Palmera de América Central amenazada por la demanda en Europa y EE.UU.

El Día de la Madre en Europa o Estados Unidos puede tener serias consecuencias en los esfuerzos de conservación en América Latina.

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Image caption La palmera es cotizada en el mercado internacional de flores por permanecer verde hasta 40 días luego de ser cortada.

La demanda por las hojas de una palmera en peligro de extinción, que crece fundamentalmente en Centroamérica, está amenazando gravemente la supervivencia de la especie, advierte un nuevo estudio publicado en la revista científica Plos One.

Las hojas de la planta, conocida como guayita o cola de pescado y cuyo nombre científico es Chamaedorea ernesti-augustii, son muy requeridas por la industria internacional de flores y suelen ser obtenidas de ejemplares silvestres.

"Una de las razones por las que los floristas demandan tanto esta hoja es que luego de cortada puede permanecer verde durante 30 a 40 días", explicó a la BBC Sophie Williams, investigadora de la Universidad de Bangor en Gales y una de las autoras del estudio.

"Esto significa que si la planta tarda dos semanas en llegar desde el bosque hasta el mercado de flores, pueden comercializarlas aún durante otras tres semanas".

El comercio de la Chamaedorea ernesti-augustii alcanza un monto estimado de US$ 4 millones cada año y las épocas de mayor demanda coinciden con el Día de la Madre y el Domingo de Ramos en Europa y Estados Unidos.

Una vez cortadas, las hojas son transportadas a Cancún y desde allí exportadas a varios centros incluyendo Miami y Amsterdam, ciudad que funciona como centro de distribución de flores para todo el continente europeo.

Un programa de entrenamiento local para el cultivo de la palmera no logró reducir el impacto negativo sobre las plantas silvestres, según los científicos británicos.

La planta suele tener hasta cinco grandes hojas y estudios anteriores ya habían advertido que si se cortan más de dos hojas a la vez puede perjudicarse la habilidad reproductiva de la palmera.

Barreras

La sobreexplotación es una amenaza para muchas especies vegetales y el entrenamiento de los habitantes locales en técnicas de cultivo es uno de los mecanismos utilizados para proteger las plantas silvestres.

En 2006, la Iniciativa Darwin, un fondo para proyectos de conservación creado por el gobierno británico, y el Jardín Botánico de Belice crearon un programa de entrenamiento para la población local.

La idea era aportar a los agricultores conocimiento técnico para que obtuvieran las hojas de plantas cultivadas, en lugar de plantas silvestres.

Williams y otros investigadores, incluyendo un experto de Kew Gardens, el Jardín Botánico de Londres, evaluaron posteriormente si el programa de entrenamiento había tenido un impacto positivo.

"Muchas veces se dice que necesitamos más educación ambiental y entrenamiento y estas opciones se ven como la panacea a la hora de proteger especies amenazadas", dijo Williams a la BBC.

"Estoy de acuerdo en que necesitamos esas iniciativas, pero también debemos reflexionar sobre el contexto en que se realizan".

"El programa de entrenamiento fue muy bueno, pero debemos considerar qué otros factores están impidiendo que estos cursos tengan el impacto esperado. A veces hay barreras".

Una de las dificultades, según Williams, es el arrendamiento de las tierras. Luego de plantar la palmera deben transcurrir cuatro años antes de cortar las hojas.

Si el agricultor no tiene certeza de que podrá tener acceso a la tierra durante el tiempo suficiente, no le será rentable invertir en el cultivo.

El acceso a las semillas es otro problema potencial. Si no se provee a los agricultores de semillas deberán extraerlas de plantas silvestres, una práctica que puede ser más dañina que cortar las hojas.

Williams espera investigar ahora si el aumento del cultivo puede llegar a funcionar como una estrategia efectiva de conservación o simplemente llevará a un aumento de la oferta.

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