Del tango al reggaetón: Medellín, capital de los contrastes musicales

J Balvin
Image caption J Balvin es uno de los reguetoneros más conocidos de Medellín.

Cuando uno piensa en Colombia, la asocia con cumbia y vallenato, además de estilos menos conocidos en el exterior como bambuco, pasillo, mapalé, bullerengue, porro y muchos más. ¿Pero reggaetón?

Resulta que Medellín, la segunda ciudad del país y capital del departamento de Antioquia tiene cada vez más emisoras -hasta la fecha suman tres- dedicadas en su totalidad al género que evolucionó en Puerto Rico tras su nacimiento en Panamá, y que sirvió de punta de lanza para popularizar esta música en Sudamérica.

En respuesta a la calurosa acogida de la ciudad al reggaetón, algunos de sus representantes más importantes, como los puertorriqueños Daddy Yankee, Wisin y Yandel, Don Omar y Tego Calderón, entre otros, la han hecho su segunda casa. Medellín también ha producido talento propio, como J Balvin, Reykon y Maluma.

La fiebre ha alcanzado tal punto, que un diario nacional dijo en días recientes que la ciudad se había convertido en "la capital mundial de reggaetón".

El título para algunos en Puerto Rico -donde sólo una radio transmite reggaetón exclusivamente- es, cuando menos, entusiasta. "Es cuestión de percepción", le dice a BBC Mundo el editor de Espectáculos del periódico Primera Hora, Eliécer Ríos.

"Los artistas puertorriqueños van con mucha frecuencia a presentarse allá... y tengo conocimiento de algunos que se han mudado a Colombia", admite, sin embargo.

Paco López, manager de Wisin y Yandel, también quiere matizar. "Sobre eso, no sé, pero te puedo garantizar que es una plaza muy importante para la música urbana", señala a BBC Mundo.

Capital o no, no es la primera vez que este fenómeno ocurre. Medellín fue nombrada la capital colombiana del tango, en la década de 1980 la del rock e incluso ha sido ocasionalmente la de la salsa también. Todos géneros musicales importados.

¿Qué hace de esta ciudad un terreno fértil de la música en Sudámerica y más allá? BBC Mundo lo investigó, a través de un recorrido por los diferentes géneros que han florecido en esa ciudad del occidente de Colombia.

Diversidad y tango

Image caption En Medellín siguen bailando tango y recordando a Carlos Gardel.

La primera impresión podría ser que Medellín sufre un trastorno de personalidad múltiple o de una crisis de identidad, aunque es más apropiado decir que es un reflejo de su riqueza cultural.

"Nosotros los paisas, sobre todo la gente del eje cafetero, no tenemos ni identidad, porque acogemos los ritmos extranjeros", dijo a BBC Mundo Fernando Londoño, un conocido discjockey que popularizó el reggaetón en la ciudad.

Lo cual no quiere decir que Medellín no tenga elementos culturales propios, sino que los adoptados parecen tener más éxito. Su cercanía al litoral pacífico -dos horas y media- le da contacto con la costa, la música de la sabana y el legado de los afrodescendientes. También tiene la parte andina por la cordillera y la herencia española.

El primero de estos géneros "importados" vino a demostrar que las distancias significan muy poco cuando la música "pega": el tango, género compartido por Argentina y Uruguay.

"Carlos Gardel murió aquí porque vino de gira", recuerda a BBC Mundo el musicólogo paisa Carlos Acosta, "porque era una ciudad muy importante a nivel de tango".

Y el hecho de que el "zorzal criollo" falleciera en 1935 en un accidente aéreo en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, terminó de sellar el lazo entre Medellín y el género rioplatense: el barrio Manrique, la calle 45, la Casa Museo Gardeliana, mantienen el legado de quien fuera su más famoso intérprete.

De hecho, primero fue enterrado allí, hasta que sus restos fueron trasladados al cementerio de la Chacarita de Buenos Aires.

