ETA hace un gesto hacia la entrega de armas

Media playback is unsupported on your device

Dos militantes enmascarados de ETA están de pie, detrás de una mesa en la que se exhiben algunas de las armas, para que sean inspeccionadas por miembros de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), que sigue de cerca el proceso de paz en el País Vasco.

Eso es lo que se ve en el video que acompaña esta nota, que fue entregado de forma exclusiva a la BBC en Londres por un intermediario que actuaba con el total respaldo de la CIV.

Las imágenes del video fueron grabadas por ETA en un lugar secreto. Se cree que las armas que hay sobre la mesa son una pequeña parte del arsenal del grupo separatista vasco.

A su lado hay dos miembros de la CIV, Ram Manikkalingam, de Sri Lanka, y Ronnie Kasrils, un exlíder guerrillero de sudáfrica.

Se los ve firmando lo que parece ser un inventario.

La CIV dijo que puso una pequeña parte del arsenal de ETA bajo sello.

Y que ETA ha iniciado el proceso de poner sus armas fuera de uso.

El grupo de observadores espera que esto marque el inicio del completo desarme de ETA.

Las armas

Derechos de autor de la imagen Getty
Image caption La principal demanda actual de ETA es la de la situación de sus presos.

Las armas que se ven en el video incluyen lo que parece ser un rifle de asalto con dos cargadores, una pistola semiautomática y dos revólveres.

También hay siete bolsas de plástico, cada una con etiquetas que señalan que contienen medio kilogramo del explosivo Pentrita.

Además hay lo que parecen ser tres misiles antitanque, pero sin lanzador, y detonadores y temporizadores.

Los verificadores consideran que esta es una pequeña parte del arsenal de ETA.

Pero señalan que lo que cuenta es el gesto simbólico de el grupo separatista participando de lo que parece ser una acto de desarme.

Reacción

"Sólo vale el desarme y la disolución para hablar del fin de ETA". Esta fue la reacción, en octubre de 2011, del sector más escéptico ante el anuncio de la organización separatista vasca del cese de la actividad armada.

Casi dos años y medio más tarde, el proceso dio un nuevo giro con la presentación de este video.

El aterrizaje de los miembros de la CIV en Bilbao la jornada el jueves creó revuelo y generó expectación entre los diversos partidos políticos, sindicatos y demás agentes sociales, quienes han expresado su confianza en que el anuncio hecho este viernes marque un punto de no retorno hacia la paz.

Sin embargo, no todos coinciden en este optimismo: el gobierno español, que no respalda el trabajo de la Comisión, se mantiene receloso.

Así, el ministro del Interior de España, Jorge Fernández Díaz, reconoció como positivo el gesto de ETA pero, desde París, advirtió que el gobierno no está dispuesto a "contribuir a la teatralización de las iniciativas que hace sistemáticamente la banda armada".

Tensión dialéctica

En todo caso, el compromiso del grupo con el fin de la violencia se ha cumplido desde octubre de 2011, y el tema que protagoniza los encuentros y desencuentros en la cuestión etarra es la situación de los presos, quedando la demanda de soberanía e independencia del País Vasco en un segundo plano.

En estos dos años y cuatro meses, ETA ha difundido diez comunicados, la mayoría de ellos dirigidos al gobierno de España y de Francia para pedir el establecimiento de un "diálogo directo sobre las consecuencias del conflicto vasco".

El grupo ha reiterado en sus diversas comunicaciones su decisión de poner fin a la vía armada pero ha lamentado la falta de respuesta por parte de las autoridades españolas y francesas.

Por su parte, el gobierno español -con la colaboración de Francia en algunos casos- ha continuado con la persecución policial sobre los miembros de la organización y ha subrayado que no abordará la cuestión del acercamiento de presos como un colectivo sino que estudiará los casos de forma individual.

Uno de los acontecimientos más destacados de los últimos meses ha sido el fallo de la Corte Europea de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo, Francia, que revocó el pasado octubre la llamada doctrina Parot, con lo que varios miembros del grupo armado han salido en libertad.

Lea: La sentencia que da luz verde a la excarcelación de miembros de ETA

Un grupo de estos presos liberados dijo en rueda de prensa el pasado 4 de enero que acepta "toda su responsabilidad en lo relativo a las consecuencias del conflicto". Para el gobierno de Mariano Rajoy, la declaración fue insuficiente puesto que no hubo petición de perdón a las víctimas.

Una semana más tarde, convocadas por el Partido Nacionalista Vasco y Sortu, miles de personas salieron a la calle en Bilbao para mostrar su solidaridad con los presos de la banda y para exigir el acercamiento de quienes están detenidos en centros muy alejados del País Vasco.

En este marco de tensión dialéctica, la presencia de los verificadores internacionales vuelven a abrir la puerta a la creencia de que la paz está más cerca.

Contenido relacionado