Una boda y un filántropo sueco para proteger el bosque en Paraguay

Última actualización: Martes, 8 de mayo de 2012
Don Eusebio Chaparro, cacique de la comunidad Mbya Guaraní estampa su firma en el título de propiedad.taUUGuhio

Eusebio Chaparro, cacique Mbya Guaraní, estampa su firma en el título de propiedad. Fotos: gentileza Guyra Paraguay

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¿Qué tienen en común una boda, un filántropo sueco, la conservación del bosque atlántico y una comunidad indígena en Paraguay?

La respuesta está en una reserva pionera en territorio paraguayo, que representa una nueva estrategia de conservación y un posible modelo para otros países de América Latina.

Una comunidad indígena y una ONG compraron conjuntamente un territorio que ambas querían preservar. Los fondos fueron aportados por una variedad de donantes, incluyendo un ciudadano sueco, un joven que viajó en bicicleta desde Paraguay a Estados Unidos y una pareja que pidió como regalo de bodas dinero para la adquisición de las tierras.

"Aparte de una compra similar en Argentina, no hay otro caso de condominio socioamiental de esta naturaleza en América Latina "

Alberto Yanosky, Guyra Paraguay

Desde que la compra fue concretada recientemente, el mismo esquema innovador fue utilizado en una provincia en Argentina y otra adquisición similar está siendo negociada en Paraguay. El caso ha sido presentado además como un modelo en reuniones internacionales en diversos países.

Aparte de la segunda compra en Argentina, "no hay otro caso de condominio socioambiental de esta naturaleza en América Latina", dijo a BBC Mundo el biólogo Alberto Yanosky, director de Guyra Paraguay, la ONG de conservación copropietaria del territorio.

Copropiedad

"El sitio venía siendo reclamado desde hace años por el pueblo Mbya Guaraní, que llama a la tierra Tekohá Guasú (el gran hogar territorio), pero todo era propiedad privada", explicó Yanosky.

Hans Swegen

Hans Swegen: "Me pregunté, ¿qué puedo hacer como individuo ante el calentamiento global y la desforestación?" .

"El proceso de compra de la tierra fue a partir de un pedido de dos caciques hermanos para comenzar a trabajar juntos, ya que tanto ellos como nosotros queremos preservar el bosque".

Uno de los momentos más emotivos para Yanosky fue cuando Eusebio Chaparro, uno de los caciques, firmó el título de propiedad estampando su huella digital en el documento.

El sitio adquirido tiene 274 hectáreas y se encuentra en el sur de Paraguay, en una de las pocas regiones de bosque atlántico que subsisten en el país. Dos miembros de la comunidad Mbya se incorporaron como guardaparques a la reserva y Guyra Paraguay y otra ONG local, Promotores Ambientales de San Rafael, trabajan permanentemente junto a la comunidad liderada por Eusebio Chaparro.

Dentro de 10 años, si están dadas las condiciones de capacitación y se asegura la conservación del bosque, Guyra Paraguay tiene el compromiso de donar su 50% indivisible a la comunidad indígena, manteniendo la posibilidad de fiscalizar la preservación del territorio y "defender la propiedad ante cualquier amenaza".

Donantes innovadores

"La organización internacional Birdlife International nos ayudó a conseguir un donante, el Sr. Hans Swegen, un ciudadano sueco que reside en Inglaterra, quien además vino a visitar la propiedad", señaló Yanosky.

Swegen dijo a BBC Mundo que su deseo de contribuir a la preservación de bosques nació luego de su experiencia en África. "Yo viví durante años en Kenia y vi de primera mano el efecto terrible de la desforestación. Las comunidades locales literalmente cortaban las ramas en las que se sentaban para obtener leña para cocinar".

Reserva en el bosque atlántico de Paraguay

El bosque atlántico llegó a cubrir grandes extensiones en Brasil, Argentina y el sur de Paraguay. Hoy permanece sólo el 7% original y alberga especies que sólo existen allí.

El bosque atlántico llegó a cubrir grandes extensiones en el sur de Brasil, el noreste de Argentina y el sur de Paraguay. Hoy permanece sólo el 7% original y alberga especies que sólo pueden encontrarse allí.

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"En esa época, 2004, también comenzó a hablarse cada vez más del calentamiento global, y me pregunté, ¿qué puedo hacer yo como individuo ante esta realidad? Y decidí que una de las mejores cosas que podía hacer era ayudar a preservar bosques vírgenes, porque son muy eficientes en absorber dióxido de carbono, el principal gas de invernadero".

En busca de un proyecto al que contribuir, Swengen contactó a Birdlife International, que tiene más de 100 organizaciones socias en el mundo. Al comienzo se consideraron iniciativas también en Asia y África, optando finalmente por 10 posibles proyectos en América Latina, de los cuales Swengen escogió dos, uno en el Caribe y el otro en Paraguay.

Cuando Swengen viajó a territorio paraguayo conoció a Don Eusebio Chaparro. "Para mí esta búsqueda ha tenido una conclusión muy positiva. Nunca esperé que en el bosque que ayudaría a preservar también viviría una comunidad indígena. El proyecto es muy inspirador".

Guyra Paraguay obtuvo el resto de los fondos de otras fuentes. "Un voluntario de paz, Samuel Hagler hizo un recorrido en bicicleta desde Paraguay a Estados Unidos, recaudando donaciones con el mensaje de compra de tierras (Ride for the Trees)".

Y el resto del dinero fue obtenido gracias a Peter Hansen y Diana Díaz de Espada "que celebraron su boda y no aceptaron regalos, sólo donaciones a Guyra Paraguay para poder culminar la compra de tierras. Todos los donantes están debidamente reconocidos en el título de propiedad".

Peter Hansen dijo a BBC Mundo que eligieron "apoyar una organización que preserva hábitats silvestres, porque están desapareciendo a un ritmo alarmante".

"Quiero que las futuras generaciones tengan la oportunidad de disfrutar algunas de las experiencias en el medio silvestre que han enriquecido mi propia vida", dijo Hansen.

"Yo había sido miembro de Guyra Paraguay durante años y un año antes de mi boda había trabajado con ellos en un estudio sobre desforestación en el noreste del Chaco. Sabía que habían adquirido tierras para otros proyectos y ocasionalmente recibían donaciones para expandir estos hábitats". Los cerca de 100 invitados a la boda contribuyeron de esa forma a la compra de cerca de 15 hectáreas de la reserva.

Modelo

El mismo esquema innovador de la compra conjunta con comunidades indígenas fue adaptado en la provincia de Misiones, en Argentina para adquirir una propiedad en condominio con el mismo pueblo Mbya en el área de la reserva Yaboty, en la zona de los Saltos de Moconá.

Samuel Hagler

El estadounidense Samuel Hagler recaudó dinero viajando en bicicleta desde Paraguay a EE.UU..

"Ahora estamos en trámites para adquirir en el mismo esquema una nueva propiedad, con asistencia de la organización Birdlife International y fondos de la Fundación Jensen".

Guyra Paraguay ya había adquirido varias tierras para conservación, pero Yanosky cree que la compra conjunta con comunidades indígenas uilizando fondos internaciones puede ser un modelo para otros países. "Participamos de eventos en Canadá, Camerún, Vietnam, Filipinas y Londres, en donde se está debatiendo esta opción como una salida a la conservación de los recursos naturales y al reconocimiento y devolución de tierras ancestrales".

Otra ONG internacional, el World Land Trust, "tomó el ejemplo y entre marzo y abril de este año hizo exactamente lo mismo".

Contexto

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