El rescate de una tumba del Imperio Otomano que enfrenta a Turquía con Siria

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Una tumba centenaria y una veloz incursión militar para demolerla y trasladarla con el argumento de ponerla fuera del alcance del autodenominado Estado Islámico enfrenta a los gobiernos de Siria y Turquia.

Lo que para Damasco es una flagrante violación de su territorio, para Ankara es una movida necesaria para proteger lo que considera uno de los símbolos de su nacionalidad.

Este sabado 600 soldados turcos, movilizados en 39 tanques y otros 57 vehículos blindados, entraron al norte de Siria para llevarse la histórica tumba de Suleyman Shah, abuelo del primer sultán otomano, Osman I, considerada por Ankara como un territorio soberano.

Los turcos penetraron una zona en guerra en territorio sirio para trasladar la tumba, junto con los 38 soldados de sus fuerzas armadas que la custodiaban.

Aunque el primer ministro turco Ahmet Davutoglu dijo que Damasco fue informado una vez se inició la operación, el gobierno sirio de Bashar al Assad calificó el operativo como una "agresión flagrante".

¿Qué hace a la tumba de Suleyman Shah tan importante para que Turquía presente este desafío al gobierno sirio?

Shah y la fundación del imperio Otomano

Hasta el sábado, la tumba de Suleyman Shah ocupaba una pequeña franja de suelo turco dentro de Siria del tamaño de un campo de fútbol con un significado histórico y político es enorme.

Shah fue un líder tribal turco que vivió desde 1178 hasta 1236 aproximadamente , cuando según indica un epígrafo en su mausoleo, "se ahogó en el Éufrates, junto con dos de sus hombres, mientras buscaba un hogar para él y su gente".

El relato oficial ha sido puesto en duda por algunos, pero de acuerdo a la historia los seguidores de Shah se dirigieron hacia el norte a lo que es hoy la Turquía moderna.

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Image caption Un convoy de 39 tanques y 57 vehículos blindados del ejército turco atravesaron la ciudad siria de Kobane -parcialmente destruida por la guerra contra Estado islámico- para llegar hasta la tumba de Shah.

Fue allí que su nieto, Osman I, fundó el Imperio Otomano, que en el cenit de su poder siglos más tarde controló, desde su capital en Constantinopla -ahora Estambul- vastos territorios a lo largo del suroeste de Europa, Medio Oriente y África del Norte.

Para comienzos del siglo XX, el imperio Otomano estaba desintegrado y emergía el nuevo estado de Turquía, pero fue tal la importancia nacional de la tumba de Shah que el lugar quedó protegido bajo un acuerdo hecho en 1921 con Francia, país que entonces ocupaba la zona donde está localizada ahora la provincia siria de Aleppo.

Desde entonces, Turquía ha invocado su derecho a desplegar allí tropas y ondear su bandera sobre el mausoleo que debió ser reubicado a unos 80 km al norte, debido a que la zona original quedó inundada por la creación del embalse del lago Assad en 1974.

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Valor espiritual y político

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Image caption Turquía hizo un acuerdo en 1921 con Francia, país que entonces ocupaba la zona donde estaba la tumba, para protegerla.

El único enclave turco en el exterior ha mantenido un inmenso valor emotivo para su pueblo, pero el caos que ha dominado a Siria en los últimos años ha hecho crecer su significado político.

En agosto de 2012 el presidente Recep Tayyip Erdogan -entonces primer ministro- advirtió a todas las partes en el conflicto sirio que una acción contra la tumba sería considerada como un ataque sobre territorio turco "así como también un ataque contra tierra de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte)".

Y en medio de informes de que los soldados desplegados allía estaban sitiados por militantes de Estados Islamico, el año pasado el parlamento turco autorizó el uso de la fuerza contra los yihadistas.

A pesar de recientemente unirse a EE.UU. en el entrenamiento de algunos rebeldes que combaten al presidente sirio Bashar Assad, Turquía se ha resistido a tener una participación total en la campaña liderada por los estadounidenses contra Estado Islámico.

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Image caption El primer ministro turco Ahmet Davutoglu (der.) participó en la operación de traslado y evacuación de la tumba de Shah.

Corresposales de la BBC en la región, indican que si la histórica tumba de Suleyman Shah hubiese sido blanco de un ataque, el efecto sobre la opinión pública habría colocado a Turquía en una situación más difícil para evitar una campaña militar a gran escala en contra del grupo militante.

El traslado de la tumba y la evacuación de los soldados turcos representa un alivio para el gobierno turco, según señalan los analistas locales.

"Les habíamos dado a las fuerzas armadas turcas una directiva para proteger nuestros valores espirituales y la seguridad del personal de nuestras fuerzas armadas", señaló el primer ministro Ahmet Davutoglu después de la operación del sábado.

Los medios turcos posteriormente mostraron imágenes de tres soldados izando la bandera en otro lugar cercano a la frontera turca, que probablemente será el hogar de la nueva tumba donde las autoridades esperan que descansen, finalmente, los restos de Suleyman Shah.

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