El peligro de conducir una Harley-Davidson en España

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Image caption Los representantes oficiales de la marca dicen que las motos importadas no están homologadas.

Quienes tengan una Harley-Davidson de segunda mano pueden ser acusados de falsificar documentos y tendrían que estacionar sus máquinas para siempre. ¿Qué hay de fondo? Unos dicen que la ley. Otros aseguran que es una guerra comercial.

Si usted va por España manejando su Harley-Davidson, es posible que lo detengan, lo multen, lo acusen de falsedad documental y le den un papel en el que se le autoriza a circular únicamente de vuelta al garaje a dejar estacionada la moto, tal vez para siempre.

Es lo que ha estado pasando desde mediados de año y que denuncia la denominada Plataforma de afectados HD, "que han adquirido en establecimientos comerciales abiertos al público, respectivos vehículos seminuevos de la marca Harley Davidson".

Estos "vehículos seminuevos" son motos de segunda mano que se importan desde Estados Unidos y que se venden en España. Es decir, son motos de la célebre marca, fabricadas en las instalaciones de Harley-Davidson en Milwuakee, pero que ya han tenido dueño.

Los representantes oficiales de Harley-Davidson en España afirman que estas motos no están "homologadas", es decir, ajustadas a las normas europeas sobre ruidos, emisiones contaminantes, luces y accesorios de seguridad.

Pero los afectados y varias asociaciones de "harlistas" aseguran que las motos que la marca importa a través de su sucursal en España, son iguales a las que traen los importadores independientes, puesto que salen de la misma fábrica.

Los números

Según cálculos que publica la prensa local, comprar una moto a través de un importador independiente significa un ahorro de entre 1.000 y 2.000 euros.

"Homologar" estas motos, es decir, hacerles los cambios mecánicos y de seguridad necesarios para ajustarlos a la normativa local, significan un gasto de entre 800 y 1.200 euros.

Los representantes oficiales de Harley-Davidson en España, creen que al ahorro al comprar una moto de segunda mano importada de forma independiente es mucho mayor porque "nadie se arriesga a perder la moto por ahorrarse 800 euros".

El problema, aseguran, es que en algunas regiones autonómicas se están concediendo las homologaciones "en lote" para que los importadores independientes puedan vender las motos.

La Guardia Civil sostiene que la homologación es un proceso que debe certificarse para cada vehículo y que la responsabilidad de hacerla es de los dueños de las motos, no de los vendedores.

Por eso están acusando a los "harlistas" de falsedad documental, porque la homologación de sus vehículos fue concedida a los vendedores de las motos y no a cada uno de ellos. Los afectados calculan que puede haber entre 1.000 y 5.000 motos en esta situación.

En todo caso, los afectados afirman que hay una larga cadena de responsabilidades en el otorgamiento de esa homologaciones (desde los importadores, hasta los técnicos que las inspeccionan) como para que se impute únicamente a los dueños de las motos.

¿Guerra comercial?

"Es inaudito que la distribuidora en España de la marca considere que los vehículos que pueden circular son los que venden sus concesionarios en exclusiva, y no otros vendedores", se quejan desde la plataforma de afectados HD.

Lo peor, agregan, es que "la Guardia Civil siga ese criterio, retirándolos de la circulación, cuando el fabricante los registra internacionalmente con los mismos códigos de chasis, motor y tipo de motocicleta".

Desde Harley-Davidson España argumentan que de la fábrica de Milwuakee salen motos marcadas como 1HD, que son para comercializar en Estados Unidos, y las homologadas para Europa, que tienen el código 5HD.

Pero los distribuidores independientes argumentan que las denominaciones 5HD y 1HD son de carácter meramente comercial para diferenciar las motos que se quedan en Estados Unidos de las que se venden en Europa, nada más.

Varios distribuidores independientes sostienen la teoría de la guerra comercial pues creen que las importaciones de motos de segunda mano están haciendo caer las ventas de los representantes oficiales de Harley-Davidson España.

"Lo que ya es irreversible es que se ha conseguido generar un nuevo colectivo de miles de personas, como son los indignados de las motos HD", dicen los afectados.

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