El reto de Obama para volver a ilusionar al voto joven

Acto de Obama en octubre en la Universidad de Colorado, en Denver. Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Obama obtuvo el 68% del voto joven en 2008, frente al 34% del republicano John McCain.

Los jóvenes votantes suelen jugar un papel secundario en la campaña de los políticos estadounidenses.

Es difícil captar su interés y mucho más ilusionarlos, según los estrategas electorales. Por eso, la victoria de Barack Obama en 2008 fue inusual.

El voto joven fue una parte fundamental de la extraordinaria alianza que le llevó al poder. Si el 6 de noviembre del año que viene, cuando se celebren las próximas elecciones, quiere que voten por él, necesitará renovar de algún modo ese entusiasmo.

Su reto será cómo hacerlo. Los analistas advierten que el movimiento "Occupy" (Ocupa) se ha apoderado de su mensaje de cambio, que inspiró hace tres años entre otros al sector más joven del electorado.

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Pero en las últimas semanas, se advierte un cambio de tono en el discurso de Obama.

Tras el rechazo a principios de septiembre de su plan de empleo en el Congreso, el presidente ha dejado a un lado su estilo conciliatorio y ha esgrimido la necesidad de este nuevo plan de estímulo en varios actos ante cientos de sus simpatizantes.

Obama ha adoptado un cambio, según el editor de Norteamérica de la BBC, Mark Mardell. "La semana pasada empleó un nuevo mensaje: 'No podemos esperar'. Suena bien", escribió Mardell en su blog de la BBC.

"Después de todo, es el título de un libro de Martin Luther King".

Decepción

Derechos de autor de la imagen Getty
Image caption Los analistas advierten que el movimiento "Occupy" se ha apoderado del mensaje de cambio de Obama.

Mardell sondeó recientemente el apoyo de los jóvenes en Motrpub, un pub de Cincinnati, en Ohio, uno de los estados clave en la contienda electoral.

Nato Coles, el cantante de un grupo que actuó en esa velada, le dijo que algunos de sus conocidos que votaron a Obama sabían que acabarían sintiendo cierta decepción.

"Obama no iba a cerrar Guantánamo. Yo lo sabía. Pero no sé a cuanta gente he tenido que decirle, '¡hey, chicos, escuchadme! Está haciendo lo mejor que puede pero no tiene manera de hacer todo lo que prometió".

"En parte es culpa suya por prometer demasiado pero yo sabía que tenía las circunstancias en su contra cuando fue elegido".

Obama obtuvo el 68% de los sufragios de los jóvenes en 2008, frente al 34% de su rival republicano John McCain.

Se trata del mayor porcentaje de voto joven obtenido por un candidato desde 1976, el primer año del que dispone datos CIRCLE, una organización independiente de los partidos que investiga la participación política de los estadounidenses entre 15 y 25 años.

Una de las incógnitas de la campaña demócrata en 2012 es qué hará respecto al movimiento Occupy, según Diego Beas, un analista autor del libro La reinvención de la política: Obama, Internet y la nueva esfera pública.

"¿Intentará Obama adoptar el mensaje de Occupy?, ¿Hasta qué punto puede radicalizar su discurso sin que parezca una contradicción con la política que ha seguido durante estos tres años?", le dice Beas a BBC Mundo.

"Obama lo tiene difícil porque la versión del cambio que él propuso en 2008 ha quedado muy diluida en comparación con lo que ahora parecería que esta impulsando este movimiento".

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Desempleo

Uno de los problemas que tendrá Obama para convencer a los jóvenes es la difícil situación laboral a la que se enfrentan muchos de ellos, especialmente los que no tienen cualificación.

Aunque el último dato de la tasa de desempleo, -una bajada de una décima hasta el 9%- le reportó este viernes una noticia relativamente buena a Obama, el desempleo juvenil es del 15,4%.

En el bar de Ohio, la estudiante de Arte Sheida Soleimani asegura que no está muy desilusionada con Obama, para luego añadir que es verdad que el presidente ha incumplido muchas promesas.

"Ha retirado las tropas de Irak, y eso ya es algo, pero el desempleo tiene muy mala pinta".

Cuando el editor de la BBC le comenta que no parece Obama despierte muchas emociones, ella contesta con una dosis de realismo.

"La gente sabe que va a ser el candidato demócrata. ¿Cuánta fe podemos poner en alguien a quien ya hemos visto hacer su trabajo durante cuatro años?".

Ese es quizás el mayor problema de Obama. Cuatro años más de lo mismo, no es algo que inspire esperanza y cambio.

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