El nuevo intento de la izquierda colombiana

Marcha Patriótica Derechos de autor de la imagen BBC World Service
Image caption Los organizadores esperaban la participación de al menos 80.000 personas.

Los estudiantes llevaron imágenes del Che y los colectivos afrocolombianos sus tambores. No faltó la música de Violeta Parra, consignas como "El pueblo unido jamás será vencido", ni banderas rojas con una hoz y un martillo que hacían fácilmente identificables a los grupos de sindicalistas.

Y junto a ellos, por el centro de la capital colombiana, este lunes también marcharon campesinos, indígenas y miembros de numerosas organizaciones sociales llegados de todos los rincones del país para anunciar el nacimiento de un nuevo movimiento político de izquierda: la Marcha Patriótica.

En cualquier otro país latinoamericano un anuncio similar probablemente no tendría mayor trascendencia. Después de todo, la izquierda ha ido conquistando importantes espacios en todo el continente hasta el punto que todos los vecinos de Colombia -con la excepción de Panamá- tienen gobiernos identificados con esa tendencia.

Pero en Colombia las cosas son muy diferentes.

Aquí, declararse de izquierda es vincularse con una historia y un presente todavía profundamente condicionados por la muerte.

En la memoria colectiva del país, por ejemplo, todavía pesa el exterminio sistemático de los líderes de movimientos izquierdistas que en su momento apostaron por la vía democrática, como la Unión Patriótica o el movimiento M-19.

Y la apuesta por la vía armada de actores como las FARC y el ELN ha hecho que muchos rechacen, o al menos vean con profunda sospecha, a los movimientos de izquierda.

¿Será que esta vez las cosas pueden ser de otra manera?

Izquierda "bolivariana"

Por lo pronto, Colombia ya cuenta con un partido de izquierda -el Polo Democrático Alternativo- que incluso tiene una pequeña presencia en el parlamento.

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Image caption El movimiento agrupa a unas 1.700 organizaciones de la sociedad civil.

Y desde enero de este año la alcaldía de la capital está en manos de un exguerrillero –Gustavo Petro- que también encabeza un movimiento de centro-izquierda: Progresistas.

La Marcha Patriótica, sin embargo, parece representar una alternativa más radical, mucho más cercana a la "izquierda bolivariana" de Hugo Chávez que los otros dos movimientos.

"Ellos mismos han dicho que están a la izquierda del Polo", le dijo a BBC Mundo la presidenta de ese partido, Clara López.

"No vamos a ser el tipo de izquierda que la derecha quiere, que sólo dice lo políticamente correcto", explicó por su parte Andrés Gil, líder agrario y uno de los voceros del nuevo movimiento.

"Conocemos el conflicto y el impacto del modelo neoliberal. Y más allá de concepciones teóricas lo que tenemos son unas realidades que es urgente para la nación abordar y resolver. Y las vamos a decir", agregó.

Pero más que el estilo directo y la declarada afinidad con los gobiernos del ALBA, lo que más preocupa a algunos sectores es la posibilidad de que la Marcha Patriótica no sea sino una especie de "caballo de Troya" de las FARC.

Y es que según altos mandos militares, documentos capturados hace casi dos años sugieren que la creación del movimiento habría sido una idea del propio grupo guerrillero.

Oportunidad

La versión, sin embargo, ha sido desmentida por los líderes de Marcha Patriótica, que ven en este tipo de acusaciones una típica estrategia de estigmatización de las agrupaciones de izquierda y especialmente de aquellas que demandan una salida negociada al conflicto.

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Image caption La marcha trascurrió de forma pacíficia, en medio de una nutrida presencia policial.

"En un país de montajes judiciales como los que ya no conocemos, creo que no debemos manchar este momento de tanta efervescencia, de tanta alegría, de tanto fervor", dijo la exsenadora Piedad Córdoba, otra de las voceras del movimiento.

"Somos un movimiento político conformado por más de 1.700 organizaciones sociales que busca proponer una nueva forma de construir poder en el país porque las organizaciones sociales no encontraron espacios dentro de la política tradicional", insistió Gil.

El dirigente agrario, sin embargo, reconoce similitudes programáticas entre la Marcha Patriótica y los grupos guerrilleros, pero cree que esa es más bien una oportunidad que habría que aprovechar.

"Toda aspiración alternativa en Colombia ha tenido coincidencias desde el punto de vista de plataforma y programáticas con la insurgencia, porque la insurgencia surgió con plataforma, propuestas y programa político", explicó.

"Pero esas coincidencias, que hoy intentan estigmatizar, arrinconar, nosotros pensamos que ahí hay una oportunidad para abrir espacios de diálogo", afirmó.

"El reto aquí es para la oligarquía colombiana, para la dirigencia colombiana. ¿Va a permitir que un movimiento de este tipo surja y se proyecte o va seguir imponiéndose la ultraderecha cerrada que no permite espacios, que no permite posibilidades distintas?"

"Si no lo hacen, esto podría llevarnos a la posibilidad de mantener el conflicto por muchos anos, porque si no se resuelve el conflicto social eso va a segur alimentando el conflicto armado", concluyó.

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