Poder con límites para las mujeres de Arabia Saudita

Mujeres sauditas Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Las mujeres sauditas enfrentan severas restricciones en sus trabajos y su vida personal.

En Arabia Saudita las mujeres no pueden manejar un auto, viajar, trabajar o tener operaciones médicas sin autorización de sus familiares hombres, por lo que la decisión del Rey Abdulah de otorgarles el derecho al voto ha sido bien recibida, no sólo por ellas, sino por el -sorprendido- mundo entero.

Y aunque el anuncio es un paso en el camino hacia la igualdad de género que reclaman desde hace varios años grupos dentro y fuera del reino saudita, tiene sus limitaciones.

El Rey Abdulah, de 87 años, es considerado un reformista. Sin embargo, en sus siete años en el trono su estilo ha actuado más bien como un conservador, según algunos, una estrategia para evitar tensiones dentro de jerarquizada y fuertemente religiosa sociedad saudita.

De hecho, al anunciar la medida de permitir que las mujeres voten y se postulen a cargos municipales y hasta que participen en la Shuria (un consejo consultivo), Abdulah se refirió a las "deliberaciones" con los ulamas (clérigos whabitas, rama del Islam dominante en el país).

Las mujeres sauditas dicen estar complacidas con la decisión y la califican de "salto adelante", aunque el poder que se les está concediendo es limitado, no por su condición femenina, sino por las limitaciones al poder popular que existen en una de las últimas monarquías absolutas que quedan en el mundo.

Limitaciones generales

Este jueves, todavía sin participación femenina, se realizarán las segundas elecciones municipales de la historia saudita.

Pero las características del sistema político y hasta el ordenamiento social del Reino, hacen que los cargos elegidos tengan muy poco poder efectivo, además del hecho de que sólo se eligen la mitad de los cargos necesarios en los concejos municipales.

Mientras que la Shura, que es nombrada completamente por el monarca, analiza la legislación cuando le es requerido, pero no tiene poder de veto ni puede imponer cambios.

Sin embargo, los grupos de promoción de los derechos de las mujeres están satisfechos, con lo que la Princesa Ameerah Al-Taweel, esposa de un sobrino del Rey Addulah, calificó como "un salto hacia adelante, no un paso adelante".

"Lo más importante es que ahora tendremos la oportunidad de meternos en discusiones con hombres en pie de igualdad en las instancias de gobierno. La participación política es la forma más fuerte de empoderamiento de las mujeres", dijo la princesa a la BBC.

Simbólico pero importante

Quienes abogan por la igualdad de género en Arabia Saudita reconocen las limitaciones que impone el sistema político del país petrolero, pero todas coinciden en calificar el anunció del rey Abdulah como simbólicamente importante.

"Alguna gente puede pensar que es algo que llega muy poco y muy tarde, pero personalmente pienso que incluso un viaje de 3.000 millas empieza con unos pasos y este es un paso gigantesco en el darle poder de las mujeres", aseguró a la BBC Nora Alajaji, quien trabaja como consultora de una organización filantrópica árabe.

Para Alajaji lo "simbólico" es precisamente lo importante de la decisión real cuya utilidad en la evolución social tendrá que verse más adelante.

"Puede que si o puede que no, esto es muy simbólico, el sólo hecho de darles poder a las mujeres, de darles una voz, de escucharlas, este es un momento histórico".

Reacción preventiva

Algunos analistas apuntan que el Rey Abdulah aprovechó la presión que viven otros gobiernos de la región con exigencias de reformas por parte de sus ciudadanos para profundizar un poco su postergada agenda de cambios.

A pesar de llamados hechos a través de las redes sociales para expresarse contra el gobierno, como en otras naciones durante la llamada "primavera árabe", en Arabia Saudita sólo se han producido algunas manifestaciones en el este del país, zona de la minoría chiíta, en parte por el estricto control que ejerce la policía.

"Una creciente porción de la sociedad saudita todavía quiere reformas políticas y económicas, especialmente un fin a la corrupción. Es probable que el rey haya tenido eso en mente cuando hizo el anuncio", aseguró el analista de temas sauditas de la BBC Caryle Murphy.

Osama al Kurdi, integrante de la Shura dijo a la BBC que aunque haya que esperar otros 18 meses para que las mujeres puedan integrarse al cuerpo "hay que ver el lado positivo de las cosas".

"Las mujeres han esperado desde principios de los 60 cuando empezaron a educarse. Todos están excitados aquí por la noticia y la implementación sucederá en el momento correcto".

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