Haqqani: el grupo radical que enfrenta a EE.UU. y Pakistán

Policía afgana carga un cuerpo tras un atentado en Kabul Derechos de autor de la imagen Other
Image caption Se cree que el ataque de 20 horas a la embajada de EE.UU., la base de la OTAN y edificios de la policía en Kabul fue perpetrado por Haqqani.

Estados Unidos puede decirlo más alto, pero no más claro. Pakistán debe demostrar esfuerzos concretos contra el grupo islamista radical Haqqani si quiere seguir contando con su ayuda.

Por un lado el oficial militar estadounidense de más alto rango, el almirante Mike Mullen, acusó este jueves a Pakistán de "exportar" violencia extremista a Afganistán al permitir que militantes radicales actúen como un "brazo armado" del servicio de inteligencia de Islamabad.

Y por el otro, una comisión del Senado votó para condicionar la ayuda de US$1.000 millones al país asiático a las acciones contra grupos militantes como Haqqani.

La medida se produce después de que EE.UU. hiciera público un inusual comunicado en el que muestra su molestia sobre el acercamiento paquistaní a la militancia radical.

Pakistán niega que su agencia de inteligencia esté trabajando con el grupo Haqqani, financiado en sus orígenes por la CIA durante la lucha contra la ocupación soviética en Afganistán, y que en la actualidad es una de las organizaciones extremistas más temidas en la región.

El ministro de interior, Rehman Malik, le dijo al servicio urdu de la BBC que Pakistán estaba dispuesto a combatir todas las milicias que operan en su frontera con Afganistán.

Alianza en jaque

No obstante, el almirante Mullen insiste en que el Servicio de Inteligencia Interna (ISI) paquistaní apoya activamente la red extremista que, según él, ha atacado fuerzas estadounidenses en Afganistán.

"Al escoger usar la violencia extremista como un instrumento político, el gobierno de Pakistán, y en especial el ejército paquistaní y el ISI, pone en peligro no sólo el futuro de nuestra asociación estratégica, sino también la oportunidad de Pakistán de ser una nación respetada con legítima influencia regional", le dijo a senadores de EE.UU.

"Al exportar violencia, han erosionado su seguridad interna y su posición en la región. Han socavado su credibilidad internacional y amenazado su bienestar económico", agregó Mullen.

La llamada red de militantes Haqqani ha sido acusada de varios ataques importantes contra objetivos del mundo occidental, India y el gobierno afgano. Se sospecha que el reciente atentado que mató a Burhanuddin Rabbani, el negociador afgano con el Talibán, fue perpetrado por ellos.

Si bien es descrito por autoridades paquistaníes como un grupo armado predominantemente afgano, sus raíces están muy incrustadas en territorio paquistaní, por lo que las especulaciones sobre sus lazos con la seguridad de ese país están lejos de ser disipadas.

Favorito del ISI

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Image caption Haqqani fue financiado por la CIA cuando la ocupación soviética en Afganistán de los años 80.

El líder de la red, Jalaluddin Haqqani, es un hombre de la tribu Jadran de la provincia afgana de Paktia, aunque tiene propiedades en la vecina región tribal de Waziristán del Norte, Pakistán.

Esa región fue la base que usó Haqqani para organizar las redadas contra las tropas soviéticas de ocupación en los años 80.

Las autoridades estadounidenses admiten que entonces Haqqani era un activo preciado de la Agencia Central de Inteligencia, CIA. También era uno de los favoritos del ISI, que decidía la cantidad de los fondos y equipos que debían ser destinados a los comandantes que combatían a los soviéticos.

Es por esto que muchos en Occidente y en Pakistán creen que todavía es un activo del ISI, a pesar de que el ejército paquistaní lo niegue.

Esta creencia se basa en que las redes haqqanis estarían muy limitadas sin el apoyo material, táctico y logístico de poderosos elementos paquistaníes.

Hace unos años Haqqani desapareció de Islamabad para reaparecer en la región de Waziristán donde se le acredita de esculpir la primera base de resistencia militante contra las fuerzas occidentales en el conflicto más reciente en Afganistán.

Amenaza post OTAN

"Hasta la fecha, sus militantes han hecho más daño a las tropas occidentales en territorio afgano que cualquier otro grupo", explicó el periodista de la BBC en Islamabad M Ilyas Khan.

Razón por la cual autoridades estadounidenses sienten una profunda frustración ante lo que ven como una inactividad paquistaní contra la red Haqqani. Según analistas, a Estados Unidos le preocupa las capacidades de acción el grupo una vez que la OTAN empiece a retirar sus tropas de Afganistán.

A principio de este mes, Washington dijo que podía atacar a la red Haqqani en suelo paquistaní si las autoridades de ese país fracasaban en tomar acciones contra los radicales.

Los ataques de aviones no pilotados estadounidenses a milicias de las zonas tribales y la controvertida liberación de Raymond Davis, el contratista de la CIA que mató a dos paquistaníes en Lahore, ya han tensado los lazos entre Estados Unidos y Pakistán.

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