Rock, metal y punk

Image caption Juanes dio sus primeros pasos en la música con su grupo Ekhymosis, en Medellín.

Luego vino el rock. Que en Colombia es tan antiguo como el de los Beatles, según afirma Acosta.

"En los 80 se da un fenómeno muy interesante que comienza con Kraken en Medellín y Compañía Ilimitada en Bogotá, las primeras bandas con las que las compañías de discos reconocen que es posible vender una buena cantidad de discos", añade el musicólogo.

Para entonces, un número de disqueras colombianas, que se afincaron primero en la ciudad en los años 50 -Discos Fuentes, Codiscos, Sonolux y Discos FM- estaban en buena posición para acoger el fenómeno del rock en español y abrir las puertas a muchos otros artistas locales.

Eso, de paso, explica que Medellín fuera en un momento "la capital colombiana de la música, porque aquí estaban todas las empresas de discos y por lo tanto estaban todos los artistas que venían a grabar y los autores y compositores", agrega.

Otra ola que se produjo en la década de 1980 fue la del punk y la del metal, esta última con grupos como Ekhymosis, donde tocaba Juan Esteban Aristizábal, más conocido como Juanes.

Hoy en día Juanes, el rockero más famoso de Medellín, es una estrella internacional.

Y llegó el reggaetón

Y entonces ¿como desembocó Medellín en el reggaetón? Acosta menciona aL DJ Londoño como quien lo llevó a Medellín y dice que después del rechazo original, "se impuso en las clases muy populares, entró desde abajo".

Londoño, conocido como "el gurú del sabor", con 20 años de trayectoria de radio en la ciudad, comentó a BBC Mundo que la primera canción que colocó en una emisora fue "una de Daddy Yankee llamada 'Latigazo', seguida de una de Ivy Queen".

En ese entonces era director de la radio Rumba Estéreo, que junto a Tropicana (de la cadena Caracol) y La Mega (de la cadena RCN) son tres emisoras de Medellín especializadas en la llamada música urbana.

"Empezó la locura debido a que los 'pelados' de 14, 15, 16 años, empezaron a traer canciones que yo no sabía de dónde aparecían", afirma.

Fue así como se comunicó "con Tego Calderón, Daddy Yankee, Wisin y Yandel, don Omar, y así empezó la avalancha que en un principio causó mucha controversia porque la música de reggaetón era mucha tiradera, mucho sexo, y los adultos consideraban que era muy obscena y vulgar".

Londoño viajó a Puerto Rico, "donde encontré que llevaban más de 15 ó 20 años bregando con esa música, pero internacionalmente no pasaba nada".

Y explica su éxito en Medellín: "El público de Antioquia, los paisas, cuando se le pega algo, lo magnifica. Pasó lo mismo con el tango, la ranchera, la salsa".

"Yo lo único que hice fue colocar las canciones", señala Londoño, "pero lo que más influyó en que se expandiera fue que los adultos lo rechazaron y los jóvenes, por llevarles la contraria, lo acogieron".

¿De qué será "capital" la próxima vez?

Image caption El "Latigazo" de Daddy Yankee fue el primer éxito de reggaetón en Medellín.

"La ciudad de Medellín es melómana, aquí nos gusta de todo, pero las emisoras tienen mucha influencia en los oyentes, porque en nuestro medio la radio todavía sigue siendo más fuerte que la televisión y el internet, así que es para donde tiremos nosotros que estamos en la radio", dice Londoño.

"Lo que tengo pensado es hacer una visita a Brasil, escudriñar un poco sobre la samba, porque son cosas que no se han tocado mucho acá en Colombia", anticipa. "Y a Argentina, donde tienen una cumbia un poco diferente a la colombiana".

"A mí lo que me ha gustado es hacer fenómenos y mover masas. Teniendo una buena emisora y un buen apoyo empresarial podemos hacer cualquier fusión, cualquier locura, como una vez que hicimos el ranchenato, que era fusionar rancheras con vallenato".

Nuevos ritmos, pronto en Medellín.

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