El ABC de las demandas estudiantiles en Chile

Protesta de estudiantes en Chile Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Los estudiantes secundarios y universitarios de Chile llevan más de dos meses movilizados.

Este martes regresaron las marchas de protesta y movilizaciones estudiantiles a Santiago de Chile.

Los estudiantes secundarios y universitarios llevan más de dos meses movilizados en la protesta más importante desde el retorno a la democracia en 1990 y sus exigencias de una mejora del sistema educativo han logrado acaparar la atención y el apoyo de gran parte de la ciudadanía.

El pasado 4 de agosto miles de jóvenes se enfrentaron durante horas con la policía de carabineros que copó masivamente las calles céntricas de Santiago, para cumplir con la orden del gobierno de Sebastián Piñera de no permitir una nueva marcha multitudinaria.

Las imágenes de enfrentamientos como los que se generaban durante los últimos años del régimen de Augusto Pinochet dieron la vuelta al mundo y parecieron reforzar un movimiento que ha sabido permanecer con sus demandas de cambios profundos.

El ABC de las demandas estudiantiles en chile

BBC Mundo le presenta los puntos clave del conflicto estudiantil.

¿Qué exigen los estudiantes?

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Image caption Por el lado de los universitarios, una demanda clave es el fin del lucro en la educación superior.

El sistema chileno sufrió modificaciones a partir de 1981 y desde esa época el Estado no se hace cargo en forma total y sólo aporta financiamiento a un mecanismo en el que los municipios o gobiernos locales son los administradores de la educación básica y media.

El fin de este sistema "municipalizado" en que el aporte es proporcional a la cantidad de alumnos por establecimiento es una de las principales exigencias de los estudiantes secundarios, que son los continuadores de lo que en 2006 se conoció como "revolución pingüina".

Por el lado de los universitarios, una demanda clave es el fin del lucro en la educación superior, donde desde principios de la década de 1980 existe un importante número de instituciones privadas que se benefician de una ley que prohíbe obtener ganancias a costa de la enseñanza.

Quizás la principal exigencia es un cambio en el sistema de financiamiento, que termine con un endeudamiento que, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), transforma a Chile en el país con la educación superior más cara del mundo.

"El alto nivel del endeudamiento de los estudiantes se aproxima al 174% de su sueldo anual estimado y los índices de morosidad llegan al 50%", afirma el economista de la Universidad de Chile Marcel Claude.

¿Qué ofrece el gobierno?

El nuevo ministro de educación, Felipe Bulnes, dio a conocer una propuesta de 21 puntos para responder a las exigencias de los estudiantes, destacando una reforma constitucional que asegure "la calidad" de la educación, y la "desmunicipalización gradual" de la enseñanza básica y secundaria.

"Hay quienes creen que hay que estatizar toda la educación, eso sería un gran retroceso. Yo creo en una sociedad docente donde participe el Estado y participen también los particulares", manifestó el ministro.

El gobierno además propuso crear una superintendencia que vigile el cumplimiento de la ley y transparente el lucro.

Los estudiantes rechazaron la iniciativa por considerar que es ideologizada y no responde a sus exigencias, y la administración conservadora de Sebastián Piñera decidió entonces acudir al Congreso para buscar ahí los acuerdos.

Apoyo ciudadano

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Image caption Las marchas por el centro de Santiago llegaron a reunir a unas 100.000 personas en una sola jornada.

"Es un movimiento cohesionado que es transversal y un poco remueve el Chile que teníamos tapado por este supuesto modelo exitoso", señala el sociólogo de la Universidad Central Carlos Livacic para explicarle a BBC Mundo los alcances de la manifestación estudiantil.

Las marchas por el centro de Santiago llegaron a reunir a unas 100.000 personas en una sola jornada y el mensaje fue ganando apoyo por tratarse de una problemática compartida.

A juicio de Gabriel Salazar, ganador del Premio Nacional de Historia 2006, el fuerte respaldo está dado por una oposición mayoritaria al sistema.

"El tipo de educación que existía antes del golpe de Estado era gratuita, entonces estar pagando cantidades estratosféricas por la educación es un contraste tan brutal que es imposible que la gente no se dé cuenta de que esto es un sistema prácticamente absurdo", señaló a BBC Mundo.

Plebiscito como alternativa

Carlos Livacic remarcó que las protestas estudiantiles coinciden con "una clase política muy desacreditada y con poca representatividad de la ciudadanía", lo que quedó de manifiesto con una última encuesta de opinión que dio a Piñera un 26% de apoyo, pero además confirmó un bajo respaldo a las coaliciones tradicionales.

En este escenario, los líderes estudiantiles comenzaron a hablar de un plebiscito vinculante para solucionar el conflicto y desde el mundo político opositor al gobierno hicieron suya la iniciativa al punto que el presidente del Senado, Guido Girardi, aseguró que hay disposición para tramitarla.

"Le plantearemos al presidente Piñera que convoque a un plebiscito nacional y como mesa del Senado estamos dispuestos a generar las reformas constitucionales que permitan establecer esos plebiscitos", expresó, al recordar que la carta magna no contempla la consulta ciudadana para este tipo de casos.

La idea es rechazada desde la gobernante Alianza, cuyos parlamentarios ya comprometieron el apoyo para analizar las reformas educacionales que requieren trámite legislativo.

¿Cómo resolver el conflicto?

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Image caption Hace unos días se vivieron importantes disturbios en Santiago.

Ante la falta de acuerdos y el rechazo a la última propuesta oficial, el gobierno espera que el Congreso sea el espacio de discusión.

"Nunca vamos a excluir la posibilidad de que ellos (los estudiantes) en esa instancia puedan aportar y se quieran sumar al diálogo, que es lo que se ha echado de menos hasta ahora", dijo el ministro de Educación.

Para los estudiantes cualquier posible acercamiento tiene que pasar por respuestas claras a las demandas del movimiento y un protocolo que asegure que estos acuerdos se van a concretar, según le explicó a BBC Mundo Camilo Ballesteros, representante de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech).

"Esperamos una propuesta que tenga que ver con fortalecer el rol del Estado, que se inviertan más recursos, se asegure la calidad, una educación para todos, y poder avanzar en temas como acceso y democratización. Esperamos un compromiso escrito con fecha para trabajar los temas, y saber cuál va a ser la metodología", declaró.

Una nueva muestra de fuerza esperan dar los estudiantes con una marcha convocada para este martes, que esta vez sí fue autorizada pero por un recorrido distinto que no pasará por el centro de Santiago.

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