su contenido exacto se ha mantenido en reserva.

Pero en la sinopsis se ve al actor Denis Podalydès interpretar a un Sarkozy enérgico y ambicioso, que trata de "idiotas" a sus asesores y les advierte: "Soy una Ferrari, cuando abren el capó lo hacen con guantes blancos".

Sarkozy evitará asistir al estreno de la película en Cannes y en un una entrevista publicada esta semana en la revista Télérama dijo que tampoco mirará la película sobre él mismo.

"Es también por respeto a mi esposa, Carla, que no veré este filme. Para proteger mi salud mental, finalmente. El narcisismo no es nunca la solución adecuada y demasiado narcisismo vuelve loco", sostuvo.

¿Efectos políticos?

Sarkozy negó haber intentado influir en el contenido de la película o evitar su proyección en Cannes, asegurando que respeta "la libertad de creación".

Bruni, a su vez, dijo desconocer si el filme tiene alguna carga política, pero en declaraciones a la emisora RTL se manifestó "un poco inquieta" por su contenido.

A diferencia de su marido, la cantante y ex modelo dijo que verá "sin dudas" la película.

Sin embargo, no lo hará en Cannes ya que evitó asistir al festival a pesar del estreno en la jornada inaugural de este miércoles del filme "Midnight in París", de Woody Allen, donde actúa en un papel secundario.

El presidente del festival, Gilles Jacob, también descartó que haya habido alguna "presión" de la presidencia francesa para que el filme estuviera fuera o dentro de Cannes.

Estos comentarios aluden al potencial efecto político que el filme puede tener en Francia a menos de un año de los comicios presidenciales, en los que se espera que Sarkozy busque su reelección.

Federico Vacas, de la encuestadora IPSOS, opinó que la película podría tener un impacto a corto plazo en la opinión pública, al "hacer un balance de cómo los franceses llegaron a votar a Sarkozy" y por qué se volvieron cada vez más críticos" de su presidente.

"También puede tener un efecto de humanización, porque permite poner en escena cuestiones personales, y eso puede jugar en cierto punto a su favor", dijo Vacas a BBC Mundo.

No obstante, aclaró que los factores determinantes de la elección serán otros, fundamentalmente las expectativas de los franceses sobre la situación económica y social de su país.

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