Los punks británicos, tan críticos del jubileo hoy como antes

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En el verano de 1977, mientras el país se preparaba para celebrar el jubileo de plata de la reina, los punks británicos buscaban la manera de expresar su desprecio por la monarquía. Treinta y cinco años después, ¿qué piensan estos mismos punks de la familia real?

"Yo estaba en contra del jubileo de plata, contra el simbolismo y el dinero que se estaba gastando en las celebraciones. Mis amigos y yo pensábamos que ellos eran los que deberían pagar por la fiesta", recuerda Louise Bolotin, una escritora de 50 años que vive en Manchester, en el norte de Inglaterra, y que en ese momento tenía 15 años.

Para dejar en claro su punto de vista cuenta que durante todo el día lució una insignia que decía "Al diablo con el jubileo".

Su actitud era compartida por otros jóvenes punk, que encontraban en este movimiento un canal para expresar su rabia y su desilusión con la Gran Bretaña de los 70, una época marcada por las dificultades económicas, las huelgas, y el desempleo.

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Image caption Para Bolotin hay paralelismos en la situación que se vivía en 1977 y la que se vive ahora.

Y pese al paso del tiempo, Louise Bolotin sigue pensando lo mismo.

"Sé que el gobierno necesita algo para alegrarnos, pero hubiese preferido que ahorren el dinero de las celebraciones y dejen de hacer recortes en el sector público".

"Definitivamente hay paralelismos entre el clima de 1977 y el de ahora. En ambos momentos había un creciente desempleo, un gobierno de línea dura, una economía desastrosa y había un sentimiento general de incomodidad y rabia", le dice Bolotin a la BBC.

"Dios salve a la reina"

El escritor Jon Savage, quien documentó la historia del movimiento punk, dice que en 1977 estos estaban furiosos porque consideraban que el jubileo era "un tanto fascista, y un regreso a un pasado que en realidad nunca existió".

Mientras tanto los medios no publicaban ni transmitían nada que estuviese en contra del jubileo. Una muestra de esto es la canción "God save the Queen" ("Dios salve a la reina"), de los Sex Pistols, que se lanzó en la época del jubileo de plata y cuya difusión fue prohibida incluso por la BBC.

La canción se convirtió en un himno para los punks. "Si estabas en contra del jubileo, podías ir a comprar el disco como forma de protesta. Su popularidad demostró que había mucha gente que no estaba entusiasmada con el jubileo".

Los Sex Pistols tocaron éste y otros temas el 7 de junio de 1997 navegando por el Támesis. La idea era burlarse de la procesión por el río en honor de la reina que tuvo lugar dos días después.

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Image caption Nigel y Cheryl sólo fueron a la fiesta cuando empezaron a servir comida.

Uno de los que se compró el disco fue Nigel Godfrey, quien en ese entonces tenía 16 años.

Nigel y su hermana Cheryl mostraron su desaprobación tocando música punk durante todo el día.

"Yo estaba muy en contra de las celebraciones y mi hermana también, por eso nos negamos a ir a la fiesta hasta que empezaron a servir comida a las dos de la tarde. A esa hora fuimos, nos sentamos en una mesa larga con los otros chicos y jugamos a cuánta comida te puedes guardar en los bolsillos".

Él recuerda cómo odiaba a la monarquía en 1977. "Nadie tenía mucha plata y ellos eran ricos y yo no estaba de acuerdo con que la gente tuviese tanto dinero", comenta.

En cuanto al jubileo de este año, Nigel dice "no estar interesado". Piensa pasar el fin de semana del jubileo tocando sus viejos discos punk y promete no encender la televisión en todo el día.

Cuestión de relaciones públicas

John Robb, quien ahora se dedica a la música y en ese entonces era un joven punk de 16 años, comparte esta visión del jubileo.

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Image caption Que sus seguidores paguen por ellos, dice John Robb.

"En 1977, la familia real no tenía un agente de relaciones públicas tan bueno como ahora. Sus miembros eran vistos como si fuesen viejas reliquias y uno tenía la sensación de que no iban a estar ahí por mucho tiempo", afirma Robb.

En cambio ahora, desafortunadamente, la familia real actual no parece una reliquia del pasado, porque "tienen los mejores relacionadores públicos trabajando para ellos y una generación más joven que parece gente normal".

Robb dice que va a ignorar el jubileo de diamantes pero enfatiza que no odia a los reyes.

"Sólo creo que la gente a la que les gustan debería pagar por ellos".

Desprecio por la monarquía

Otra punk que no ha cambiado su punto de vista es Penny Pepper, que hoy tiene 50 años. En ese momento tenía 16 y estaba en rehabilitación en el hospital de Berkshire, en el sureste de Inglaterra. Pepper está en una silla de ruedas desde que tiene 12 años.

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Image caption El segundo nombre de Penny es Anne, en honor a la princesa Anne.

"Había una fiesta de jubileo en la sala del hospital, pero yo no estaba interesada en ir en lo más mínimo. Solíamos poner 'Dios salve a la reina' y cada vez que veíamos pasar a la enfermera que odiábamos más le gritábamos: ¡régimen fascista!

Pepper es escritora y artista y cuenta que la mayoría de sus amigos se dedicaron a profesiones creativas o vinculadas al trabajo social.

Antes de despedirse, le contó un secreto a la BBC: "Mi segundo nombre es Anne, me lo pusieron por la princesa Anne".

Penny Anne Pepper sigue sin sentir ninguna simpatía por la familia real. "La idea de la monarquía me da asco. No odio a los individuos, pero odiaba a la institución y todavía la odio".

Louise Bolotin también mantuvo a lo largo de los años sus opiniones antimonárquicas.

"Todavía creo que la familia real es un gran desperdicio de dinero público pero al menos están pagando algunos impuestos. Pero pienso también que son como parásitos. Seré republicana hasta el día en que me muera", concluye.

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