The Sun, la nueva grieta en el imperio de Murdoch

Derechos de autor de la imagen REUTERS
Image caption El magnate australiano llegó a Londres para intentar resolver la más reciente crisis que afecta a su imperio.

El magnate de los medios de comunicación, Rupert Murdoch, se encuentra en Londres para intentar lidiar con el más reciente capítulo de la crisis de las escuchas ilegales en el Reino Unido. Este asunto ya llevó al cierre del semanario sensacionalista News of the World. Ahora, la amenaza pesa sobre The Sun, el diario de mayor circulación de país. Y muchos se preguntan si el "imperio británico" de Murdoch se tambalea.

Nueve de los principales periodistas del tabloide fueron detenidos en las últimas semanas por supuestos sobornos a las autoridades gracias a información suministrada por la compañía matriz, News Corporation, en Estados Unidos.

Esta forma de actuar, apuntan, causó un profundo malestar y dentro del periódico se respira un clima "revuelta".

"Murdoch se enfrenta ahora a una revuelta abierta de los periodistas de The Sun, el diario que puso los cimientos de su imperio mediático con su enorme éxito en los 70", señala el corresponsal de medios de comunicación de la BBC, Torin Douglas.

El exeditor político de The Sun, Trevor Kabanagh, desde hace tiempo considerado como una de las personas más cercanas a Murdoch, expresó su preocupación sobre las acciones de la gerencia de la empresa y señaló a la BBC que hay un especial descontento con partes de la compañía por alardear que fue su propia información lo que llevó a los periodistas a la cárcel.

Douglas indica que la tensión se extendió a The Times -considerado por muchos el buque insignia de Murdoch en el Reino Unido-, un periódico al que el magnate inyectó durante años millones de libras esterlinas para cubrir sus pérdidas.

Fue justamente en The Times donde se reportó que el Comité de Gerencia y Estándares de New Corp había revelado la identidad de los funcionarios policiales, un funcionario público y un oficial del ejército a Scotland Yard, la policía Metropolitana de Londres.

Según el diario, ese comité interno de la empresa no consideró que esas fueran "fuentes legítimas" ya que supuestamente recibieron pagos por suministrar la información.

Fuentes legales o ilegales

Image caption El éxito d The Sun es los 70 fue la base para el imperio que Murdoch desarrolló posteriormente.

El pago a las fuentes a cambio de información es una cuestión polémica dentro de la profesión periodística.

En este contexto, The Times publicó una columna del abogado especializado en Derechos Humanos, Geoffrey Robertson, en la que argumentababa que no todos los pagos a funcionarios públicos puden considerarse como contrarios a la leyes.

Como ejemplo, Robertson citó el caso de otro diario, el Daily Telegraph, que no fue procesado en el pasado por pagar una gran cantidad de dinero para adquirir detalles sobre los gastos de los miembros del parlamento.

"Si tienes una policía, ejército o cuerpo de funcionarios que están aterrados por tener contactos con los periodistas, eso no le sirve al interés público", argumenta en la misma línea el asesor de medios, Paul Connew.

¿The Sun contra Murdoch?

Mientras tanto, el personal de The Sun ha estado sosteniendo conversaciones con la Unión Nacional de Periodistas (NUJ, por sus siglas en inglés), el mayor sindicato de periodistas británico, sobre un posible desafío legal a las acciones de la propia compañía.

El argumento de los trabajadores del diario es que su empresa está ética y legalmente obligada a proteger a sus fuentes bajo un código editorial.

En este ambiente de "guerra civil", como lo califica Torin Douglas, se especula si Murdoch estaría dispuesto a sacrificar al tabloide que fue la base original de su imperio hace varias décadas.

Steve Hewlett, comentarista de medios británico, apunta que Murdoch no tenía otra opción que colaborar con la investigación sobre los escuchas ilegales y destaca que el magnate "ama a The Sun, pero ama a su imperio más".

Esa opinión es compartida por Michael Wolff, biógrafo de Murdoch, quien asegura que no le temblará la mano si considera que lo mejor para poner fin a la crisis sea cerrar el diario.

Contenido relacionado