Barack Obama: Dos guerras, dos estrategias

  • Redacción
  • BBC Mundo
Obama anunció salida de Irak
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Casi nueve años después de la invasión ordenada por George W. Bush, Barack Obama anunció el retiro total de tropas estadounidenses.

Desde antes de convertirse en presidente, cuando era senador por el estado de Illinois, Barack Obama dejó en claro que la prioridad de la política exterior estadounidense no debía ser Irak.

En 2007, en un artículo para la revista Foreign Affairs, el político explicó que había la necesidad de salir de ese país y "reenfocarse hacia el Medio Oriente más amplio" y diseñó también su plan para "terminar responsablemente la guerra" en Irak.

Luego, durante su campaña presidencial volvió a enfatizar esa idea con la promesa de que en su primer día en la Oficina Oval dispondría el final de la guerra.

"Déjenme ser claros", dijo en la presentación de su política exterior, en julio de 2008, "debemos ser tan cuidadosos saliendo de Irak como fuimos de descuidados al entrar. Podemos asignar nuevos destinos a nuestras brigadas de combate en un ritmo que saldrían en 16 meses".

Al final no fueron 16 meses. Pero este viernes, en su mes número 32 al frente de Estados Unidos y cuando ya está virtualmente en marcha una nueva campaña presidencial, Obama anunció que el último soldado estadounidense dejará Irak al final de 2011.

Así, según Obama, su país e Irak podrán tener una "relación normal entre dos países soberanos".

El proceso en Irak

El anuncio de Obama significa que el mandatario cumple uno de sus propósitos explícitos en política exterior, consignado en su Estrategia de Seguridad Nacional: "implementar una transición responsable" para que los iraquíes asuman la soberanía y la responsabilidad, un proceso que tiene uno de sus ejes en la retirada de las tropas.

Esa transición incluyó que Obama anunciara en febrero de 2009 el final de las misiones de combate en Irak "a más tardar el 31 de agosto de 2010" y que los diferentes batallones establecidos en ese país de Medio Oriente regresaran paulatinamente a Estados Unidos.

Según un informe del Brookings Institution, un centro de pensaiento ubicado en Washington, en la primavera de 2009 había 134.000 tropas de EE.UU. en Irak, un año después esa cifra había disminuido a 92.000 y en 2011 llegaban a 46.000.

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Fotos como ésta, en la ciudad iraquí de Baqubah, no se repetirán una vez las tropas de EE.UU. se retiren a final de año.

Simultáneamente aumentaron los soldados iraquíes en 15.000 entre 2009 y 2011 (pasaron de 645.000 a 670.000) y decrecieron los números de civiles muertos por combates (de 900 en la primavera de 2009 a 380 en la de 2011).

Ya antes del discurso de Obama de este viernes, Estados Unidos había anunciado que dejaría Irak a final de año y, de hecho, esa fecha hacía parte de un acuerdo que había hecho el predecesor de Obama, George W. Bush, con los iraquíes en 2008.

Lo que todavía es incierto es la permanencia de unos 3.000 soldados como capacitadores.

Esta es una de las ideas que el actual mandatario ha tenido presente desde cuando era candidato, pero después de que el Parlamento de Irak negara la petición estadounidense de inmunidad a sus soldados, esa cifra está en duda y Obama aclaró que continuarán las negociaciones en este tema con el primer ministrio Nouri al-Maliki.

El otro lado de la moneda

Pero así como Obama ha sido enfático desde el comienzo de su gobierno con que la guerra en Irak debe concluir, también ha aclarado la importancia de "perturbar, desmantelar y vencer a al-Qaeda y sus afiliados extremistas violentos en Afganistán, Pakistán y alrededor del mundo".

Con eso en mente, Obama afirmó a mediados de este año que la entrega de recursos para Irak había impedido mayores avances en Afganistán y demostró con hechos concretos que su enfoque estaba puesto en atacar a quienes EE.UU. considera terroristas.

Así, en mayo, Obama apareció triunfalmente en una rueda de prensa para informar la muerte del líder de al-Qaeda, Osama bin Laden, quien era el principal sospechoso de los ataques del 11 de septiembre.

Pocos meses más tarde, el presidente volvió a anunciar un golpe a ese grupo armado con la muerte de Anwar al Awlaki, considerado el estratega cibernético del grupo.

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A diferencia de Irak, el número de soldados ha aumentado en Afganistán, según un artículo de Brookings Institute.

Esto se suma a que progresivamente y a diferencia de lo que pasa en Irak, las tropas de Estados Unidos han aumentado en Afganistán.

Según el citado informe de Brookings, el número de soldados estadounidenses pasó de 50.000 en la primavera de 2009 a 88.000 en 2010 y 99.000 en 2011.

Esto va de la mano con el aumento de las fuerzas de seguridad locales (que pasaron de 165.000 en 2009 a 295.000 en 2011) y al aumento en el número de muertes civiles a causa de la guerra (de 640 en 2009 a 850, dos años después).

A pesar del aumento, Afganistán (como Irak) tiene fecha de conclusión en los planes de Obama.

En junio de este año, el presidente presentó su plan de retiro paulatino y anunció que 10.000 soldados saldrán de ese territorio este año y otros 23.000 antes del verano de 2012.

Son tropas que el mismo Obama había enviado a Medio Oriente en 2009.