¿Pueden las pruebas de los Noble Herrera tumbar a Clarín?

Marcela y Felipe Noble Herrera Derechos de autor de la imagen ap
Image caption Ni Marcela ni Felipe tienen relación genética con las familias querellantes.

En Argentina, unas pruebas de ADN podrían estar a punto de determinar el futuro de uno de los grupos de medios más importantes de América Latina.

Los exámenes en cuestión buscan dilucidar si los hijos adoptivos de una de las dueñas del Grupo Clarín (una versión local del imperio de Rupert Murdoch) son descendientes de activistas "desaparecidos" durante el último gobierno militar (1976-1983).

Durante la última década, dos familias han insistido (llevando el caso a los tribunales) que Marcela y Felipe Noble Herrera son sus familiares que fueron arrebatados de sus madres tras el parto en centros de detención clandestinos de la época. En muchos casos, los bebés fueron entregados al mismo militar que torturó a su madre.

Aunque este lunes se dio a conocer que ni Marcela o Felipe tienen relación genética con las familias querellantes Lanouscou-Miranda y Gualdero-García, la orden de la jueza es que se haga el cruce con todas las muestras (que son decenas) de allegados a "desaparecidos" que se encuentran en el Banco Nacional de datos Genéticos.

Los resultados definitivos, de un caso que ha tenido expectante a la opinión pública durante años, se esperan esta semana.

Pero, ¿hay algún riesgo para el grupo Clarín si los hijos de la dueña resultan ser descendientes de "desaparecidos"?

Características

"El Grupo Clarín no puede seguir existiendo si los resultados (de las pruebas de ADN) son positivos", señaló a BBC Mundo el periodista, quien participa regularmente como panelista en programas oficialistas, Orlando Barone.

La opinión de Barone no es aislada. Es repetida y reforzada con frecuencia por representantes del oficialismo.

Desde 2008, el gobierno de Cristina Fernández y el Grupo Clarín han estado enfrentados, tras años de buenas relaciones.

Y el caso del origen de los hijos Noble Herrera ha sido usado por las autoridades para criticar duramente a la organización de medios. Ello hace entrever que podría haber consecuencias no sólo para su dueña sino para el conglomerado mediático.

Además, grupos activistas en el país (que respaldan al actual gobierno) mantienen una campaña en contra del grupo y piden sanciones para Ernestina Herrera de Noble, la madre adoptiva de Marcela y Felipe, quien junto a dos socios es dueña de 70% del Grupo Clarín.

Según los abogados del grupo de defensa de los derechos humanos Abuelas de la Plaza de Mayo, Herrera de Noble alteró junto a una difunta juez el proceso de adopción, lo que a su juicio genera dudas sobre la legalidad del mismo.

Pero la acusada niega vehementemente los señalamientos, y sus hijos adoptivos le han manifestado su apoyo en público.

Riesgos

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Desde 2008 el gobierno de Cristina Fernández y el Grupo Clarín han estado fuertemente enfrentados.

El caso, por sus características, es muy emotivo en Argentina.

Más de 100 personas han recobrado su identidad verdadera tras vivir por décadas con militares o allegados quienes los recibieron de sus madres torturadas y asesinadas en prisiones clandestinas militares durante los tiempos de la llamada "Guerra Sucia", que se efectuó en los años setenta contra activistas de izquierda.

En cada uno de estos más de 100 casos los padres adoptivos -llamados por los querellantes "apropiadores"- han sido sujetos a una investigación criminal. Ese es el riesgo al que se enfrenta la dueña del Grupo Clarín si los exámenes resultasen positivos con alguna familia de "desaparecidos".

"No conozco de ningún otro caso similar en América Latina o el mundo en donde un grupo de medios tan importante pueda estar involucrado en una causa por genocidio o crímenes de lesa humanidad", afirmó Barone.

"Eso no es así", refuta Gabriel Cavallo, abogado de Herrera de Noble, quien repite la línea de que todo es una "persecución política".

"No se puede relacionar una cosa con la otra, como pretende hacer el gobierno. El grupo económico no tiene relación con un delito de lesa humanidad, que por cierto es falso".

"Es como si algún accionista de Ford tuviese un problema y la culpa también la tuviese el directorio de la empresa", aseveró a BBC Mundo.

Sin embargo, cuando se le pidió una opinión al Grupo Clarín sobre el tema, sus voceros remitieron cualquier pregunta al mismo abogado, que maneja el caso en los tribunales.

"Sin embargo, yo creo que la presión (sobre la empresa) sería demasiada", terció Barone.

"Especialmente para quienes trabajan ahí. No es lo mismo, como es mi caso, trabajar en el diario Clarín con sumisión en tiempos de gobierno militar para así poder sobrevivir, que trabajar en el lugar cuando se confirme que uno de sus dueños estuvo relacionado con un crimen de lesa humanidad. ¡Estamos hablando del robo de bebés!", afirmó.

"Pero si las pruebas resultan negativas, entonces será el gobierno el que tendrá que lidiar con una sensación de fracaso, ya que mucha gente se preguntará por qué estuvo tanto tiempo persiguiendo a una familia", agregó.

La situación que busca esclarecerse con los hermanos Noble Herrera no es única.

Abuelas de la Plaza de Mayo estima que todavía hay entre 400 y 500 casos de personas que no han recuperado su identidad.

Todos, hijos de alguno de los 30.000 "desaparecidos" que hubo durante el último gobierno militar según los cálculos de organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales.

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