Lo que hay detrás de la crisis de seguridad en Pemex

Accidente en Pemex
Image caption La falta de mantenimiento provoca accidentes en Pemex

Cerca de las once de la mañana los trabajadores del Centro de Recepción de Gas de Reynosa, Tamaulipas, escucharon un ruido extraño y casi de inmediato ocurrió una explosión seguida por una enorme lengua de fuego.

Los sobrevivientes del último accidente en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), ocurrido el 18 de septiembre, contaron que apenas pudieron correr.

Para otros 26 trabajadores no hubo tanta suerte. Murieron en el sitio de la explosión. Uno más perdió la vida atropellado al escapar del incendio, y otros tres fallecieron en hospitales.

El accidente de Reynosa, ciudad fronteriza del noreste de México, es el más grave desde 2010, cuando un robo de gasolina en un ducto en San Martín Texmelucan, Puebla, provocó un estallido que causó la muerte a 28 personas.

Los casos son una muestra de la crisis de seguridad que vive Pemex, una de las mayores compañías petroleras del mundo.

La empresa pública es "víctima" de la delincuencia organizada, coinciden especialistas consultados por BBC Mundo.

Padece, además, las consecuencias de muchos años sin invertir en mantenimiento de sus instalaciones, afirma el ex senador Francisco Labastida Ochoa, quien también fue secretario de Energía.

"Más del 40% de los ductos que transportan petróleo, gas y petrolíferos tienen más de 40 años de antigüedad", explica.

"Están en muy malas condiciones, les han dado mal mantenimiento y eso origina parte de los riesgos y accidentes".

Cómplices

De acuerdo con informes oficiales, en 2011 Pemex perdió unos US$700 millones por robo de hidrocarburos, especialmente gasolina de alta calidad, diesel, combustóleo, petróleo crudo o combustible para aviones.

Es un delito que aumenta con el paso del tiempo. Un comunicado reciente de la paraestatal reveló que en lo que va de 2012 se han sustraído ilegalmente casi dos millones de barriles de combustibles, 18% más que la cifra del año anterior.

La mayoría de los robos se cometen en la red nacional de ductos aunque Pemex reconoce que también ocurren dentro de sus centrales de almacenamiento y distribución.

Muchas de las sustracciones ilegales son realizadas por la banda de narcotráfico de Los Zetas, según la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) pero no son los únicos.

Algunos especialistas creen que puede existir colaboración de empleados de la paraestatal, quienes guían a los delincuentes para obtener combustible de los ductos.

"Muchas veces estos sujetos saben el momento exacto en que estos productos de alta calidad serán enviados, saben el punto de recepción y de origen", le dice a BBC Mundo Raúl Monteforte, ex comisionado de la Comisión Reguladora de Energía.

Algunas bandas cuentan con sofisticado equipo para cometer los robos, pero no siempre sucede así y es cuando ocurren accidentes, como sucedió en San Martín Texmelucan en diciembre de 2010.

Según la Procuraduría (fiscalía) General de la República (PGR), el percance ocurrió porque los ladrones de gasolina perdieron el control del combustible, que se regó por algunas calles del pueblo antes de estallar.

Las sustracciones ilegales de petrolíferos son parte del problema, explica Monteforte. "Hay un enorme mercado para el combustible que está entre nosotros todos los días", dice

Y no sólo existe en México, sino también en Estados Unidos. "En ambos lados de la frontera, por supuesto".

Juicio

Image caption Los robos de combustible ocurren en ductos y otras instalaciones de Pemex

Petróleos Mexicanos promovió en una corte de Texas un juicio contra 12 empresas estadounidenses, a quienes acusa de comprar combustibles robados de sus instalaciones.

Aunque en su demanda la paraestatal reconoce que algunas de estas compañías podrían no haberse enterado de la procedencia de los petrolíferos, de cualquier manera exige una indemnización de al menos US$300 millones.

Joel Androphy, abogado de Murphy Energy, una de las compañías demandadas, dice que con el proceso legal la empresa pública mexicana pretende ocultar sus problemas.

"Pemex está culpando a compañías estadounidenses por sus fallas al proteger sus recursos naturales", afirma.

Pero Fluvio Ruiz, consejero profesional de Petróleos Mexicanos, asegura que la paraestatal ha mejorado sensiblemente sus procedimientos de seguridad.

"Hay una capacidad de reacción más rápida ante los ilícitos", dice en conversación con BBC Mundo. "Lo que puede hacer Pemex es invertir en equipo, personal para detectarlos, pero estamos ante algo que por mucho rebasa a la empresa".

No es un problema nuevo, añade el consejero de Pemex, pues durante varios años el Congreso y la Secretaría de Hacienda cancelaron o disminuyeron el presupuesto para el mantenimiento de sus instalaciones.

Algo que empieza a corregirse, aunque los resultados se verán en el futuro. "Esta es una industria vieja, madura, y aquí los cambios se mueven en tiempos geológicos", explica.

"Por ejemplo Petrobras hizo sus reformas importantes en 1994 y los resultados se están viendo en este siglo".

BBC Mundo solicitó a Petróleos Mexicanos una posición oficial ante los accidentes en sus instalaciones y el robo de combustibles, pero no obtuvo respuesta.

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