Arab: la polémica mascota que causó la indignación de los musulmanes

La mascota Arab de la escuela de secundaria del Valle de Coachella
Image caption La mascota Arab ha desatado la indignación de la comunidad musulmana en EE.UU.

Las escuelas en Estados Unidos suelen contar con mascotas que simbolizan a sus equipos deportivos. En muchos casos tienen forma de animales -como perros, gatos, tigres o leones- pero en otros representan a minorías raciales, lo que desde hace años es objeto de controversia.

La polémica más reciente ha surgido en la escuela de secundaria del Valle de Coachella, en el sur de California, cuya mascota -conocida como Arab (árabe) y que representa a un hombre de piel oscura con una nariz grande, una barba espesa y la cabeza cubierta con la tradicional kufiyya- ha desatado la indignación de la comunidad musulmana en el país.

El Comité Árabe-Estadounidense contra la Discriminación (ADC, por sus siglas en inglés) ha acusado a la escuela de reforzar "estereotipos discriminatorios" con su mascota y ha exigido que sea retirada.

Mientras, desde el centro educativo se defienden asegurando que la mascota -que lleva siendo utilizada desde los años 20 del siglo pasado y que anima los encuentros deportivos acompañada de una bailarina de la danza del vientre- es un motivo de orgullo para la escuela y con ella no se busca menospreciar a nadie.

Por el momento la controversia no ha sido resuelta, aunque el ADC está trabajando con los responsables de la escuela para ver qué cambios se le pueden hacer a la mascota o incluso si acaban prescindiendo de ella.

Trabajo conjunto

"Los responsables del centro han tenido en cuenta nuestras preocupaciones. Esperamos que al final la escuela se deshaga de una imagen que consideramos representa un estereotipo negativo de nuestra comunidad", le dijo a BBC Mundo Abed Ayoub, director de asuntos legales y políticas del ADC.

"Siempre que se intenta caracterizar a un grupo étnico es peligroso ya que es muy probable que se acabe ofendiendo a algunas personas. Confiamos en que tengan en cuenta que la mascota representa una caricatura que ofende a millones de árabes estadounidenses", señaló Ayoub.

En declaraciones a BBC Mundo, el superintendente de la escuela, Darryl Adams, aseguró que la polémica les tomó por sorpresa y que nunca tuvieron la intención de ofender a nadie.

"Junto al ADC hemos formado un comité para estudiar diferentes alternativas para la mascota y una vez este nos dé sus recomendaciones, se las pasaremos al consejo escolar y al ADC para que las estudien y encontremos una solución", explicó.

Según Adams, el proceso podría demorarse todavía uno o dos meses y no descartan que la mascota no sólo cambie de imagen -haciendo que luzca un gesto menos amenazador- sino también de nombre.

Sea cual sea el resultado final, en las últimas semanas en la prensa local han hecho hincapié en que el origen de la mascota Arab tiene que ver en parte con la conexión histórica del Valle de Coachella con Medio Oriente.

Los medios destacan que en la zona uno de los cultivos más tradicionales es el de los dátiles y que desde hace décadas cuentan con la presencia de una importante comunidad de origen libanés. Además, recuerdan que en el área hay localidades cuyos nombres tienen influencia árabe, como Mecca u Oasis.

En cualquier caso, nada de esto convence al ADC y a otros grupos, que consideran que el aspecto de Arab es inaceptable.

Mascotas y símbolos "deningrantes"

La polémica causada por la mascota de la escuela de Coachella está lejos de ser aislada. Desde hace años, en EE.UU. numerosas organizaciones que defienden los derechos de minorías -especialmente de los nativos americanos- vienen denunciando la utilización por parte de equipos deportivos de mascotas que, según aseguran, son denigrantes y refuerzan estereotipos.

Image caption En los últimos meses se ha intensificado la presión para que los Redskins (pieles rojas) cambien de nombre.

En los últimos meses se ha intensificado la presión de grupos que representan a tribus originarias del actual territorio de EE.UU. sobre los responsables del equipo de la NFL de los Redskins (pieles rojas) de Washington para que cambien de nombre y de logotipo.

El propio presidente Barack Obama aseguró en octubre en una entrevista que si él fuera el propietario de los Redskins consideraría la posibilidad de cambiar el nombre.

Además, en estados como Oregón o Wisconsin se han adoptado normativas con las que se pretende obligar a que los equipos modifiquen sus elementos representativos en caso de que se determine que ofenden a una minoría.

"Este tipo de imágenes fueron adoptadas a principios del siglo XX como una manera de promocionar a los equipos y se inspiraron en estereotipos culturales provenientes de una variedad de grupos étnicos y raciales", le explicó a BBC Mundo Ellen J. Staurowsky, profesora del departamento de estudios deportivos la Universidad Drexel, en Filadelfia.

Según Staurowsky -quien lleva más de dos décadas estudiando el fenómeno de las mascotas- muchos de los argumentos que se utilizan para justificar este tipo de imágenes hacen referencia a que con ellas se busca honrar a un grupo étnico en particular, lo que en su opinión no es cierto.

"Cuando se mira bien lo que hay detrás de estas imágenes se ve que lo que realmente se pretende es fomentar las rivalidades e infundir miedo en los equipos rivales", señala.

Staurowsky apunta que el movimiento que empezó a cuestionar el uso de estos símbolos surgió en EE.UU. en los años 60 coincidiendo con la lucha por los derechos civiles, que incluía la defensa de los derechos de los nativos americanos.

Imágenes respetuosas

Image caption Desde la escuela de secundaria del Valle de Coachella aseguran que no querían ofender a nadie.

La experta cree que casos como el de la escuela del Valle de Coachella "demuestran que todavía hay mucho que aprender".

"Desde una perspectiva educacional es problemático que quieran conservar estas mascotas ya que las escuelas deben ser lugares seguros para todos los estudiantes y lo ideal es que a los jóvenes se les enseñe a aceptar las diferencias y a ser receptivos al entendimiento", asegura Staurowsky.

En cualquier caso, Staurowsky considera que las cosas están cambiando, ya que desde hace décadas ningún equipo deportivo profesional ha adoptado una mascota que represente a una minoría racial.

Yasmin Nouh, coordinadora de comunicación de la oficina de Los Ángeles del Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses (CAIR, por sus siglas en inglés) cree que las mascotas étnicas "están bien siempre que presenten una imagen respetuosa y no refuercen estereotipos negativos".

"En el caso de la escuela de Coachella la mascota Arab es una representación muy típica de los árabes que se da en Occidente, con una nariz en forma de gancho y un aspecto brutal. Es ofensivo y demuestra poca sensibilidad", aseguró Nouh en conversación con BBC Mundo.

"Ya sean árabes, noruegos o griegos, las mascotas étnicas están bien siempre que respeten a la cultura que se está representando. La demografía de EE.UU. está cambiando y cada vez hay más diversidad y eso debe conllevar más respeto para las comunidades minoritarias", conluyó Nouh.

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