La basura divide a Bogotá

Hace varios días que en Bogotá casi sólo se habla de basura. O al menos eso parece.

Desde la noche del lunes montones de desperdicios se acumulan en varias calles de la capital colombiana.

Y aunque todo parece indicar que las cosas podrían volver a la normalidad en los próximos días, el problema ha terminado convirtiéndose en un símbolo de la gestión del edil capitalino, Gustavo Petro.

Para sus críticos es un ejemplo más de la arrogancia e improvisación que, afirman, ha caracterizado a su gobierno. Y no han faltado voces llamando a la revocación de su mandato.

Pero para sus simpatizantes es evidencia de la colusión de grandes intereses que, sostienen, se sienten amenazados por la agenda reformista del exguerrillero.

Lea también: El exguerrillero que puede quedarse con Bogotá

Después de todo, en el centro de la polémica está la accidentada puesta en marcha un nuevo modelo de recolección de desperdicios que le asigna un papel protagónico al sector público en detrimento de los operadores privados.

Aunque críticas al alcalde también se han hecho escuchar entre simpatizantes del nuevo modelo.

"La idea de cambiar es buena, yo admiro al alcalde por eso, pero fue mal planeada", le dijo a BBC Mundo Jorge, un vecino del barrio de Chapinero.

"Todo modelo al comenzar tiene sus problemas. Hay que darle tiempo", pidió sin embargo Ricardo, un abogado del mismo distrito.

"Complot"

Image caption La empresa pública encargada de la recolección de basura en Bogotá aún no cuenta con los equipos necesarios.

El alcalde, por su parte, responsabilizó por la acumulación de desperdicios a los recolectores privados, a los que acusó de no haber llevado sus contratos a término.

Y es que, según el edil, durante su último día de operaciones los privados dejaron de recoger entre 2.000 y 3.000 toneladas de desechos, los que no entraban en los cálculos de Aguas de Bogotá, la empresa pública que los está sustituyendo.

A través de su cuenta de Twitter, Petro también dijo estar investigando reportes sobre la aparición de basura "en lugares donde antes no aparecía".

Y la idea de un complot para hacer fracasar el modelo "Basura Cero" también fue sugerida por el alcalde en una entrevista publicada por el portal Ola Política.

"(Hay quienes) están esperando que la ciudad se llene de basuras, para demostrar la ignorancia del gobierno distrital y a partir de ahí lograr dos objetivos: la restitución de los contratos por vía de hecho de los operadores privados, que vienen ganándose 120.000 millones de pesos al año (unos US$67 millones) y, por otra parte, lograr las condiciones políticas que permitan la revocatoria", afirmó Petro.

Pero, en cierto sentido, esa convicción sólo hace más difícil entender los tiempos de implementación del nuevo modelo.

Por un lado, Aguas de Bogotá aún no cuenta con los equipos necesarios para su nueva tarea, lo que la obligó al alquiler temporal de varias "volquetas".

Y el mismo alcalde reconoció que la producción de desperdicios en Bogotá aumenta sensiblemente durante la época navideña.

"La cantidad de residuos que se entregan en un día normal al relleno varía entre 4.500 y 6.000 toneladas. Sin embargo, la semana de navidad, el promedio de residuos al relleno va de 7.000 a 8.000 toneladas", explicó vía Twitter el miércoles por la noche para justificar la contratación temporal de varios de los operadores privados.

Pero, en ese caso, ¿por qué no esperar un poco más antes de empezar la implementación del modelo "Basura Cero"?

Politización

Por lo pronto, todos esperan que la recontratación temporal de los privados haga que Bogotá regrese "a la normalidad" en las próximos días, al menos en lo que a basura se refiere.

Image caption Los bogotanos no están acostumbrados a separar la basura.

Pero eso difícilmente aplacará las críticas en contra de Petro, que han sido particularmente virulentas en las redes sociales.

"Asi q empresas privadas volverán a recoger basura en Bogotá? Q pasó Petro? Descubriste q tu ideología en la práctica no sirve?", dijo, por ejemplo, @GloriaMToroR en Twitter.

"Por lo que se proyecta de #Bogotá confirmamos que #Petro tiene y ha tenido la cabeza llena de basura", trinó, por su parte, @ciudadanocomun.

E igual de agresivos se mostraron algunos de los simpatizantes del alcalde.

‏"La gente es tan hijueputamente ignorante, es la misma que le echa la culpa a Petro de la basura en Bogotá", dijo por ejemplo @GaboMoros.

La politización y polarización del debate sobre el nuevo modelo también hicieron pasar a segundo plano algunos de los aspectos más interesantes de la nueva propuesta, como el intento por crear una cultura de reducción de basura y "separación en la fuente".

Y es que, efectivamente, bajo el nuevo modelo los bogotanos también están llamados a disponer de sus residuos orgánicos en bolsas de color negro y sus reciclables en bolsas de color blanco.

Desde este jueves, sin embargo, la recolección ya no correrá por cuenta exclusiva de una empresa pública, como pretendía originalmente el alcalde, pues las tres empresas privadas recontratadas se encargarán de casi la mitad de la tarea.

Aunque no se se sabe por cuánto tiempo.

"Los recicladores hoy son el segundo mayor operador de aseo de la ciudad. Se trata que sean el primero y llegarán a ser el único", afirmó, siempre por Twitter, Gustavo Petro.

Lo que sugiere que la guerra de la basura bogotana está lejos de haber terminado definitivamente.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.