Otros sobrevivientes de grandes secuestros

Amanda Berry con su hermana
Image caption Tras una década, Amanda Berry se reencontró con su hermana.

Gritos y golpes llevaron a Charles Ramsey a preguntarse lo que sucedía en la casa vecina. Fue entonces cuando tres de las desapariciones de adolescentes más misteriosas de la última década dejaron de serlo.

Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight reaparecieron después de haber permanecido en cautiverio todo ese tiempo en la ciudad de Cleveland, en Estados Unidos.

Sus familiares habían perdido toda esperanza de encontrarlas vivas después de que, sin ninguna explicación, desaparecieran como si se las hubiese tragado la tierra.

BBC Mundo recopiló cuatro casos de menores que, como ellas, lograron sobrevivir a largos cautiverios marcados por el abuso.

Jaycee Dugard

Jaycee Dugard fue raptada en junio de 1991 en las inmediaciones del lago Tahoe, en Estados Unidos, cuando se dirigía a tomar el autobús escolar.

Image caption Durante su secuestro, Jaycee permaneció en el patio de una casa junto con sus dos hijas, fruto de la relación forzosa con su secuestrador.

Tenía 11 años cuando se reportó su desaparición y no se supo nada de ella hasta más de 18 años después.

Durante las casi dos décadas de cautiverio, Jaycee permaneció en el patio trasero de una casa junto con sus dos hijas, fruto de la relación forzosa con su secuestrador, Phillip Craig Garrido.

El caso se destapó cuando Garrido intentó entrar en el campus de la Universidad de Berkeley para repartir folletos de información religiosa acompañado por dos niñas.

Este hecho levantó las sospechas de la policía, ya que Garrido, que ya había sido condenado por abusos sexuales y secuestro en 1971, tenía expresamente prohibido relacionarse con menores.

Citado a declarar, Garrido se presentó en la comisaría acompañado por su esposa, Nancy Garrido. Junto a ellos acudieron dos niñas y otra mujer a la que llamaban "Alissa".

Durante el interrogatorio, Garrido desveló la verdadera identidad de "Alissa", a quien identificó como Jaycee Lee Dugard, y la de sus dos hijas.

Phillip y Nancy Garrido se declararon culpables y fueron condenados a principios de año a 441 años y 36 años de cárcel respectivamente.

Elizabeth Smart

Image caption Durante el cautiverio, el secuestrador no dejó de abusar de Elizabeth por "revelación de Dios".

Un día de marzo de 2003, Elizabeth Smart, que entonces tenía 14 años, se despertó con el roce de un cuchillo en su garganta. Acto seguido, escuchó a un hombre amenazándola con matarla a ella y a su familia si se negaba a irse con él.

Smart permaneció los nueve meses siguientes en cautiverio en la ciudad de Sandy, en Utah, a pocos kilómetros de su casa. Su captor, Brian David Mitchell, había sido contratado por su madre para hacer arreglos en la casa.

Mitchell obligó a Elizabeth a "contraer matrimonio"con él, mediante una ceremonia mormona.

A partir de ese momento y durante nueve meses, Mitchell no dejó de abusar de ella por "revelación de Dios". La adolescente fue liberada nueve meses después, tras ser vista caminando con sus captores a sólo tres kilómetros de su casa.

Mitchell y su esposa Eileen fueron detenidos por asalto, secuestro y acoso sexual, entre otros cargos, y sentenciados a cadena perpetua.

Su caso despertó un gran interés mediático, ya que desde el momento en que se dio a conocer la noticia del secuestro hasta el desenlace final, la opinión pública se mantuvo a la expectativa. De hecho, la historia fue llevada a las pantallas de la televisión.

Shawn Hornbeck

Shawn Hornbeck fue secuestrado en 2002 cuando paseaba en su bicicleta en Missouri, Estados Unidos.

El destino de Shawn se desconoció durante más de cuatro años, hasta que la policía lo encontró mientras buscaba a otro menor, Ben Owen, de 13 años, quien había desaparecido días antes del rescate.

Durante su secuestro, Shawn vivió como el hijo de su secuestrador, Michael Devlin, de 41 años, administrador de una pizzería y quien trabajaba de noche en una empresa funeraria.

Devlin se declaró culpable de secuestro y abuso sexual y fue sentenciado a cadena perpetua.

Natascha Kampusch

La austriaca Natascha Kampusch tenía sólo 10 años cuando fue secuestrada de camino a la escuela.

Image caption A Kampusch no se le permitió salir durante sus primeros años de cautiverio, y estuvo seis meses encerrada en la celda.

Durante más de ocho años estuvo encerrada en el sótano de una casa en un suburbio de Viena, a 2,5 metros de profundidad y sin ninguna ventana.

A Kampusch no se le permitió salir durante sus primeros años de cautiverio, y estuvo seis meses encerrada en una celda. Luego, pudo subir a la casa para lavarse y en los últimos años tenía permiso para salir al jardín.

El secuestrador, Wolfgang Priklopil, un técnico de telecomunicaciones de 44 años, se suicidó lanzándose a la vía de un tren poco después de que ella huyera.

En agosto de 2006 Natascha estaba en el jardín de la casa limpiando el carro de su secuestrador y aprovechó un momento en que éste se distrajo para escapar.

El caso fue descrito como uno de los más dramáticos de la historia criminal de Austria.

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