¿Cerró el año Obama con su capital político al alza?

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Image caption En la conferencia de prensa antes de su receso, prácticamente todos estaban de acuerdo en que el presidente mostró su resolución al condenar la decisión de Sony de no exhibir su película "The Interview".

En la conferencia que dio ante la prensa antes de irse de vacaciones a Hawái, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lució una radiante sonrisa, pero el año que acaba fue duro para él.

Su partido, el Demócrata, cayó derrotado en las elecciones de medio término al perder el control del Senado. Ahora en los dos años que le restan de mandato a Obama, los republicanos tendrán el control de las dos cámaras.

Esos comicios se produjeron después de meses de críticas tras la defectuosa puesta en marcha del sitio en internet de Obamacare, la reforma de salud que promovió el presidente, así como el ascenso del autodenominado Estado Islámico, el grupo yihadista radical.

Muchos creían que lo que nos esperaba a partir de noviembre iba a ser un presidente cansado y abatido.

Pero desde la derrota severa en las urnas, sin embargo, hemos visto algo distinto.

En la conferencia de prensa antes de su receso, prácticamente todos estaban de acuerdo en que el presidente mostró su resolución al condenar la decisión de Sony de no exhibir su película "The Interview" ante las amenazas de piratas informáticos que posiblemente estén ligados a Corea del Norte.

Esa comparecencia se produjo tras una serie de acciones de gran calado de la Casa Blanca.

En los últimos dos meses, Obama anunció una reforma del sistema migratorio que ofreció protección a millones de inmigrantes indocumentados, firmó una ley que reducirá las emisiones de carbono de las plantas de energía y fábricas y acabó con más de 50 años de ruptura con Cuba al anunciar la normalización de relaciones.

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En el tercer trimestre del año la economía estadounidense creció al mayor ritmo de los últimos 11 años, un 5%, tras una revisión del inicialmente estimado 3,9%.

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Image caption La economía de EE.UU. creció un 5% en el último trimestre, más que en los últimos 11 años.

"Entonces, ¿cómo han ido las cosas para nuestro aburrido, hastiado y despreocupado presidente?", pregunta Kevin Drum, de la revista Mother Jones, identificada con posiciones de izquierda. "Ha actuado muy entusiastamente, con mayor energía y entregado a su trabajo, diría yo".

Drum también se refiere a lo que él observa como otros aciertos, menos visibles, de Obama. En los últimos dos meses, las sanciones financieras a Rusia han hecho mella en la economía rusa.

A pesar de las recurrentes críticas opositoras a Obamacare, el número de personas que se ha inscrito al sistema está por encima de los objetivos fijados.

Acción, reacción

Pero no todo el mundo lo reconoce. Rick Moran, de la revista conservadora The American Thinker, dice que las victorias a las que se refiere Drum supusieron un gran costo y no han sido a menudo eficaces.

Por ejemplo, escribe Moran, las sanciones occidentales no son lo que está lastrando a la economía rusa. En realidad, explica, el país ya se encaminaba hacia la recesión antes de que las sanciones fueran aprobadas.

El principal problema en Rusia hoy es que el precio del petróleo va en caída libre.

En cuanto a la reducción de las emisiones de carbono, Moran dice que el plan es muy costoso y mejorará muy poco la calidad del aire.

"Supongo que si te esfuerzas puedes ver el lado positivo", escribe. "Alguien debería sugerirle a Kevin Drum que siga excavando. Al final encontrará algo".

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Image caption En los últimos dos meses, las sanciones financieras a Rusia han hecho mella en la economía rusa, observa Kevin Drum.

John Avlon escribe para la web The Daily Beast que Obama está cambiando su táctica al pasar a la ofensiva. En lugar de reaccionar a las ideas de política de los republicanos, está obligándoles a reaccionar ante lo que hace él.

Aunque esto podría ser visto como agresivo, haciendo más difícil encontrar un terreno común, Avlon escribe que Obama está confiando en que a los republicanos les conviene permanecer en la mesa de negociación.

"¿Sería mejor que tuvieramos en este país más momentos en los que los dos principales partidos llegan a un entendimiento ilusorio?", se pregunta. "Por supuesto. Pero, ¿van a producirse esos momentos dada la actual polarización de nuestros partidos y los intentos persistentes de deslegitimar al presidente? No creo".

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Tiranos

Otros columnistas advierten que estas acciones podrían alejar aún más a los republicanos y arruinar cualquier posibilidad de que los dos bandos lleguen a un entendimiento.

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Image caption Obama anunció en diciembre su intención de normalizar las relaciones con Cuba tras 50 años de enemistades.

El año entrante presentará sus propios retos políticos, entre ellos el cierre de la prisión de Guantanamo así como una nueva política impositiva y comercial.

Se espera que la Casa Blanca se centre en los cambios económicos que buscan revitalizar la clase media.

Ari Fleischer, exsecretario de prensa del presidente George W. Bush, dice que la aparente falta de preocupación de Obama sobre su relación con el Congreso es preocupante. A principios del nuevo año eso podría convertirse en un problema.

"Si el presidente no tiene en cuenta al Congreso, entonces el Congreso puede dejar de prestar atención al presidente", le dijo Fleisher al Wall Street Journal.

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Las acciones unilaterales del presidente no deberían ser confundidas con triunfos políticos, dice Jonathan S. Tobin, de la revista Commentary.

Escribe que debido a la "fijación ideológica de Obama con extender la mano a los tiranos", el mundo es un lugar más peligroso que cuando fue elegido. Además, muchas de sus acciones pueden ser tumbadas por el Congreso.

"Así que mientras que en el último mes el presidente ha tocado a rebato, sus acciones enmascaran un problema profundo que no será arreglado por el orgullo que caracteriza a Obama y sus acciones", continúa. "Los fallos de sus seis primeros años todavía penden sobre su presidencia y es por lo que sigue siendo muy poco popular".

En realidad, escribe Dan Balz para The Washinton Post, Obama está en una posición vulnerable aún.

La última encuesta de Washington Post y ABC News, que reseña Balz y que fue hecha antes del anuncio sobre Cuba, le dio al presidente un 41% de aprobación, un porcentaje en el que se ha mantenido estancado a lo largo del último año.

Y esas cifras se conocen en un momento en que el presidente se enfrentará por primera vez a un Congreso totalmente hostil, dice Balz.

"Puede haberse ido de la capital sintiéndose bien, pero los próximos dos años no serán para nada fáciles", concluye.

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