Una victoria amarga para Netanyahu

Netanyahu
Image caption Netanyahu quiere formar una coalición amplia tras su victoria en las elecciones generales.

El primer ministro Benjamin Netanyahu y sus aliados conservadores ganaron las elecciones pero perdieron terreno respecto a los partidos de izquierda en las elecciones que se celebraron el martes en Israel.

Según los resultados oficiales, Likud-Beitenu, el partido de Netanyahu y sus aliados nacionalistas, consiguieron una reducida ventaja.

Se cree que la alta participación en los comicios benefició a los laboristas y centristas.

Por su parte, el partido centrista Yesh Atid (Aquí hay Futuro) liderado por un expresentador de televisión fue el segundo más votado seguido del Partido Laborista.

Tras emitir su voto, el primer ministro prometió contactar a otras organizaciones políticas para formar una amplia coalición, una promesa en la que insistió tras conocer los primeros resultados.

Se prevé que Netanyahu busque aliarse con el partido nacionalista Habayit Hayehudi (Hogar Judío).

"Mañana empezamos de nuevo", afirmó Natanyahu ante sus seguidores. Además, aseguró que la prioridad de su gobierno será evitar que Irán obtenga armas nucleares.

Dos estrellas ascendentes

Los partidarios de Likud-Beitenu gritaron de alegría cuando se conocieron los primeros sondeos que daban la victoria al partido del primer ministro. "Estamos contentos de seguir siendo el mayor partido", afirmó una seguidora de Netanyahu.

"31 escaños son mejores que los 27 que esperábamos", añadió un hombre, al referirse a las proyecciones de los sondeos.

Según la corresponsal de la BBC en Jerusalén, Yolande Knell, los resultados de estas elecciones casi con total seguridad no serán del agrado de Netanyahu.

Image caption La agrupación de centroizquierda del presentador de televisión Yair Lapid podría conseguir hasta 19 escaños.

"El primer ministro convocó elecciones adelantadas y se alió con el partido ultranacionalista Yisrael Beitenu con la esperanza de construir una coalición más fuerte y parece que ha tenido el efecto contrario", apuntó Knell.

Además, la corresponsal destaca la aparición de dos estrellas ascendentes en el panorama político israelí que vienen de diferentes posiciones del espectro político.

Por una parte, el partido de extrema derecha Jewish Home de Naftali Bennett consiguió una docena de escaños, según los resultados preliminares, mientras que la agrupación de centroizquierda del presentador de televisión Yair Lapid podría conseguir hasta 19.

Por el contrario, el Partido Laborista, uno de los más establecidos, parece no haber conseguido recuperar el terreno que ha perdido en los últimos años como se esperaba, según indica Knell.

"Mientras se espera conocer si Netanyahu será llamado a formar gobierno, los resultados de estas elecciones podrían cambiar la dinámica de la política israelí", concluye la corresponsal.

Enfocados en la economía

Image caption Netanyahu aseguró que la prioridad de su gobierno será evitar que Irán obtenga armas nucleares.

Por el momento, todo parece indicar que Netanyahu va camino a asegurarse un tercer mandato en el poder pero con una mayoría reducida y de línea dura.

En el parlamento saliente, el partido de Netanyahu (Likud) y los ultranacionalistas de Yisrael Beitenu tenían 42 escaños de los 120 que tiene el Knesset.

Según los primeros resultados, la alianza Likud-Beitenu obtendría poco más de 30 escaños y Habayit Hayehudi, 12.

El proceso de formar gobierno podría tomar varias semanas.

Netanyahu, de 63 años, ha estado en el poder desde las elecciones de 2009.

Previamente, se desempeñó también como primer ministro durante una legislatura entre 1996 y 1999.

En los últimos años, Netanyahu ha acelerado las construcción de colonias en Cisjordania y Jerusalén Oriental, lo que ha provocado la ira de los líderes palestinos y críticas de los socios occidentales.

Sin embargo, al contrario que en los comicios anteriores, la campaña se enfocó considerablemente en asuntos económicos más que en la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz permanente con los palestinos.

En los últimos meses, se han dado en Israel inéditas protestas contra el alza de los costos de vida y, según una encuesta reciente, casi uno de cada cuatro israelíes vive en la pobreza.

Contenido relacionado