¿Puede la meditación cambiar nuestro cerebro?

Semanalmente, la revista BBC Focus resuelve algunas dudas de sus lectores. A continuación, una selección de sus respuestas para curiosos.

¿Puede la meditación cambiar nuestro cerebro?

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Sí. Y esos cambios pueden ser tanto al corto plazo, durante la meditación misma, como al largo plazo, tras años de practicarla.

Todas las formas de meditación incluyen entrenar la atención. La meditación "abierta" implica prestarle la misma atención a todo, sin juzgar o distraerse.

La meditación "cerrada" o "concentrativa" conlleva prestarle atención intensa y fija a una sola cosa, como a la respiración, a un sonido o a un sentimiento.

En línea con esto, los escáneres de cerebro muestran un incremento de la actividad en partes de la corteza frontal asociadas con control atencional y con otras áreas, dependiendo del tipo de meditación.

Las respuestas emocionales también resultan afectadas y hay registro de un incremento de la actividad en los circuitos subyacentes a las emociones positivas y al control de emociones.

Estudiar los efectos al largo plazo es más difícil, ya que los resultados deben medirse tras años de meditación y la gente que aprende a meditar y persevera en ello es distinta a la gente que lo hace en un contexto de corto plazo.

Con todo, los datos sugieren que la meditación a largo plazo muestra más actividad coherente a través de distintas áreas del cerebro y que éste envejece más lento.

¿Por qué a los niños no les gustan los vegetales?

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Nuestros ancestros evolutivos tuvieron que convivir con muchas plantas tóxicas y desarrollaron un gen que hace que las toxinas de estas plantas sean amargas al gusto, para disuadirnos de comerlas.

Los niños probablemente desarrollaron una aversión más fuerte a los alimentos amargos, ya que no han aprendido todavía a distinguir las plantas peligrosas.

Recién a los 20 años aprendemos qué plantas son seguras y perdemos la mitad de nuestros receptores de gusto, haciendo que los vegetales sepan menos amargo.

¿Pueden los sonidos influenciar nuestros sueños?

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Sí. Mucha gente ha soñado con la campana de una iglesia o una sirena de bomberos sonando y cuando se despiertan se dan cuenta de que lo que escuchaban era la alarma del despertador.

A veces los sueños parecen avanzar gradualmente hacia sonido final, como por ejemplo soñar con que se camina hacia la iglesia o que uno está atravesando una ciudad en llamas mientras llegan los bomberos.

Esto puede parecer imposible o incluso paranormal, pero probablemente ocurre cuando el cerebro trata de construir una historia al despertar a partir de un montón de fragmentos de sueños revueltos.

Llaves con goteras, voces distantes y ruidos de tráfico también suelen afectar el contenido de los sueños.

En experimentos recientes miles de personas usaron una aplicación que reproduce sonidos de diferentes lugares mientras dormían.

Aquellos que escucharon sonidos de la naturaleza fueron proclives a reportar sueños de vegetación y flores, mientras los que seleccionaron sonidos de playa soñaron más con vacaciones en el sol.

Los alérgicos a la penicilina, ¿pueden comer queso azul?

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El antibiótico de la penicilina está hecho del hongo Penicillium chrysogenum. Los quesos azules usan el Penicillium para crear las venas azules, pero de otra cepa: la P. roqueforti.

Además en el queso se utiliza todo el hongo, no sólo un extracto de penicilina.

Es posible ser alérgico al medicamento y poder comer queso con impunidad, a pesar de que hay gente que es alérgica a ambos.

Vale la pena destacar que sólo 20% de la gente que cree que es alérgica a la penicilina realmente lo es.

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