Argelia: baño de sangre en el asalto a la planta de gas

Imagen de la televisión argelina mostrando a los rehenes en la planta de gas
Image caption La televisión argelina mostró imágenes de los rehenes en la planta de gas.

Las autoridades de Argelia aseguran que sus fuerzas especiales concluyeron este sábado el asalto final a la planta de gas en el desierto del Sáhara y que el operativo se saldó con la muerte de varios rehenes y secuestradores.

El ejército argelino dijo que 11 militantes islamistas murieron en el asalto a la planta y que cuando los soldados entraron al recinto los secuestradores ya habían matado a siete rehenes extranjeros.

Según el gobierno, el saldo total de muertos es de 23 rehenes y 32 secuestradores desde que el miércoles pasado un grupo al que vinculan con Al Qaeda tomó control de las instalaciones petroleras.

La noche del viernes, el ejército informó que controlaba la zona residencial del complejo industrial, mientras que los rebeldes que habían resistido estaban dentro de la planta de procesamiento todavía con un número indeterminado de rehenes en su poder.

Entre ellos se encontraba al menos un francés y un estadounidense, según confirmaron los gobiernos de Francia y EE.UU.

Mientras, el gobierno de Reino Unido afirma que cinco de sus ciudadanos están muertos o desaparecidos.

Rehenes desaparecidos

Según indican cancillerías de países que tienen ciudadanos trabajando en esas instalaciones, los diplomáticos no han podido acercarse al sitio donde se desarrolló la crisis, que se mantiene acordonado por los militares argelinos.

Se calcula que además de los trabajadores argelinos había noruegos, japoneses, británicos, estadounidenses y posiblemente un colombiano.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo que entre las víctimas se encuentra probablemente un colombiano que trabaja con la petrolera BP y quien residía en el Reino Unido. Sin embargo, el mandatario aseguró que aún tenían que confirmar la información pues su cuerpo aún no ha sido encontrado. La familia del trabajador ya ha sido informada.

La empresa BP dijo que cuando se produjo el ataque 18 de sus empleados se encontraban en las instalaciones.

"Para respetar la privacidad de dichos individuos y de sus familias, no podemos realizar ningún comentarios sobre sus identidades en este momento", señaló la empresa en un comunicado.

"Debemos estar preparados para malas noticias este fin de semana, pero aún tenemos esperanzas", dijo por su parte Jens Stoltenberg, primer ministro de Noruega, país del cual provienen ocho de los extranjeros desaparecidos o capturados.

Sin negociación posible

El presidente francés, Francois Hollande, defendió la actuación de Argelia y su respuesta a la crisis.

"Cuando tienes a tanta gente secuestrada por terroristas con tanta sangre fría y listos para matarles, como hicieron, Argelia realizó lo que, en mi opinión, era lo más apropiado, porque no había negociación posible", dijo a los periodistas.

El primer ministro británico, David Cameron, mostró su preocupación por el estado de sus compatriotas desaparecidos.

"No hay justificiación para quitar vidas inocentes de esta manera. Nuestra determinación es más fuerte que nunca para trabajar con nuestros aliados en todo el mundo y para derrotar a los terroristas y a quienes les apoyan", aseguró.

Planificado cuidadosamente

Image caption El gobierno de Argelia ha sido criticado por la operación militar de rescate.

El miércoles, el personal del complejo gasífero estaba dentro del recinto, fuertemente vigilado, cuando un grupo armado islamista lo asaltó asegurando que querían detener la operación militar que realiza el ejército de Francia en la vecina Mali.

Sin embargo, corresponsales de la BBC han informado que los expertos en seguridad descartan que ése haya sido el motivo original porque consideran que la operación de toma demostraba que fue planificada cuidadosamente.

Aunque los militares argelinos estuvieron al mando de la operación y no se ha informado que hayan recibido o solicitado ayuda extranjera, el secretario de Defensa de EE.UU., Leon Panetta, dijo que su país estaba haciendo todo lo posible para resguardar la vida de los rehenes.

En entrevista con la BBC, Panetta dijo que "ninguna opción está descartada" cuando se trata de asegurarse de que Al Qaeda y grupos asociados no establezcan una base de operaciones en el norte de Africa.

Panetta siguió la línea de los comentarios hechos el viernes por la secretaria de Estado, Hilary Clinton, quien dijo haberse comunicado con el canciller Abdelmalek Sellal, quien le informó sobre la marcha de la operación.

Clinton aseguró que la situación era "dificil y peligrosa".

Además, la noche del viernes el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en Nueva York condenó el "abominable" ataque y en una declaración firmada por los 15 miembros del organismo resaltó que el caso evidenciaba la necesidad de llevar ante al justicia a los extremistas de Al Qaeda.

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