Bogotá: en manos de la izquierda por tercera vez consecutiva

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Image caption Gustavo Petro, el alcalde electo de Bogotá, perteneció en su juventud al movimiento guerrillero M-19.

Antes de las elecciones regionales celebradas este domingo, la última vez que el político Gustavo Petro se presentó para ser elegido por voto popular terminó en derrota. En los comicios presidenciales de mayo de 2010, aunque logró más de un millón de votos, Petro quedó en el cuarto lugar que ganó holgadamente el actual mandatario, Juan Manuel Santos.

Pero esta vez, los resultados son distintos: Petro se alzó este domingo con la alcaldía de Bogotá, un puesto que para muchos es "el segundo cargo político de elección popular más importante del país".

Su victoria, además, significa que por tercer periodo consecutivo, la capital de Colombia quedará en manos de un político de izquierda, después de los gobiernos de Luis Eduardo Garzón y Samuel Moreno.

"Quiero agradecerle a Bogotá por este triunfo", dijo Petro. "Sabemos que es mucho lo que queda por hacer, son muchos los retos por delante", añadió.

El principal opositor de Petro, el exalcalde Enrique Peñalosa, reconoció la derrota y admitió que "los ciudadanos han escogido una opción distinta a la nuestra".

Durante sus declaraciones, Peñalosa también agradeció el apoyo del expresidente Álvaro Uribe y del exalcalde Garzón, quien prefirió aliarse con Peñalosa y no con Petro, su antiguo copartidario.

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El nuevo alcalde

Aunque las elecciones de este domingo ratifican el dominio de los políticos con tendencia izquierdista en la capital, eso no significa que la izquierda colombiana sea un movimiento unido u homogéneo.

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Image caption El exalcalde Enrique Peñalosa reconoció su derrota ante Petro y agradeció el apoyo de el expresidente Álvaro Uribe

De hecho, Gustavo Petro ganó la alcaldía luego de presentarse sin el apoyo de su antiguo partido político, el Polo Democrático Alternativo, y al frente de un movimiento independiente.

Hace un año, Petro fue uno de los principales políticos que denunció las irregularidades en los procesos de contratación de obras públicas por parte del alcalde de entonces, Samuel Moreno, quien fue suspendido de su cargo a causa del escándalo.

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Para algunos analistas, este hecho -denunciar a los miembros de su propio partido- fue una de las razones que pudo haberle dado un impulso positivo en las elecciones de este domingo.

De ahí que durante su discurso de triunfo, Petro haya mencionado lo que lo diferencia de sus antecesores.

"Antes que nada, esta victoria es una victoria del deseo de cambio en Bogotá", dijo.

El alcalde electo también anunció que el siguiente reto de su movimiento "Progresistas" era el de convertirse en una alternativa de alcance nacional.

La victoria de Petro, además de lo que significa un nuevo gobierno de izquierda en la capital, tiene un elemento adicional: es una derrota particularmente dolorosa para al exmandatario Álvaro Uribe, que había apoyado a Peñalosa.

La seguridad

Según el corresponsal de BBC Mundo en Colombia, Arturo Wallace, en cierto sentido, el principal ganador de las elecciones regionales fue el presidente Juan Manuel Santos, quien se sentirá satisfecho por la calma con la que se desarrollaron los comicios.

"No se reportaron hechos de violencia significativos y las irregularidades reportadas en algunos municipios y departamentos están dentro del rango de lo que los colombianos han aprendido a considerar como 'normal'", explicó nuestro corresponsal.

El ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, informó al cierre de las urnas que durante la jornada sólo se habían producido ocho incidentes de nota, los que habían motivado el arresto de 56 personas por delitos electorales.

Sin embargo, la lista de quejas recogidas por la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General de la República es algo mayor.

"No se puede descartar que otros incidentes salgan a luz en las próximas horas y días", admitió Wallace.

"Pero en términos generales el balance de la jornada tiene que ser positivo, especialmente si se toma en cuenta que la campaña que precedió a los comicios dejó 41 candidatos asesinados, el doble de lo registrado en las elecciones de 2007", dijo.

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Image caption No se reportaron hechos de violencia significativos durante las elecciones, aunque sí hubo 56 personas arrestadas por delitos electorales.

El corresponsal cree que es probable que Santos resulte beneficiado de los malos resultados de los candidatos apoyados por el expresidente Uribe en ciudades como Bogotá, Medellín y Bucaramanga, y en departamentos como Antioquia.

"Lo peor que le podría haber ocurrido al actual presidente era que se produjeran hechos graves de violencia y que el apoyo de Uribe hubiera resultado decisivo".

"Pero al no haber ocurrido ninguna de las dos cosas, la decisión de Santos de alejarse política y programaticamente de Uribe no necesita de una nueva justificación", explicó.

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Tradición

Otro factor para tener en cuenta en estas elecciones es el papel de los partidos políticos tradicionales.

Wallace considera que con los resultados preliminares indicando que los movimientos ciudadanos podrían quedarse con 13 de las 32 gobernaciones departamentales en disputa, estas elecciones regionales le están dando a los partidos políticos tradicionales algo importante en qué pensar.

Otro factor a tomar en cuenta es el nivel de abstención, que hacia el final de la jornada se creía que podía aproximarse al 50%, aunque en algunas localidades de Bogotá las filas para votar crecían a medida que caía la tarde.

"Y todavía habrá que ver como les fue a los candidatos sospechosos de tener nexos con grupos ilegales que participaron en la contienda electoral", concluyó el corresponsal.

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