¿Se desgasta el apoyo a Rafael Correa en Ecuador?

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Image caption El presidente ecuatoriano consideró los resultados un revés, no una derrota.

Un importante revés sufrió el partido de Rafael Correa este domingo en las elecciones de alcaldes y prefectos en Ecuador. Así lo señalan críticos del gobierno y lo admite el oficialismo. Lo que aún muchos discuten es si los resultados de estos comicios implican un desgaste en el apoyo ciudadano al propio mandatario.

Tras nueve elecciones ganadas en el pasado, el oficialista Alianza País perdió este 23 de febrero la carrera por la alcaldía en Quito, Guayaquil y Cuenca, las ciudades más grandes de Ecuador, así como en otras urbes del país, como lo van confirmando los datos oficiales de los comicios.

El presidente Correa ha admitido un "revés" electoral, pero no califica a la jornada electoral como una "derrota". La noche del domingo, el mandatario señaló que su movimiento sigue siendo el de mayor presencia nacional y resaltó que el oficialismo finalmente obtendrá un amplio número de prefectos y alcaldes al interior del país.

"Qué bueno que hayamos tenido este remezón", dijo Correa, tras anotar errores de su agrupación durante la campaña, como el caer en el "sectarismo" al no concretar alianzas con sectores afines en varias provincias.

En cualquier caso, para Correa es equivocado considerar que estas elecciones seccionales reflejan un voto en contra del gobierno. "Una cosa es lo local, otra cosa es lo nacional. Es una lógica totalmente distinta", sostuvo el mandatario, al asegurar que "el proyecto nacional tiene un inmenso apoyo".

Sin embargo, varios analistas coinciden en que fue el propio mandatario quien durante la campaña electoral vinculó las elecciones seccionales con el futuro de su llamada "revolución ciudadana", al reiterar que un resultado negativo, especialmente en Quito, podría poner "en peligro el proyecto" político.

Local vs. nacional

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Image caption Mauricio Rodas fue elegido alcalde de Quito, derrotando al oficialista Augusto Barrera.

Julio Echeverría, catedrático de la Universidad Central del Ecuador, dice a BBC Mundo que si bien lo nacional y lo local representan dimensiones distintas de la política, el presidente se contradice frente a lo que fue su "presencia avasallante" en la campaña para el gobierno local.

"La política nacional intentó sobreponerse sobre la especificidad de la política local -en este caso de Quito- y eso enervó los sentimientos de autonomía que ha venido caracterizando siempre a la capital respecto del gobierno central", señala el analista político.

Durante la campaña electoral, especialmente en el tramo final, el mandatario tuvo intensa actividad en Quito, escribió dos cartas públicas a los quiteños pidiendo el respaldo al candidato oficialista a la reelección Augusto Barrera, e incluso realizó en el centro de la ciudad su acostumbrado programa sabatino a un día de los comicios y en medio del periodo de silencio electoral que establece la normativa ecuatoriana.

Ya a nivel nacional, por varias ocasiones el presidente Correa pidió a la Asamblea Nacional licencia de su cargo para dedicarse a recorrer el país junto con sus candidatos, mientras en cada ciudad se veían grandes afiches propagandísticos donde aparecían los postulantes oficialistas junto a la figura del mandatario.

"Doble derrota"

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Image caption Unos 11 millones de ecuatorianos estaban facultados para votar el domingo.

Esta alta exposición del presidente Correa durante la campaña electoral lleva al analista político Jorge León a señalar a BBC Mundo que el domingo se produjo en Ecuador una "doble derrota" para el oficialismo.

"Es una derrota para Alianza País, pero también para el primer promotor de la campaña: Rafael Correa", manifiesta León.

El analista sostiene que incluso el triunfo en Quito del candidato a la alcaldía por la alianza Suma-Vive, Mauricio Rodas, tiene en gran parte que ver con "un voto de rechazo y contestatario a Correa y a Alianza País, más que una adhesión total a Rodas".

No obstante, León señala que tampoco se puede hablar de una amplia caída en la popularidad nacional del presidente Correa, quien mantiene un amplio liderazgo. De allí que sostiene que mucho dependerá de la capacidad política que tengan tanto el oficialismo como la oposición de aquí a 2017, cuando se desarrollen elecciones presidenciales en Ecuador.

En el oficialismo y la oposición

Y precisamente en sectores del oficialismo y la oposición, varios análisis de los resultados de los comicios seccionales no dejan de hacer referencia al papel jugado por el presidente Correa en la campaña.

Ximena Ponce, asambleísta oficialista y miembro de la Directiva Nacional de Alianza País, comenta a BBC Mundo que el presidente Correa mantiene una figura de liderazgo y señala que el mandatario "tiene el protagonismo que le da su talla política y que se lo ha ido ganando en el ejercicio de su gobierno".

De su lado, el virtual alcalde reelecto de Guayaquil, el opositor Jaime Nebot, no dudó en su discurso de triunfo en señalar que ha vencido "al verdadero y único candidato, al presidente de la República".

El tiempo y las acciones políticas de unos y otros dirán cuánto finalmente influirán los resultados de este domingo en la popularidad y credibilidad del presidente Correa y su proyecto político.

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