El mayor productor de petróleo del mundo, rodeado de yihadistas

Arabia Saudi Derechos de autor de la imagen Reuters

A lo largo de la extensa y desierta frontera de Arabia Saudita con su vecino Irak, los guardias del Ministerio del Interior tienen muchas razones para estar alerta.

ISIS, el ejército yihadista bien armado y con amplios recursos ha tomado control de la mayor parte del oeste iraquí, y ahora está efectivamente a las puertas del reino.

Casi la mitad de la frontera de 900 kilómetros entre ambos países limita con la provincia iraquí de Anbar, donde el Estado Islámico puede mover a sus hombres de un lado al otro casi con absoluta libertad.

Arabia Saudita puede no estar aún en la mira del grupo, pero los funcionarios sauditas temen que solo se trate de una cuestión de tiempo.

Se cree que muchos de los más violentos guerrilleros de ISIS son de origen saudita y, eventualmente, podrían regresar a casa, radicalizados y brutalizados por el conflicto.

El rey Abdalá ha ordenado "todas las medidas necesarias para asegurar el reino de grupos terroristas u otros que puedan ser una amenaza para la seguridad de la patria".

¿Pero cuán vulnerable es Arabia Saudita, el mayor productor y exportador de petróleo del mundo, a un ataque de ISIS?

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Fronteras con Irak y Yemen

Su frontera norte es en gran parte segura.

Desde 2006 ha reforzado su barrera de terraplenes de arena por un sistema más complejo de cercas altas que culminan en alambres de púa, caminos de acceso rápidos para patrullas, puestos de observación y franjas al descubierto, apoyado todo por bases militares.

No es inexpugnable pero presenta para cualquiera que quiera infiltrarse más obstáculos que la indefinida frontera que separa Irak de Siria, la misma que fue destrozada fácilmente por la ofensiva de ISIS el mes pasado.

Cuando visité los cuarteles del Ministerio del Interior en Riad el año pasado, el vocero del ministro, el mayor general Mansour al Turki, me mostró los modelos a escala de las defensas de su frontera con Irak.

El funcionario se mostró relajado con ellas, en comparación con la frontera montañosa con Yemen en el sur, donde varios guardias fronterizos han muerto al intentar detener a traficantes de drogas y de armas, migrantes económicos e infiltrados del grupo Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP, por sus siglas en inglés).

Pero con los yihadistas "versión al Qaeda" activos en el norte y en el sur, Arabia Saudita se encuentra de alguna manera como el jamón del emparedado, atrapado entre dos peligros.

Para los sauditas, la situación es lamentablemente muy similar a la que vivieron una década atrás.

Irak estaba en pleno torbellino tras la invasión liderada por Estados Unidos y el desmantelamiento de su gobierno central, lo que atrajo a jóvenes sauditas que creían que era su deber religioso cruzar la frontera para pelear una guerra santa o yihad en suelo iraquí.

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Saudíes en la yihad

Incluso hoy, a pesar de las fatuas o pronunciamientos aprobados por el gobierno que lo prohíben, varios sauditas han cruzado hacia Siria e Irak para unirse a ISIS.

Acentos propios de este país se han escuchado en algunos de los videos del grupo donde se muestra la ejecución a sangre fría de iraquíes capturados.

Para las autoridades sauditas, yihadistas regresando a su país representan una potencial amenaza a la seguridad nacional.

Dicho esto, hay que aclarar que muchos de los que sobrevivan a los combates pueden elegir quedarse en el territorio controlado por ISIS o buscar un camino hacia Yemen para unirse a AQAP.

¿Están los sauditas detrás del éxito de ISIS?

"Uno cosecha lo que siembra", parece ser el mensaje de los iraníes y de sus aliados en el gobierno iraquí, culpando a Riad por las victorias militares de ISIS.

Esta semana, el parlamentario iraní Mohamed Asafari dijo que "el apoyo de Arabia Saudita a grupos terroristas, incluyendo ISIS, es un plan que eventualmente se volvería en contra del propio país".

"Arabia Saudita es el apoyo espiritual, ideológico y material de ISIS y el rey saudita le había entregado la misión especial a su exjefe de inteligencia de respaldar a ese grupo", añadió el parlamentario.

Totalmente falso responde Riad, que culpa al primer ministro iraquí, Nouri al Maliki, por inadvertidamente permitirle a ISIS capturar tanto territorio gracias a su política de marginación de los iraquíes sunitas.

¿Quién financia a ISIS?

Image caption Muchos se preguntan si los sauditas financian a ISIS.

Sin embargo, las autoridades saudíes no niegan que un exgeneral de inteligencia retirado, el príncipe Bandar bin Sultan bin Abdul Aziz Al Saud, empleó una gran cantidad de tiempo y dinero intentando formar un ejército rebelde suní efectivo en Siria para combatir el régimen de Bashar al Asad, apoyado por los chíitas.

A todos los efectos, sus esfuerzos han fracasado. El presidente Asad continúa arraigado en las principales áreas y en el dinámico conflicto sirio los saudíes no siempre han sido capaces de prevenir que su apoyo material caiga en las manos de los yihadistas del ISIS.

¿Entonces, cuál es la fuente de financiación de esa organización?

"No somos nosotros", dice el gobierno saudí. Pero está ampliamente aceptado que la fortuna privada de adinerados de individuos de ese país ha sido enviada al ejército yihadista.

¿Por qué? Porque como suníes salafistas se sienten ofendidos por la creciente influencia de Irán y sus alíados chiítass en la región.

Durante décadas, Irak fue liderado brutalmente por los suníes bajo el régimen de Sadam Hussein.

La invasión encabezada por Estados Unidos en 2003 cambió todo eso y llevó a un gobierno dominado por chíitas en Bagdad, para el agrado del archirival de Arabia Saudita, Irán.

Entonces, algunos saudíes ven a ISIS no como un sanguinario grupo de terroristas fuera de control sino como una fuerza disciplinada que salvaguarda los derechos de los suníes de la región, una especie de baluarte contra Irán y sus "heréticos" aliados chíitas.

Pero un estudio estadounidense recientemente publicado encontró que, en los registros sorprendentemente bien documentados de ISIS, menos del 5% de sus ingresos provenían de donaciones del extranjero.

En cambio, la mayoría de ellos venían de extorsiones locales, secuestros e "impuestos" no oficiales de áreas bajo su control en Siria e Irak.

Desde el pasado mes de junio, también tienen acceso a más de US$420 millones en efectivo de bancos saqueados de Mosul.

ISIS es quizás en estos momentos la organización mejor financiada y la milicia más formidable, así que los países de la región tienen motivos para estar preocupados por cuál será la próxima nación a la que lleguen.

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