El desafío de ser solidario por 24 horas

NIñas en India. Derechos de autor de la imagen MEHUL JINDAL
Image caption Varios casos de violaciones en India han causado gran preocupación sobre la falta de educación sexual.

Con 260.000 estudiantes, un curso online sobre psicología social de la Universidad Wesleyan de Estados Unidos es considerado el curso más popular del mundo.

El proyecto final es pasar 24 horas del modo más solidario posible. ¿Quién ganó?

Un día el año pasado la doctora Balesh Jindal entró en una escuela cerca de la clínica rural en la que trabaja, próxima a Nueva Delhi y le enseñó a 2.000 niñas cómo protegerse del abuso sexual.

Sus charlas le abrieron otro campo de trabajo y pronto se vio atendiendo a niñas y a sus madres, y enseñando a niños de estratos bajos a respetar a las mujeres.

La doctora está allanando el camino para las mujeres de India, donde varios casos de violaciones han causado gran preocupación sobre la falta de educación sexual.

Lea: ¿Por qué India trata tan mal a sus mujeres?

Pero la doctora Jindal dice que fue un curso online, gratuito, abierto a cualquiera y enseñado desde el otro lado del mundo, lo que le dio el ímpetu para acercarse a aquella escuela.

Era una estudiante de un curso masivo en línea y abierto (Mooc por sus siglas inglesas) en psicología social a cargo del profesor Scott Plous de la Universidad Wesleyan en Connecticut, EE.UU.

Es ofertado en la plataforma Coursera, fundada por académicos de la Universidad de Stanford, que ahora tiene casi 10 millones de estudiantes registrados.

Con 260.000 estudiantes, se cree que es el curso más popular del mundo.

"Día de compasión"

Derechos de autor de la imagen WESLEYAN UNIVERSITY
Image caption Tras ser proclamada campeona, Jindal le dio el dinero a la Escuela Internacional Tagore, en Nueva Delhi.

Al final de las siete semanas de clases, a los participantes se les pide que completen "un día de compasión", que es una competición para ser el alumno más solidario en un período de 24 horas.

Los ganadores reciben US$1.000 para ser donados a una causa de su elección. El año pasado conocieron al Dalai Lama.

La decisión sobre quién es el estudiante más solidario es tomada por el resto de alumnos.

"Yo nunca lo llamé compasión. Pero sabía que estaba haciendo algo bueno", dice Jindal.

"Cuando llegó el día compasivo, nunca pensé que tendría posibilidades. Para mí era solo rutina".

Dice que quería hacer algo sobre la desigualdad en su país pero no sabía cómo, y esa competición le inspiró para acercarse a la escuela.

Muchas de las niñas con las que habló habían sido abusadas, pero nunca se lo habían dicho a nadie.

"Ninguna se lo quiere decir a sus padres", dice. "Piensan que es su culpa".

Lea: La pistola para ayudar a las mujeres de India a defenderse de abuso sexual

Tras ser proclamada campeona, Jindal le dio el dinero a la Escuela Internacional Tagore, en Nueva Delhi.

Dice que el curso ha cambiado su vida.

"Mejores personas"

El curso empezó el año pasado y requiere entre cuatro y ocho horas de trabajo a la semana.

El profesor Plous enseña a través de una cámara web. En sus lecciones muestra imágenes de video con experimentos psicológicos y concursos.

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Image caption Los ganadores del "día de la compasión" reciben US$1.000 para ser donados a una causa de su elección.

Como parte del curso, los estudiantes hablan sobre distintos problemas, como por ejemplo la desigualdad de género en sus propios países.

El día de la compasión, un estudiante, que trabaja como entrenador personal, intentó recaudar un dólar por cada flexión que hiciera. Consiguió US$6.000, que donó al Ejército de Salvación.

Otro estudiante en Londres, Kellie Gillespie, invitó a un indigente con el que se cruzaba a menudo a una taza de té y conversación.

En la charla se enteró de que el indigente había abandonado su casa tras una riña cuando era solo un adolescente. Al final, Gillespie consiguió su permiso para llamar a casa del hombre.

Su madre se alegró de saber que su hijo estaba vivo. Gillespie le pagó el billete de autobús de vuelta a casa para reunirse con su familia.

"No importa quién eres, o qué haces", dice Plous.

"No tienes que ser un doctor o dedicarte a la enseñanza. Cualquiera puede pensar a qué se dedica y si tiene suficiente dedicación pueden marcar la diferencia en solo 24 horas", añade.

El profesor dice que le pide a sus alumnos que piensen en la persona que fueron durante ese período de 24 horas y se pregunten si prefieren a esa persona para "romper las barreras" entre su versión solidaria y su versión de todos los días.

Los cursos masivos online son especialmente populares en EE.UU. y se considera que están abriendo el acceso a la educación.

"Nos permite distanciarnos de ese modelo que considera que la enseñanza se acaba cuando eres un veinteañero", dice Daphne Koller, presidente de Coursera.

"Creo que es verdaderamente emocionante que la gente esté tomando cursos online no solo para conseguir un mejor trabajo o una promoción sino para intentar convertirse en mejores personas".

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