Una diseñadora latina, sensación en la Semana de la Moda de Los Ángeles

Johana Hernández Derechos de autor de la imagen Glaudi
Image caption Nacida de padres salvadoreños, Hernández aterrizó en el mundo de la moda siendo muy joven.

Johana Hernández aprendió de moda sin darse cuenta, viendo coser a sus padres inmigrantes en talleres textiles de Estados Unidos para ganarse el sustento cuando ella era apenas una niña. A los 19 años, decidió empuñar tijeras y alfileres para vivir del diseño de indumentaria.

El premio le llegó temprano: seis años más tarde, mostró su colección en la Semana de la Moda de Los Ángeles 2011, como parte del Proyecto Ethos y como la única latina en la lista de creadores invitados.

El despliegue de plumas, volados y plateados de los vestidos de noche fue el sello de fábrica de Glaudí, la primera colección de Hernández, salida al mercado a comienzos de este año y ya puesta a competir por las miradas sobre la pasarela con la ropa del multifacético Will.I.Am, el músico estrella de Black Eyed Peas, o con las líneas de lencería del establecido Frederick's of Hollywood, entre otros.

"Mandé mis trabajos y me eligieron para el desfile, pero necesité cartas de recomendación de otra gente de la industria, algo que pide (la organización de) Fashion Week para asegurarse de que vas en serio en este negocio", dijo a BBC Mundo la diseñadora hispana.

En una feria marcada por la ausencia de latinos -pese a que California es uno de los estados con mayor proporción de población hispana, Hernández se sintió una abanderada.

"No sé por qué no hay muchos latinos. Yo sentía que no tenía apoyo para lo que hago hasta que empezaron a salir las cosas y sé que hay muchos latinos que están esperando que alguien dé el paso. Yo quiero hacer eso: abrir las puertas para ellos, para que muchos más lleguen a la industria americana (estadounidense) y puedan tener éxito", señaló la creadora, que llevó a una docena de modelos latinas para desfilar sus vestidos.

En familia

Image caption Hernandez dice que aspira a ser una mezcla de Anna Wintour y Oprah Winfrey

Nacida de padres salvadoreños y en una familia de 5 hijos, Hernández aterrizó en el mundo de la moda como primer empleo.

"Yo iba los fines de semana a acompañar a mis padres a los talleres de costura, de puro metiche, y como éramos de bajos recursos, empecé a trabajar pronto", relató la joven a BBC Mundo.

Trabajó en una compañía de mezclillas y diseñó luego para empresas del mercado masivo -entre ellas, dos grandes cadenas de supermercados-, hasta que desembarcó en el mundo de la música: fue la mente detrás de colecciones para el grupo adolescente Jonas Brothers y para Hannah Montana, un fenómeno musical desprendido de la exitosa serie televisiva de Disney.

Luego, le llegó la hora de la empresa propia. A la hora de crear su línea, buscó otra vez inspiración en la familia: Glaudí es una versión "más moderna y sexy" -según cuenta- del nombre de su madre, Gladys.

"Mis diseños buscan proyectar a la mujer latina moderna de hoy, donde la osadía ayuda a que todo se pueda alcanzar. Quiero inspirar a mucha gente con mi colección", señaló Hernández, que hoy tiene 25 años.

Su estilo "sofisticado y con toques vanguardistas", como lo ha calificado la prensa especializada, ha atraído también la atención de mujeres famosas, como María Conchita Alonso, la actriz Ninel Conde y la cantante Anahí, a quien vistió de rosa furioso en el polémico video hot del tema "Libertad", que la mexicana protagonizó junto a Christian Chávez.

"El público al que quiero alcanzar es el de las mujeres que sobresalen en sus carreras, que son independientes y no les importa lo que la gente piense, quieren su propio estilo y tiene alta autoestima… una especie de mujer Superman", detalló Hernández.

Con fines benéficos

Pero la joven también usa la moda como un camino para la causa solidaria: es la fundadora de la organización sin fines de lucro "Latinos con Corazón", mediante la cual ayuda a comunidades pobres de México y El Salvador.

Ya ha colaborado con un proyecto de erradicación de la violencia doméstica y ahora destinará un porcentaje de las ventas de esta colección a ayudar a niños salvadoreños, en programas de vivienda y en la construcción de una escuela.

"Para mí era importante tener este vínculo con El Salvador, porque recuerdo todo lo que mis padres han pasado. Estar hoy en posición de ayudar, y haberlo logrado tan rápido, es claro que ha ocurrido porque Dios tenía este plan para mí", aseguró la diseñadora.

¿El futuro? Por lo pronto, sigue trabajando con su madre, que diseña joyas y la ayuda a coser y a armar atuendos.

Algún día, dice, quiere ser "una mezcla de de Anna Wintour y Oprah Winfrey": el glamour a flor de piel de la editora jefa de la Biblia de la moda, la revista Vogue, combinado con el carisma de la televisiva Oprah, quien es también conocida también por su labor filantrópica.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.