México tiene nuevos ojos para entender el Universo

Hawc
Image caption Las instalaciones pueden detectar los rayos con mayor carga energética jamás captados desde la Tierra.

A unos 4.100 metros de altura, en pleno parque nacional de Pico de Orizaba, en el sur de México, empezaron a funcionar recientemente unos "ojos líquidos" diseñados para capturar rayos de alta energía procedentes del espacio.

El High-Altitude Water Cherenkov Observatory (HAWC) es una especie de telescopio compuesto por 30 detectores o tanques de 7,3 metros de diámetro y 4 metros de alto rellenos de agua, diseñados para filtrar rayos cósmicos y rayos gama.

Estos rayos, difícilmente detectables con instrumentos convencionales, son considerados clave a la hora de revelar algunos de los misterios del Universo.

Captador de partículas

Los rayos cósmicos y los gama son remanentes de grandes eventos cosmológicos, como la explosión de supernovas (el estallido de una estrella) o de núcleos de galaxias. De modo que entender su dinámica podría ser crucial para responder a preguntas sobre como de qué está hecho el Universo o la naturaleza de la gravedad.

En los últimos años, en el mundo de la física se ha desatado un auténtico fervor por atrapar estos rayos de alta intensidad energética. Por eso se están ensayando todo tipo de técnicas, desde laboratorios subterráneos y estaciones en la Antártica hasta complejas instalaciones como el HAWC, ubicado a 120 kilómetros kilómetros de la ciudad de Puebla.

A diferencia del resto, el HAWC es considerado la infraestructura con mayor sensibilidad de captación de este tipo de partículas. Ningún otro instrumento había logrado captar rayos de tan gran intensidad energética, afirman sus propulsores.

Esto es gracias a un sistema diseñado a base de tanques de agua que permiten de algún modo desacelerar la velocidad a la que viajan las partículas en este tipo de rayos, para que puedan ser capturadas por detectores en el fondo de los tanques.

Existen varias estaciones similares en el mundo, como los telescopios Cherenkov Hess en Namibia y Magic en las islas Canarias, que se dedican a procesar estas energías en la atmósfera tan pronto éstas llegan a la Tierra.

Complementarios

Image caption Vista de rayos gama bloqueados por la sombra de la Luna.

Pero según le explicó a la BBC Tom Weisgarber, de la Universidad de Wisconsin-Madison en Estados Unidos y colaborador del proyecto HAWC, mientras éste captura menos de estos eventos en la atmósfera, "puede sondear más en una noche o día".

"Somos complementarios de esos otros instrumentos, pero vemos una gran fracción del cielo", apuntó. "El HAWC no necesita apuntar a una ubicación, no le afecta el Sol, la Luna, el clima o nada, sólo depende de la atmósfera".

HAWC, dicen sus precursores, es capaz de detectar luz de alta energía de 100 TeV, decenas de billones más energética que la luz que nosotros podemos percibir con nuestros ojos.

Una energía de tal intensidad, nos puede dar pistas importantes sobre eventos muy violentos que tuvieron lugar en el cosmos.

Primeros pasos

Las primeras imágenes capatadas por el HAWC fueron presentadas recientemente en un encuentro de la Sociedad Americana de Física. Una de las primeras imágenes presentadas captó rayos gama procedentes del espacio bloqueadas por la sombra de la luna.

No obstante, el telescopio recién está iniciando su misión. Aunque hoy por hoy dispone de 30 detectores, se espera que en 2014 ya cuente con unos 300, convirtiéndose así en una de las estaciones más sofisticadas dedicadas a la investigación en el campo de la llamada astrofísica de partículas.

Se prevé que los primeros 100 ya estén listos en agosto, cuando -según Weisgarber- "realmente seremos capaces de empezar a hacer ciencia interesante".

Siga la sección de tecnología de BBC Mundo a través de @un_mundo_feliz

Contenido relacionado